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Vinicius Junior y el futuro de Rodri en el mercado de fichajes

Arsenal ha elegido su obsesión para este verano: Vinicius Junior. Pero no a cualquier precio. El club del norte de Londres mantiene su determinación por sacar al brasileño del Real Madrid, aunque se ha marcado un límite claro. No piensa llegar a las 145,5 millones de libras que pide el club blanco y pretende cerrar un acuerdo por debajo de las 128 millones.

El pulso es evidente. Desde España se apunta que en el Real Madrid estarían dispuestos a vender este mismo verano si Vinicius sigue rechazando renovar. Un escenario impensable hace no tanto, que ahora se abre paso entre cifras astronómicas y una negociación enquistada.

Mientras la renovación del brasileño se convierte en ruido de fondo, en el Bernabéu encuentran calma en otra pieza clave del futuro: Rodri. El campeón del mundo ha sido tajante con sus pretendientes. Paris Saint-Germain, Bayern München y Barcelona han recibido el mismo mensaje: “solo quiere” jugar en el Real Madrid.

Según informa Diario AS, el centrocampista está dispuesto incluso a esperar hasta 2027 para llegar como agente libre si el club blanco no consigue cerrar su fichaje ahora. Un gesto de compromiso que contrasta con la incertidumbre que rodea a Vinicius y que, a la vez, condiciona la planificación de medio plazo en Chamartín.

Tottenham acelera: De Zerbi promete una “bomba”

En Londres, el otro gran foco está en Tottenham Hotspur. Roberto De Zerbi ya advirtió que el ambicioso proyecto de los Spurs estaba “solo al 60%” de completarse este verano. No era una frase vacía.

La “bomba” que promete el técnico italiano podría tener nombre y apellido: Cody Gakpo. El atacante del Liverpool se ha colado de lleno en la agenda del Tottenham y las conversaciones ya están en marcha. De acuerdo con la información de Fabrizio Romano, se cocina un traspaso en torno a las 72 millones de libras.

El movimiento encajaría con la línea marcada por el club: inversión fuerte, jugadores en plenitud y un entrenador con carta blanca para moldear un equipo a su medida. Si Gakpo cruza de Anfield al norte de Londres, el golpe en la Premier sería sonoro.

Mudryk vuelve a escena y se agita el vestuario del Chelsea

En el otro lado de la ciudad, el Chelsea afronta un verano de decisiones importantes. La primera buena noticia tiene nombre propio: Mykhailo Mudryk ha recibido el visto bueno para volver a competir tras su sanción, vigente desde noviembre de 2024.

Su regreso no ha pasado desapercibido. El club ya ha recibido varias consultas por el extremo ucraniano. Frank Lampard, ahora al frente del recién ascendido Coventry City, quiere convertirlo en su gran apuesta para la temporada. El Chelsea, por su parte, también valora cederlo al Strasbourg, club hermano dentro de la misma estructura.

Antes de cualquier decisión, Mudryk tendrá una oportunidad en la pretemporada para convencer en Cobham. Si responde, puede ganarse un sitio. Si no, el mercado ya le ha abierto varias puertas.

No es el único posible adiós en Stamford Bridge. Romeo Lavia también aparece en el escaparate. El mediocentro, lastrado por las lesiones hasta el punto de haber disputado solo 15 partidos de liga como titular en tres temporadas, interesa al AS Monaco. El club del Principado confía en que una oferta de 25 millones de libras haga dudar al Chelsea y abra la puerta a su salida.

El tirón de la MLS tras el Mundial

Mientras Europa se agita, la Major League Soccer aprovecha el impulso del Mundial para reforzar su papel como destino de grandes nombres. Antoine Griezmann y Casemiro ya han hecho las maletas rumbo a Estados Unidos, marcando el camino.

El siguiente podría ser Romelu Lukaku. El delantero del Napoli está en el radar de Atlanta United, según apunta Sky Italia. El belga, acostumbrado a los focos de las grandes ligas europeas, se asoma ahora a la posibilidad de convertirse en otro rostro estrella de la MLS.

Entre contratos que se alargan hasta 2027, cifras que superan la barrera de los 100 millones y una liga estadounidense cada vez más agresiva, el verano se ha convertido en algo más que un simple mercado. Es un tablero de poder. Y los próximos movimientos dirán quién manda realmente.