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Arsenal se escapa en la carrera por la Premier League

Arsenal vuelve a mandar en la Premier League. El triunfo por 1-0 en casa del West Ham United ha devuelto a los de Mikel Arteta una ventaja de cinco puntos sobre el Manchester City y ha encendido una pregunta que parecía tabú en el norte de Londres: ¿cuándo pueden ser campeones?

La respuesta ya tiene fecha marcada en rojo: el lunes 18 de mayo, en el Emirates Stadium, ante un Burnley ya descendido. Suena pronto. Suena casi irreal para un club que lleva 22 años mirando el trofeo desde lejos. Pero las cuentas cuadran.

El City había metido presión el sábado con un contundente 3-0 frente al Brentford, que recortó momentáneamente la distancia a solo dos puntos, después de haber dejado escapar dos unidades en el trepidante 3-3 contra el Everton. Parecía el típico giro de guion al que el equipo de Pep Guardiola acostumbra: un tropiezo, una reacción, una persecución implacable.

Arsenal respondió con frialdad. Ganó en el London Stadium, recuperó el colchón de cinco puntos y obligó al campeón a mirar el calendario con menos margen de error del habitual.

El escenario del alirón temprano

Para que el Emirates viva un posible alirón el 18 de mayo, el primer movimiento no depende de Arteta, sino de Guardiola. El City está obligado a no fallar el miércoles 13 de mayo, cuando recibe al Crystal Palace. Cualquier tropiezo abriría la puerta a una celebración anticipada en el norte de Londres.

Si el City empata ante el Palace, se quedaría a cuatro puntos del Arsenal. Si pierde, la desventaja crecería a cinco. En cualquiera de esos dos casos, el duelo entre Arsenal y Burnley se convertiría en una cita con la historia.

La ecuación es sencilla y demoledora: si Arsenal vence a Burnley, se marcharía al menos siete puntos por delante, con solo seis en juego para el City. Matemáticas puras. Título asegurado.

Un club al borde de romper su sequía

El posible desenlace temprano no solo habla de números. Habla de un cambio de era. Desde aquel último título de liga, el club ha vivido reconstrucciones, dudas, entrenadores de paso y temporadas en la sombra. Hoy, con Arteta al mando, el equipo se encuentra a un par de resultados ajenos y una victoria propia de poner fin a 22 años de espera.

La presión ya no es solo del perseguidor que viene desde atrás. Ahora recae también sobre un City que ha convertido la perfección en costumbre, pero que sabe que un solo desliz contra el Crystal Palace podría entregar el control definitivo a un rival que no parece dispuesto a volver a mirar atrás.

El calendario está escrito. Falta por saber si el título se decidirá en una noche de lunes en el Emirates o si el campeón aún tendrá que seguir corriendo hasta la última curva de la temporada.