Remontada emocionante: UAlbany empata 2-2 contra Stony Brook
Desde las gradas del Tom & Mary Casey Stadium se vio de todo menos un amistoso de mitad de semana. UAlbany se asomó al abismo, abajo 0-2 ante Stony Brook, y aun así encontró la manera de arañar un empate 2-2 que sabe a reacción, si no a victoria.
El marcador final deja a UAlbany con registro de 2-4-1 y a Stony Brook en 3-0-4, pero la historia va mucho más allá de los números.
Dominio sin premio… hasta muy tarde
El primer aviso llegó pronto. Minuto 5: Sydney Kofton se acomodó el balón y probó desde temprano. Era el primer disparo de una tarde en la que la delantera se convertiría en una pesadilla constante para la defensa visitante.
Claudia Volino respondió en el otro arco en el 24’, con su primera atajada del encuentro, manteniendo el 0-0 en el marcador. Un minuto después, el susto: disparo de Maya Corbett, balón al poste y silencio contenido en Albany. El rebote salió y el empate siguió vivo.
UAlbany apretó. Seis disparos más antes del descanso, insistencia por las bandas, centros al área y una sensación clara: el partido estaba donde querían las Great Danes, pero el gol se negaba. Al entretiempo, el 0-0 no reflejaba el guion del juego.
Golpe de Stony Brook
Tras el descanso, el castigo. En el minuto 56, Stony Brook encontró el resquicio que había buscado todo el primer tiempo y rompió el cero: 0-1. El golpe no frenó el ímpetu de UAlbany, pero sí cambió el tono del duelo.
El segundo mazazo llegó en el 71’. Las Seawolves estiraron la ventaja a 0-2 y, por un instante, el partido pareció escaparse. Dos llegadas claras, dos goles. Eficacia máxima frente a un equipo local que acumulaba ocasiones sin recompensa.
Blannett y Levac encienden la remontada
Ahí apareció el orgullo. Minuto 80: Meredith Blannett cazó su oportunidad y marcó su primer gol del año para recortar distancias, 1-2. UAlbany, que había remado todo el encuentro, por fin encontraba premio a su insistencia.
El tanto desató a las Great Danes. El balón ya no salía del campo rival. La presión se convirtió en asedio.
Siete minutos después, en el 87’, llegó el empate. Kiara Levac encontró el espacio y no perdonó: 2-2. En menos de diez minutos, UAlbany había derribado una desventaja que parecía definitiva.
Kofton lidera, UAlbany bombardea
Las estadísticas cuentan parte de la historia. UAlbany disparó 30 veces por solo 16 de Stony Brook. Once de esos remates locales fueron a puerta; las visitantes apenas probaron cuatro veces con verdadero peligro.
Kofton fue el faro ofensivo: 11 disparos, ocho de ellos de cabeza, cinco a puerta. Estuvo en todas. Blannett sumó seis intentos y coronó su actuación con el gol que encendió la remontada. Levac añadió cuatro disparos y el tanto que selló el empate.
La imagen fue clara: una y otra vez, balones colgados, segundas jugadas, rechaces. Las Seawolves resistían; UAlbany no dejaba de empujar.
Un córner final y la mirada al norte
En los segundos finales, el estadio contuvo el aliento. Córner para UAlbany, última jugada del partido. El envío al área encontró un bosque de cabezas, pero no la red. El silbatazo final congeló el marcador en 2-2.
No hubo remontada completa, pero sí una respuesta de carácter de un equipo que se negó a caer en casa.
Ahora, el calendario no da tregua. El domingo 20 de septiembre, UAlbany viajará a Orono, Maine, para medirse a las Black Bears en el Alumni Field, con inicio previsto a las 12:00. Después de una tarde en la que tiraron 30 veces y rescataron un punto a base de insistencia, la pregunta es inevitable: ¿será este el partido que marque un giro definitivo en su temporada?






