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Arteta presiona a la Premier League: busca más espacios en el banquillo

La goleada por 3-0 de Arsenal a Manchester City en la Community Shield dejó sonrisas, confianza y un título simbólico para abrir la temporada. Pero también destapó un debate que Mikel Arteta lleva tiempo intentando empujar en los despachos: el tamaño de las convocatorias en la Premier League.

Un banquillo corto para un calendario interminable

Algunas ausencias tenían explicación sencilla. William Saliba y Jurrien Timber siguen fuera por lesión. Timber, de hecho, estuvo presente en el estadio, acompañando al grupo pese a no poder jugar.

Illan Meslier también viajó y calentó con el equipo, pero no apareció en la lista definitiva. Nada extraño para un tercer portero en competiciones domésticas, donde el espacio es limitado. Ahí está el matiz clave: “en competiciones domésticas”.

En torneos UEFA, el escenario cambia. Hay más plazas disponibles en el banquillo y perfiles como el de Meslier sí entran en la convocatoria. El contraste es evidente para clubes como Arsenal, que viven con un pie en Inglaterra y otro en Europa.

La temporada pasada, Tommy Setford fue el ejemplo perfecto: viajaba y participaba en los calentamientos de los partidos domésticos para luego quedarse fuera de la lista, mientras que en la Champions League sí figuraba en las convocatorias hasta las semifinales.

La diferencia no es menor. Es estructural.

Estrellas fuera… por falta de sitio

Contra Manchester City, la lista de descartes por pura cuestión de cupo fue llamativa: Gabriel Martinelli, Ethan Nwaneri, Gabriel Jesus, Fabio Vieira y Reiss Nelson se quedaron fuera de la hoja de partido.

No por castigo. No por decisión táctica estricta. Por número.

En competiciones UEFA, donde se permite una convocatoria de 23 jugadores en lugar de 20, al menos dos de ellos habrían tenido hueco en el banquillo. En la Premier League, no.

Arteta no escondió su incomodidad con la situación y confirmó que lleva tiempo presionando para cambiar la norma.

“Llevo tiempo intentando convencer a la Premier League y a los clubes de que podamos ampliar el número de jugadores que podemos tener, especialmente jugadores de campo en las convocatorias, porque jugamos cada vez más partidos y la carga es irreal”, explicó el técnico.

Lo dijo sin rodeos. Y fue más allá.

“Es una pena tener que dejar jugadores fuera, es la parte más difícil del trabajo. Es un hecho: solo podemos llevar 18 jugadores de campo y creemos que, para el partido de hoy, estas eran las opciones que necesitábamos, especialmente con la condición física de ciertos futbolistas”.

Detrás del discurso hay algo más que una queja puntual. Es la radiografía de un fútbol que exprime al límite a sus plantillas mientras mantiene reglas pensadas para otro ritmo de competición.

El choque con los clubes pequeños

La propuesta no será recibida con aplausos unánimes. Es probable que varios clubes de la parte baja de la tabla se resistan a un aumento del tamaño de las convocatorias.

Su argumento es conocido en los pasillos: más plazas en el banquillo significan más opciones de cambio para los grandes, más profundidad, más capacidad de desequilibrar partidos desde la banda. Un lujo que muchos no pueden igualar ni en presupuesto ni en número de jugadores senior disponibles.

Algunos, directamente, ni siquiera tienen 23 futbolistas plenamente aptos para entrar en una convocatoria de élite semana tras semana.

Pero el mapa de la liga está cambiando. Casi la mitad de los clubes de la Premier League compiten en Europa cada temporada. Para ellos, convivir con una convocatoria amplia en Champions League, Europa League o Conference League y una reducida en la competición doméstica se ha convertido en una incoherencia diaria.

El debate ya no es solo de justicia deportiva o de equilibrios económicos. Es de lógica competitiva. Si el calendario no deja de crecer y la carga física es, como dice Arteta, “irreal”, ¿cuánto tardará la Premier League en ajustar sus reglas al fútbol que realmente se juega hoy?

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