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Roger Schmidt regresa a Red Bull como sucesor de Klopp

Red Bull cerró el círculo. El grupo energético anunció oficialmente este viernes el regreso de Roger Schmidt, que asumirá el cargo el 1 de octubre con un contrato de larga duración y tomará el relevo de Jürgen Klopp en la dirección deportiva global del proyecto futbolístico.

Oliver Mintzlaff, CEO del grupo, no escondió la satisfacción por recuperar una de las figuras que marcaron el despegue del modelo Red Bull en Europa. Subrayó la “gran experiencia”, la “extraordinaria competencia futbolística” y, sobre todo, el encaje de Schmidt en la filosofía de la casa: fútbol intenso, apuesta por el talento joven y ambición sin matices. Según el dirigente, el técnico alemán se ha ganado “una reputación sobresaliente” en la formación y proyección de jugadores hasta el máximo nivel.

Regreso a casa

Para Schmidt, de 59 años, no se trata de un territorio desconocido. Es un regreso a su hábitat natural dentro del cosmos Red Bull. Entre 2012 y 2014 dirigió a RB Salzburg y dejó una huella profunda: en su segunda temporada firmó el doblete de liga y copa en Austria, un dominio que le abrió la puerta de la Bundesliga alemana.

En el verano de 2014 aterrizó en Bayer Leverkusen y trasladó su sello a una de las grandes ligas del continente. Su fútbol agresivo, de presión alta y ritmo vertiginoso, le consolidó como uno de los entrenadores más llamativos de su generación. A partir de ahí, la carrera siguió por dos banquillos de peso: PSV Eindhoven entre 2020 y 2022 y Benfica entre 2022 y 2024, dos plazas donde reforzó su imagen de técnico capaz de competir y, al mismo tiempo, potenciar jóvenes.

Su última etapa, sin embargo, había sido lejos del foco europeo. Desde octubre de 2025 trabajaba en la J.League japonesa como Global Sports Director, con contrato hasta 2027. Un rol más de despacho que de banquillo, pero igualmente estratégico. Ahora interrumpe ese vínculo para volver a la estructura que mejor conoce.

El vacío que dejó Klopp

El puesto que ocupará Schmidt quedó libre tras el salto de Jürgen Klopp al banquillo de la selección de Alemania. El técnico, que había asumido a comienzos de 2025 el cargo de Head of Global Soccer en el conglomerado Red Bull, sucedió a Julian Nagelsmann después del decepcionante Mundial que precipitó la dimisión del entonces seleccionador.

La operación tuvo un matiz inesperado: pese a que Klopp tenía contrato con Red Bull hasta finales de 2029, la DFB no tuvo que pagar compensación alguna para liberarle. Un detalle significativo en un mercado donde las cláusulas y los acuerdos de salida suelen marcar el ritmo de los movimientos de entrenadores de élite. Ahora, su vínculo con la Mannschaft se extiende hasta después del Mundial de 2030, una apuesta a largo plazo para reconstruir a la tetracampeona del mundo.

Ese movimiento dejó un hueco enorme en la cúspide del organigrama futbolístico de Red Bull. Un hueco que la compañía ha decidido cubrir con un perfil que combina conocimiento interno, experiencia internacional y un ideario futbolístico casi calcado al que la marca quiere ver reflejado en sus clubes repartidos por el planeta.

Un proyecto global, una idea muy clara

Schmidt no esconde la ilusión por el reto. Se declara “orgulloso” de volver a formar parte de la familia Red Bull y destaca el atractivo de un portafolio internacional de clubes “único” y “ambicioso”, articulado alrededor de una filosofía nítida: desarrollar jóvenes y competir al máximo nivel. Justo esa mezcla, insiste, es lo que convierte el cargo en algo especialmente seductor.

Su trayectoria respalda el discurso. Antes de irrumpir en la escena europea, Schmidt se curtió en Preußen Münster y SC Paderborn, pasos clave en los primeros años de su carrera. Desde entonces, cada escalón ha reforzado la imagen de un técnico obsesionado con la evolución del jugador y con un modelo de juego reconocible.

Ahora, desde el despacho más influyente del imperio futbolístico de Red Bull, deberá trasladar esa idea a escala global. La pregunta ya no es si conoce la casa. La cuestión es hasta dónde puede llevarla en la próxima década.

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