Tielemans y Lammens: refuerzos que transforman al Manchester United
El movimiento de Manchester United por Youri Tielemans, cifrado en 35 millones de libras, ha encendido elogios entre voces autorizadas. Una de ellas, la de Shay Given, no duda: el belga es mejor negocio que otros fichajes rutilantes que han sacudido el mercado reciente de centrocampistas.
En declaraciones a BOYLE Sports, Given subrayó que el United ha cazado una ganga si se compara con las cifras que se manejan en otros clubes: 100 millones por Sandro Tonali, 75 por Bruno Guimarães. El contraste es brutal. El mensaje, claro.
Para el exguardameta, el contexto de la operación también cuenta. Tielemans llegó gratis a Aston Villa y el club se ha visto obligado a vender por razones financieras, pese a contar con dos propietarios multimillonarios. Las normas del fair play económico apretaron, y el United aprovechó la grieta.
“Fichar a Tielemans por 35 millones cuando Sandro Tonali costó 100 es un negocio realmente bueno”, remarcó Given, recordando que el internacional belga acumula una experiencia notable tanto a nivel de clubes como con su selección. Un centrocampista hecho, con recorrido en la élite, a precio de oportunidad en un mercado inflacionado.
Mientras otros pagan primas por potencial, el United se lleva rendimiento inmediato. Ese es el subtexto que Given desliza. Y en Old Trafford, donde los errores de planificación reciente aún escuecen, ese matiz importa.
Lammens, el guardián que cambia el aire en Old Trafford
El entusiasmo de Given no se queda en la medular. Se dispara aún más cuando aparece un nombre propio: Senne Lammens. Para el exinternacional irlandés, el belga es el portero más completo que pisa Old Trafford desde la salida de David De Gea. Una declaración contundente en un club que lleva años buscando estabilidad bajo palos.
“Creo que Senne Lammens lo tiene todo”, apuntó Given, describiendo al guardameta como “un soplo de aire fresco” para Manchester United. Y lanzó un dardo directo al pasado reciente: se sorprendió de que Ruben Amorim no lo colocara de inmediato como titular, viendo que Andre Onana y Altay Bayındır no alcanzaban, según él, el nivel exigido.
El momento clave que Given imagina es el primer derbi de Manchester tras su fichaje. Para él, ése pudo y debió ser el estreno de Lammens. Puso como referencia a City y la decisión de apostar sin titubeos por Gianluigi Donnarumma desde el primer día. Amorim, en cambio, dudó. Entendible por la juventud y la falta de experiencia del belga en un escenario tan grande, pero para Given la apuesta merecía el riesgo: ve en Lammens una serenidad impropia de su edad. Un portero al que “nada parece afectarle”.
Esa calma, sin embargo, se vio golpeada en el escaparate más brutal posible: el Mundial. Lammens cometió un error grave, una fumble que acabó costando la eliminación de su selección. Un solo balón mal gestionado, una acción que un guardameta de su nivel detiene “99 de cada 100 veces”, como recordó Given, y que esta vez se le escurrió en el peor momento.
El exguardameta ofreció una perspectiva muy específica de la posición: para él, entrar desde el banquillo como portero es “diez veces más difícil” que hacerlo como jugador de campo. Un centrocampista puede tocar el balón, apoyarse atrás, entrar en ritmo. Un portero, no. Lammens saltó al césped, hizo un calentamiento rápido en la banda y ese disparo fue, probablemente, la primera vez que sintió realmente el balón en casi dos horas. Falló. Y el precio fue devastador para su país.
Given no maquilla la gravedad del fallo: lo califica como “un error realmente malo” que dejó fuera a su selección. Habla de “cicatrices mentales” inevitables. Pero ahí mismo traza la línea que separa a un portero normal de uno preparado para sostener un gigante como el United. Lammens, dice, ha regresado a Manchester con tiempo por delante para procesar lo ocurrido, aprender y fortalecerse.
Confianza bajo palos: la pieza que el United llevaba años buscando
En Old Trafford, la grada lleva demasiado tiempo pidiendo algo tan simple como difícil: consistencia en la portería. El vaivén de nombres, dudas y debates ha sido una constante desde la marcha de De Gea. Given cree que esa etapa está a punto de cerrarse.
“I like Senne Lammens a lot, I really do”, insistió, antes de trazar un juicio rotundo: no ve ya “ningún problema” en la portería del United, una posición donde, a su juicio, el club “se ha equivocado muchas veces en el pasado”.
Lo que más valora Given no son solo las paradas, sino el efecto dominó que provoca Lammens. Habla de un guardameta que pisa el césped y contagia seguridad. Un portero que hace que los defensas se sientan más tranquilos, que jueguen sabiendo que detrás hay alguien fiable, un “siete u ocho de diez” asegurado cada partido, capaz de salvarles cuando la línea se rompe.
Para un vestuario que ha vivido demasiadas noches de incertidumbre en su propia área, esa figura es oro puro. Entre el “chollo” que supone Tielemans y la irrupción de un Lammens al que Given ve como solución a largo plazo, el United empieza a perfilar algo que llevaba años persiguiendo: una columna vertebral sólida, menos ruido y más fiabilidad en las zonas donde se deciden las temporadas.






