United y su búsqueda de un lateral izquierdo en el mercado
El verano de reconstrucción en el centro del campo parecía cerrado en Old Trafford tras el fichaje de Carlos Baleba por 70 millones procedente de Brighton. Pero el nombre de Louis Page sigue sin desaparecer de las conversaciones en Carrington.
United ha estado valorando su estrategia con Leicester City por el mediocentro de 18 años. El club dio por completado el rompecabezas del medio, pero ha dejado la puerta entreabierta para volver a por Page en enero o el próximo verano. De momento, la prioridad declarada es otra: un lateral izquierdo.
Leicester visita esta noche a Plymouth Argyle (19.45 h). Page fue titular en el 0-0 ante MK Dons el pasado fin de semana y en el King Power no tienen intención de dejarle salir.
Movimiento en la cantera: Gore, Amass y la “bomb squad” de Carrick
El baile de jóvenes no se detiene. Dan Gore, centrocampista de 21 años, se marcha cedido a Luton para toda la temporada, con una obligación de compra condicionada incluida en el acuerdo.
El caso de Harry Amass es diferente y mucho más definitivo. El lateral izquierdo de 19 años, con solo un año de contrato por delante, no entra en los planes de United. No jugó en la victoria 4-1 del Sub-21 ante Leicester el lunes y las conversaciones con Burnley, de Championship, avanzan hacia una venta permanente antes del cierre del mercado a las 23.00 h. El club quiere hacer caja ahora, antes de perder valor el próximo verano.
Su ausencia no fue la única llamativa. Chido Obi también se quedó fuera de ese partido en Leigh Sports Village. Para muchos en el entorno del club, el delantero de 18 años está prácticamente sentenciado en United.
Su caída ha sido abrupta. Hace un año, su exclusión de la lista de Europa League para las rondas eliminatorias levantó polémica, en parte porque dejaba en evidencia las dificultades de Rasmus Hojlund y Joshua Zirkzee, fichados por un total de 108,5 millones, y en parte porque reflejaba lo bien considerado que estaba Obi. Hoy, su último partido con el primer equipo se remonta a mayo de 2025 y ha encadenado un año perdido, con lenguaje corporal pobre en el Sub-21 y aportación irregular fuera del área.
Michael Carrick, un técnico que ha demostrado apostar por la cantera, apenas le dio minutos en pretemporada. La pista definitiva llegó en el amistoso del Sub-21 en Altrincham el mes pasado. Toby Collyer, capitán esa noche, ya ha sido vendido. Habeeb Ogunneye, Louis Jackson, Jacob Devaney, Dan Gore, Jayce Fitzgerald y Ethan Wheatley jugaron ese día y todos han salido cedidos o traspasados. Fue la versión suave de una “bomb squad”.
Zirkzee, entre la grada y un mercado que se cierra
En el caso de Joshua Zirkzee, United mantiene una postura fría pero cómoda: si se queda, no les inquieta. En el club reconocen que aporta como jugador de plantilla, es buen tipo y tiene peso en el vestuario.
La situación recuerda, en parte, a la de Scott McTominay y Harry Maguire hace tres años. United estaba preparado para vender a ambos: rechazó una oferta de West Ham por McTominay y aceptó 30 millones por Maguire del mismo club. El traspaso se vino abajo por la diferencia salarial que no se pudo cubrir. Los dos terminaron firmando una gran campaña 2023/24 y fueron clave en aquella remontada de octubre de 2023 ante Brentford que sostuvo el puesto de Erik ten Hag.
Zirkzee lo tiene mucho más difícil para firmar un giro similar. Solo ha sido titular una vez con Carrick y ha sido suplente no utilizado en los dos partidos de esta temporada. Para colmo, el mercado se le va cerrando: Juventus se llevará a Nick Woltemade desde Newcastle, una vía menos, y Fiorentina mira hacia Beto.
United está abierto a traer un sustituto si aparece una oportunidad real de reforzar el ataque, pero nadie en el club garantiza que vaya a entrar un delantero hoy. Durante casi todo el verano la versión oficial fue clara: el fichaje de un punta no estaba en el radar. También minimizaron al principio el interés por Baleba, y terminó en Manchester. No sería la primera vez que el guion cambia en el último día.
Afición inquieta y un lateral izquierdo que no llega
La incomodidad en la grada es evidente. Los aficionados de United miran de reojo lo que hacen sus rivales y no les gusta la comparación. Chelsea vende como nadie, Arsenal se ha reforzado con Bruno Guimaraes, Liverpool ha incorporado a Bradley Barcola desde PSG y hasta Spurs ha gastado más.
