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Último día de mercado en el Real Madrid: Camavinga y Mendy

El último día de mercado amanece extraño en el Real Madrid. Hay guardia, pero no hay ruido. Teléfonos encendidos, ejecutivos de guardia en las oficinas del Santiago Bernabéu… y, aun así, todo apunta a una jornada sin sobresaltos.

La hoja de ruta es clara: no habrá fichajes si antes no sale alguien. Y, a estas horas, nadie parece cerca de la puerta.

Camavinga, blindado por precio y por voluntad

Según informa el diario español AS, los focos internos se detienen sobre dos nombres: Raul Asencio y Eduardo Camavinga. Dos casos distintos, una coincidencia clave: ambos quieren seguir vistiendo de blanco.

Asencio ha sido ofrecido al club en calidad de cedido. Camavinga, no. Con el francés el escenario siempre fue otro: su marcha solo se contemplaba como una gran operación económica, capaz de generar liquidez y margen de maniobra salarial.

El mensaje del club se ha mantenido firme durante semanas. Camavinga no saldría bajo ningún concepto salvo que llegara una oferta de, como mínimo, 70 millones de euros. Esa cifra no ha aparecido sobre la mesa. Sin esa propuesta, el mediocentro sigue anclado al proyecto.

¿Puede cambiar algo en las últimas horas? Solo si irrumpe un club dispuesto a pagar ese listón. En ese caso, se abriría una cadena de conversaciones con el jugador y su entorno. Hoy por hoy, ese escenario se percibe muy lejano.

Mendy, la incógnita silenciosa

En paralelo, el nombre de Ferland Mendy sigue flotando en los despachos. El Real Madrid no cierra la puerta a un movimiento si surgiera una oferta adecuada. Pero en el club entienden que no ha llegado nada concreto, menos aún teniendo en cuenta sus problemas físicos recientes.

Sin propuestas formales y con el jugador lesionado, la opción de una salida se difumina. La puerta está entornada, sí, pero el pasillo parece vacío.

Endrick, pieza para Mourinho

En medio de tanta calma, una certeza se abre paso: Endrick se queda. José Mourinho ya le ha trasladado que cuenta con él y que forma parte de sus planes inmediatos. El mensaje es directo, sin dobles lecturas para el joven atacante.

Así, el Real Madrid encara las últimas horas del mercado con más vigilancia que expectativa. Con las líneas abiertas por si salta la sorpresa, pero con la sensación de que, salvo giro dramático de última hora, la plantilla que termine el día será la misma que despertó. Y quizá, en una temporada larga y exigente, esa continuidad diga más del proyecto que cualquier fichaje de última hora.