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Alex Scott rechaza renovar con Bournemouth y atrae a grandes de la Premier

Alex Scott ha tomado una decisión que cambia el tono de su verano y el de medio mercado inglés: el centrocampista de Bournemouth ha rechazado una nueva oferta de contrato en pleno crecimiento del interés de varios gigantes de la Premier League.

El club del sur de Inglaterra había convertido su renovación en una prioridad absoluta para este verano. Atarlo a largo plazo, blindarlo antes de que el ruido externo se convirtiera en problema. De momento, no lo ha conseguido. No hay acuerdo, no hay firma y el reloj empieza a sonar más fuerte en el Vitality Stadium.

Mientras tanto, la lista de pretendientes impone respeto: Arsenal, Manchester United, Tottenham, Manchester City y Chelsea siguen de cerca la situación del internacional sub-21 inglés. No es un simple sondeo. En junio, BBC Sport desveló que Arsenal ya vio rechazada una aproximación formal por Scott. Bournemouth aguantó entonces. La pregunta es cuánto tiempo podrá seguir haciéndolo.

Un talento en ascenso en un mercado desatado

Scott, de 22 años, llegó a Bournemouth en 2023 procedente de Bristol City por 25 millones de libras. Le restan todavía dos años de contrato, una posición contractual que da cierto margen al club, pero también un contexto ideal para que los grandes muevan ficha: ni está a punto de quedar libre, ni es inalcanzable si el jugador decide dar el siguiente paso.

Su progresión explica el interés. Formado en Guernsey FC, dio el salto a Bristol City en 2020 y allí se consolidó como uno de los centrocampistas más prometedores del Championship. Disputó 91 partidos con el conjunto de Ashton Gate en todas las competiciones y fue nombrado mejor jugador joven de la división en la temporada 2022-23. Ese galardón terminó de abrirle la puerta de la Premier.

En Bournemouth ha seguido creciendo: 89 apariciones, seis goles y la sensación de que su techo está bastante más arriba. Dinámico, con criterio en la posesión y personalidad para pedir la pelota en escenarios complicados, Scott se ha convertido en una pieza central del proyecto de los Cherries. Precisamente por eso el club no quiere ni oír hablar de una salida a corto plazo.

Su nombre también empieza a sonar con fuerza en el entorno de la selección absoluta. Fue citado por primera vez con Inglaterra en noviembre y posteriormente entró en el grupo ampliado de Thomas Tuchel para el campamento de preparación previo al Mundial en Florida. Todavía no ha debutado con la absoluta, pero ya se mueve en ese ecosistema. Es cuestión de tiempo… y de contexto competitivo.

Un mercado de centrocampistas fuera de escala

La batalla por Scott se produce en un verano en el que el mercado de centrocampistas de la Premier se ha disparado hasta cifras estratosféricas. Nottingham Forest está a punto de cerrar la salida de Elliot Anderson a Manchester City por 116 millones de libras, mientras que Aston Villa ultima el traspaso de Morgan Rogers a Chelsea por 117 millones.

En paralelo, Tottenham ya ha invertido 100 millones en Sandro Tonali, procedente de Newcastle, y 85 millones en Mateus Fernandes, fichado desde West Ham. Cifras que dibujan un escenario claro: los grandes están dispuestos a pagar muy caro por perfiles jóvenes, con margen de crecimiento y adaptados al ritmo de la liga.

En ese contexto, la negativa de Scott a renovar coloca a Bournemouth en una posición delicada. Mantener a un activo tan cotizado sin un compromiso a largo plazo supone un riesgo deportivo y económico. Pero venderlo ahora, con solo dos años de contrato por delante, podría dejar la sensación de que el club cede demasiado pronto.

El jugador, por su parte, parece decidido a mantener abiertas todas las puertas. Entre la estabilidad de seguir siendo pieza clave en Bournemouth y la tentación de un salto inmediato a la élite europea, el tablero se ha llenado de matices.

Los grandes ya han llamado. Bournemouth resiste. El centrocampista ha elegido esperar. La próxima oferta que llegue, ¿será la que cambie definitivamente el mapa del medio campo inglés?