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Rodri se acerca al Camp Nou: el fichaje que puede cambiar el fútbol europeo

El movimiento que puede sacudir el mercado está en marcha. El Barcelona aprieta para cerrar el fichaje de Rodri, capitán de la España campeona del mundo, y en los despachos ya se habla de una operación “bien encaminada”. No es humo: las conversaciones con Manchester City siguen vivas y avanzan hacia la recta final.

Desde Inglaterra, la última actualización de ESPN apunta a que las negociaciones continúan y que en el club azulgrana crece la confianza en poder cerrar el acuerdo por el mediocentro. Todavía no hay trato firmado ni anuncio inminente, pero el optimismo interno ha subido varios grados en las últimas horas.

En Barcelona, algunas voces van un paso más allá. Según informa Mundo Deportivo, los clubes ya habrían alcanzado un principio de acuerdo en torno a los 55 millones de euros más variables, con la operación en su fase definitiva y solo pequeños flecos por resolver antes de que pueda hacerse oficial. Detalles, no obstáculos.

No ha sido un camino corto. La primera propuesta del Barça, de 45 millones de euros, quedaba muy lejos de los 80 millones que pedía inicialmente el Manchester City. Dos posiciones alejadas, casi un pulso entre proyectos. Los contactos se han estirado durante varios días hasta encontrar un punto medio que pudiera satisfacer a ambas partes y evitar un choque frontal con el club inglés.

La sensación ahora es distinta. Las cifras se han ido acercando, las posturas se han suavizado y el escenario ya no es el de un sueño lejano, sino el de una operación que empieza a oler a acuerdo serio. El Barcelona, consciente de que no se trata de un fichaje cualquiera, quiere acelerar el desenlace.

El calendario también aprieta. La intención del club es cerrar el trato cuanto antes para que Rodri pueda aterrizar en Cataluña directamente desde sus vacaciones posteriores al Mundial, junto al resto de sus compañeros de la selección española. Todos ellos están citados para reincorporarse a la disciplina de Hansi Flick el miércoles, una fecha marcada en rojo en la agenda de la secretaría técnica.

Para el Barça, tener a Rodri desde el primer día de trabajo con Flick no es un simple capricho. Es una declaración de intenciones. El mediocentro del City no solo sería un refuerzo de primer nivel: se convertiría en el eje sobre el que giraría el nuevo proyecto, el heredero natural de un rol que históricamente ha definido la identidad del club.

Las cifras, los plazos y los últimos matices siguen sobre la mesa. Pero la pregunta ya no es si el Barcelona quiere a Rodri. Eso está claro. La cuestión es cuánto está dispuesto a apostar para que el próximo gran líder de su centro del campo vista de azulgrana esta misma temporada.