Sergej Jakirovic y el sueño del Hull City: a dos partidos de la Premier League
Hull City viaja a Londres sabiendo exactamente lo que hay en juego. Dos victorias. Eso es todo lo que separa a los Tigers de la Premier League. Si alguien se lo hubiera planteado a Sergej Jakirovic en agosto, el técnico bosnio tiene claro qué habría pensado.
“Diría que estabas loco si me ofrecieras esto al inicio de la temporada, nadie habría apostado por este escenario”, confesó en BBC Radio Humberside.
Hoy, sin embargo, ese “escenario” es real: el lunes, segunda parte de la semifinal del play-off del Championship ante Millwall en The Den, tras el 0-0 del viernes en el MKM Stadium.
Un empate que lo deja todo abierto, pero que no rebaja la sensación de estar viviendo algo extraordinario.
“Este es el sueño, especialmente cuando empezamos con el embargo de traspasos y todo lo que teníamos encima. Ha sido una temporada increíble para nosotros. Estamos a dos partidos de la Premier League y haremos todo lo posible para llegar”, remarcó Jakirovic. “Estoy muy orgulloso. No se le puede quitar nada a los jugadores esta temporada, pero el trabajo aún no está terminado”.
Fatiga, ajustes y un ojo en Bannan
El técnico de 49 años no esconde que su equipo llega justo de fuerzas. No hay una plaga de lesiones, pero sí un desgaste que se nota en las piernas… y en la pizarra.
“Tendremos carencias en algunas posiciones, no por lesiones, es fatiga”, explicó. “Muchos jugadores han vuelto de lesiones y ahora tienen que darlo todo”.
Darko Gyabi es duda para el choque en el sur de Londres. Y en un play-off, cada pieza cuenta. Por eso, Jakirovic mira también al banquillo como un factor decisivo.
“Es muy importante quién puede entrar después de 60 o 70 minutos, porque quizá los necesites para jugar 120”, avisó. El mensaje es claro: el once inicial no será suficiente si la noche se alarga.
El cuerpo técnico ha exprimido el poco tiempo entre los dos partidos. El viernes, Hull se dejó todo, pero no todo salió bien. Y el entrenador lo sabe.
“Lo dimos todo. Podríamos haber jugado mejor, en algunas situaciones tomar mejores decisiones”, admitió. El análisis ya está hecho. “Hemos mostrado algunos vídeos de lo que necesitamos mejorar, dónde tenemos que manejar mejor ciertas situaciones, especialmente cuando entra Barry Bannan. Espero que arreglemos esas cosas y tengamos un rendimiento aún mejor con balón”.
La confianza, eso sí, sigue intacta: “Tendremos ocasiones al 100%, tenemos que aprovecharlas”.
Mantener la calma en el infierno de The Den
The Den no regala nada. Millwall convierte su estadio en un hervidero, y el contexto del play-off solo promete subir el volumen. Jakirovic, que se perdió el último partido de la fase regular ante Norwich por una sanción en la banda, sabe que también juega su propio partido emocional.
“Es muy importante mantener la cabeza fría, yo y mi cuerpo técnico. Ya he tenido experiencia esta temporada”, reconoció. “Mi objetivo ahora es mantenerme tranquilo, pase lo que pase en el campo, seguir concentrado e intentar ayudar al equipo y al staff”.
Su paso por el fútbol turco le ha curtido para noches como la del lunes.
“Tenemos una experiencia increíble. En Turquía, cuando vas a Galatasaray, Fenerbahce o Besiktas, no puedes oír nada, ni siquiera el silbato del árbitro”, recordó. De ahí extrae una idea que quiere grabar en su vestuario: “Debemos recordar que es 11 contra 11. Los que están en la grada no pueden jugar”.
Una final en Wembley… y una polémica al otro lado del cuadro
Al ganador de esta eliminatoria le espera Southampton o Middlesbrough en la final de Wembley el 23 de mayo. El otro cruce, sin embargo, ha quedado marcado por algo más que lo futbolístico.
La EFL ha acusado a Southampton de espiar un entrenamiento de Middlesbrough antes del 0-0 de la ida del sábado. La noticia ha sacudido al Championship y Jakirovic no ha mirado hacia otro lado.
“No está bien. Entiendo completamente a Kim”, dijo sobre el técnico de Boro, Kim Hellberg. El bosnio estuvo atento a los gestos. “Vi el apretón de manos entre Hellberg y el entrenador de Saints, Tonda Eckert. Fue muy frío”.
El juicio moral de Jakirovic es contundente. “No es juego limpio. No es bueno para la imagen de la liga. Estás en los titulares en todos los países. Entiendo completamente a Middlesbrough y a su entrenador”.
Comparó el caso con algo sacado de una película de James Bond, aunque evitó pronunciarse sobre qué castigo debería recibir Southampton. “Es una decisión grande, muy grande. No conozco las reglas”, admitió.
Mientras la polémica salpica el otro lado del cuadro, Hull City se prepara para algo mucho más simple y brutal: 90 minutos, quizá 120, en The Den. Un estadio hostil, un rival duro, piernas cansadas… y un premio que cambia vidas.
Dos victorias para tocar la Premier League. Para un equipo que empezó el curso bajo un embargo de fichajes, ¿cuánto más puede estirarse este sueño?






