Tottenham busca a Cody Gakpo mientras el mercado de la Premier se agita
Tottenham ha elegido objetivo para dinamitar su ataque: Cody Gakpo. Según Sky Sports, el delantero de Liverpool figura entre las prioridades ofensivas del club londinense para este verano, en plena reconstrucción bajo el mando del nuevo técnico Roberto De Zerbi.
El italiano ya ha apuntalado el centro del campo y la defensa. Ahora quiere desborde, gol y amenaza constante desde las bandas. Al menos un extremo. Ahí encaja Gakpo, que combina experiencia, versatilidad y capacidad para moverse también por dentro.
Liverpool, sin embargo, no está dispuesto a regalar nada. El club de Anfield se muestra reacio a vender al internacional neerlandés mientras no tenga amarrado un sustituto. Gakpo tiene todavía cuatro años de contrato por delante, un detalle que refuerza la posición de fuerza de los ‘reds’ en cualquier negociación.
El plan de Liverpool pasa por mirar a París. Sky Sports apunta que el club inglés se prepara para presentar una oferta formal por Bradley Barcola, extremo de Paris Saint-Germain. El problema es el precio: PSG tasa al internacional francés, de 23 años, en torno a 145 millones de libras, una cifra que sitúa la operación en la franja de los traspasos más caros del mercado europeo.
Gakpo, pieza clave… y comodín
Dentro del vestuario de Liverpool, Gakpo se ha consolidado como uno de los atacantes con más recorrido y peso específico. Su capacidad para jugar por fuera y también como referencia o segundo punta le convierte en un comodín valioso, especialmente mientras Hugo Ekitike sigue recuperándose de una lesión en el tendón de Aquiles.
Esa polivalencia es precisamente lo que seduce a De Zerbi: un jugador capaz de atacar por banda, aparecer entre líneas y ofrecer soluciones en el centro del ataque cuando el plan lo exija. Pero para que Tottenham lo consiga, primero Liverpool tendrá que resolver su propia ecuación ofensiva.
Savinho, otro nombre en la agenda ‘spur’
Gakpo no es el único nombre en la lista de Tottenham. El club también sigue de cerca a Savinho, extremo de Manchester City, en otra operación que apuntaría a rejuvenecer y electrificar las bandas del equipo londinense. La idea es clara: rodear el proyecto de De Zerbi de futbolistas verticales, agresivos y con impacto inmediato en la Premier League.
Arsenal se acerca a Bruno Guimarães
Mientras el norte de Londres mira hacia los extremos, al otro lado de la ciudad se cocina un golpe en el centro del campo. The Times informa de que Arsenal está a punto de cerrar el fichaje de Bruno Guimarães desde Newcastle United.
El centrocampista brasileño se prepara para pasar reconocimiento médico antes de firmar un acuerdo cercano a los 80 millones de libras. Sería una incorporación de enorme peso competitivo para el equipo de Mikel Arteta, que busca elevar todavía más el nivel de su sala de máquinas con un jugador dominante en la presión, la salida de balón y la llegada al área rival.
Newcastle refuerza la portería
En St James’ Park, los movimientos no se detienen. Newcastle United ha completado el fichaje del guardameta Lukas Hornicek tras activar la cláusula de rescisión del portero de Braga, cifrada en 25,7 millones de libras.
La operación encaja con la línea de los ‘Magpies’ en los últimos mercados: inversión potente, perfiles con margen de crecimiento y una plantilla cada vez más profunda para competir en la élite inglesa y europea.
Doble golpe de Fulham en el Real Madrid
También hay actividad intensa en el oeste de Londres. Fulham ultima un doble acuerdo con Real Madrid. El delantero Gonzalo Garcia y el centrocampista Cesar Palacios están pasando reconocimiento médico antes de cerrar sus traspasos en propiedad al club de Craven Cottage, según Sky Sports.
Dos apuestas que miran al futuro pero que pueden ofrecer soluciones inmediatas a un equipo que necesita gol y claridad en la medular para no sufrir en la clasificación.
El mercado inglés entra en esa fase en la que un movimiento desbloquea el siguiente. Si Liverpool se lanza a por Bradley Barcola, si Tottenham insiste por Cody Gakpo, si Arsenal remata el fichaje de Bruno Guimarães… la pregunta ya no es quién se moverá, sino quién se quedará atrás cuando la ventana se cierre.






