Thomas Frank decide no regresar a los banquillos hasta la próxima temporada
Thomas Frank ha decidido levantar el pie del acelerador. El exentrenador de Tottenham ha descartado regresar a la dirección técnica antes de la próxima temporada y lo ha dejado claro en declaraciones a BBC Sport: este verano no es su momento para volver.
El danés, de 52 años, fue destituido por Spurs a mitad del último curso, apenas nueve meses después de haber sido nombrado entrenador el pasado junio. Su salida temprana no ha frenado el interés: desde febrero su nombre ha aparecido ligado a varios banquillos de la Premier League.
Crystal Palace lo incluyó en su lista de candidatos para sustituir a Oliver Glasner y también se le ha relacionado con la vacante en Fulham. Las llamadas han llegado. Las ofertas, también. Pero Frank ha preferido pulsar pausa.
En un comunicado, explicó que ha tenido oportunidades para regresar al trabajo desde que dejó Tottenham, pero que su decisión pasa por no volver al área técnica este verano. No es una retirada, es un paréntesis calculado.
“Dejar Tottenham me ha dado la oportunidad de dar un paso atrás y reflexionar sobre mi camino hasta ahora. La gestión futbolística exige un compromiso total cada día, y periodos como este son una oportunidad poco común para evaluar, aprender y ganar una nueva perspectiva”, señaló el técnico.
Frank forma parte del equipo de expertos de BBC Sport para el Mundial y, mientras tanto, mira hacia atrás sin rencor a sus nueve meses al frente de Tottenham, un periodo marcado por los resultados discretos: dos temporadas consecutivas terminando en el puesto 17. Pese a ello, insiste en que el club tiene “un futuro brillante”.
Desde fuera, admitió, pudo parecer una etapa de muchas dificultades, con marcadores alejados de lo esperado. Desde dentro, en cambio, subraya otra realidad: un club lleno de gente talentosa, trabajando sin descanso cada día. De ahí su convicción de que Tottenham está mejor preparado de lo que reflejan las clasificaciones recientes.
Lejos de la banda, Frank no se ha recluido. Quiere aprovechar este tiempo. Habla de pasar más horas con familia y amigos, pero también de seguir estudiando, observando y aprendiendo de otros líderes, dentro y fuera del deporte. Un reciclaje personal y profesional.
En los próximos meses, además de su rol como analista del Mundial para la televisión danesa y la BBC, planea vivir de cerca el Tour de France. No se trata solo de ocio: busca ampliar su mirada, acumular ideas, recoger matices que puedan enriquecer su trabajo cuando vuelva a mandar en un vestuario.
Él mismo reconoce que ha habido “conversaciones y oportunidades” desde su salida de Spurs. Nada de eso ha sido suficiente para cambiar su hoja de ruta. No quiere precipitarse hacia el siguiente reto. El mensaje es firme: este verano no es el momento adecuado para regresar a los banquillos.
Frank no cierra puertas. Al contrario, las abre para más adelante. Cuando sienta que ha llegado la hora, promete volver como entrenador “con gran energía y dedicación”. La pelota, por ahora, no está en el césped, sino en su propia preparación. Y la próxima decisión que tome puede redibujar de nuevo el mapa de los banquillos en la élite.