En Old Trafford, la urgencia se llama lateral izquierdo. Luke Shaw afronta su 13ª temporada en el club y entra en su último año de contrato. United necesita competencia y relevo. El nombre de Alejandro Balde ha estado sobre la mesa, pero las posturas internas no han sido unánimes. Desde dentro se han encargado de rebajar el ruido en torno a Jorge Salinas, lateral de Racing Santander, y en Carrington también se ha sondeado la situación de Ian Maatsen en Aston Villa.
El gran objetivo, sin embargo, ha sido Lewis Hall. Carrick lo ha querido todo el verano. El problema es el timing. United dejó pasar demasiado tiempo para decidir si reforzaba la banda izquierda con un extremo o con un lateral. Solo cuando asumió que Marcus Rashford no sería vendido, a finales de julio, se centró en un lateral y eligió a Hall. Newcastle, que se ha financiado con la venta de Bruno Guimaraes, Sandro Tonali y Anthony Gordon por más de 200 millones, no ha vendido un jugador a United desde Andy Cole en enero de 1995. Y no tiene intención de romper esa racha ahora.
El Daily Mail apunta que una oferta de 75 millones podría hacer pensar a Newcastle, pero en el entorno de United lo ven complicado. Myles Lewis-Skelly estuvo en el mercado, con un precio superior a los 50 millones y un enjambre de intermediarios complicando cualquier operación. United decidió apartarse.
Si hoy se mueve algo por el lateral izquierdo, todo apunta a un perfil “a lo Patrick Dorgu”: una apuesta guiada por datos, joven, sin gran ruido mediático, como lo fue el fichaje del danés desde Lecce en el invierno de 2025. Un golpe de efecto a lo grande en esa posición sería una sorpresa. La idea es clara: incluso si llega ahora un refuerzo de perfil medio, el club puede dejar salir a Shaw el próximo año y lanzarse entonces a por un lateral de élite.
Amad, entre el valor de mercado y la jerarquía interna
El capítulo de Amad también se ha calentado. El interés de Aston Villa surgió de la nada y se apagó igual de rápido. El equipo de Unai Emery ya tiene cubierta su línea ofensiva y en United no hay entusiasmo por vender.
Eso no significa que su salida sea imposible. En el club se valora muy bien a Shea Lacey y hay quien apuesta por situarlo por delante de Amad en la rotación. Con Bryan Mbeumo ya instalado como primera opción, cualquier oferta fuerte por un jugador que no apunta a tener muchos minutos se escucha. El obstáculo es el precio: United sigue valorando alto a Amad y no quiere malvender.
Defensa en examen y una lista de fichajes fallidos
La zaga vive bajo lupa. United ha puesto a sus defensas “a prueba” esta temporada, con la vista puesta en una remodelación profunda el próximo año. El plan pasa por firmar hasta tres defensores, replicando el modelo de reconstrucción del centro del campo de este verano.
El club aún podría traer un lateral izquierdo antes del cierre, pero la defensa nunca fue considerada prioridad absoluta en esta ventana. Solo preguntaron por Lewis Hall cuando se confirmó que Rashford no saldría. En el eje, Harry Maguire, Matthijs de Ligt y Lisandro Martinez deberán ganarse su continuidad en los próximos nueve meses. Leny Yoro, de 20 años, y Ayden Heaven, de 19, son apuestas a largo plazo. En la derecha, Diogo Dalot y Noussair Mazraoui compiten prácticamente por un solo futuro: ambos terminan contrato en 2028, con opción de un año más, y de cara al verano de 2027 uno de los dos podría salir para financiar un lateral derecho de nivel superior.
Todo esto se cocina en un contexto de frustración por los objetivos que se han escapado. La lista de jugadores en los que hubo interés y que no han llegado incluye a Aurelien Tchouameni, Lewis Hall, Manu Kone, Ederson y el propio Balde. Y hay más nombres, pero entrar en ellos sería dar paso a la especulación.
Un último día cargado de dudas
Mientras tanto, Leicester se aferra a Louis Page, Burnley aprieta por Harry Amass y el futuro de Zirkzee, Amad y Obi se decide entre llamadas de última hora y decisiones frías de planificación.
No hay jets privados rumbo a Turín ni grandes presentaciones en el horizonte inmediato, pero en Old Trafford saben que una sola llamada puede cambiar el tono de todo el verano. La cuestión es simple y brutal: ¿se atreverá United a seguir esperando… cuando sus rivales ya han pisado el acelerador?





