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Arsenal: presión por Álvarez y futuro incierto de Martinelli

La goleada de anoche al Coventry no ha calmado nada en el Emirates. Al contrario. Ha encendido todavía más un verano en el que Arsenal se mueve como un aspirante total: fichajes caros, decisiones duras con pesos pesados del vestuario y una obsesión clara en la planta noble del club: encontrar el delantero que complete el proyecto de Mikel Arteta.

El plan ofensivo: Álvarez o nada… ¿o Havertz?

David Ornstein lo dejó claro tras el 3-0: en el norte de Londres no dan por cerrada la delantera. El Arsenal quiere subir un peldaño más arriba en su línea ofensiva y ahí el nombre que domina todas las conversaciones es el de Julián Álvarez.

“Atletico Madrid haría un trato con Arsenal antes que con Barcelona, las puertas allí están cerradas”, explicó Ornstein, apuntando al único resquicio que perciben los ‘gunners’. El problema es que el argentino solo sueña con el Camp Nou.

El club madrileño está dispuesto a vender, preferiblemente a la Premier League para no reforzar a un rival directo en España, pero el jugador mantiene su pulso: su prioridad es el Barça.

Diego Simeone, mientras tanto, protege a su estrella. “Julián Álvarez estará en la convocatoria mañana. Para mí es extremadamente importante para lograr nuestros objetivos. Mientras esté en el equipo, lo voy a cuidar”, avisó el técnico argentino. El mensaje es claro: Atlético no va a regalar a la pieza que Arsenal considera ideal.

Y aun así, en Londres no sueltan la presa. Arteta sigue presionando y el club mantiene reuniones con la cúpula del Atleti. El precio se considera demasiado alto a día de hoy, pero la situación podría cambiar si los madrileños cierran la llegada de Nicolas Jackson desde el Chelsea. Si Atlético asegura un sustituto y Barcelona no puede ejecutar su deseo, el pasillo hacia el Emirates podría abrirse de golpe.

Mientras tanto, Kai Havertz se empeña en cambiar el guion. El alemán, lastrado por las lesiones el curso pasado, ha regresado encendido: gol en la final de Champions ante el PSG, otro en la Community Shield contra el Manchester City y uno más anoche frente al Coventry. Un rastro de grandes noches que recuerda por qué el club pagó 70 millones por él.

Compartió funciones con Viktor Gyökeres la temporada pasada, pero ahora parece listo para adueñarse del puesto. Gary Neville lo resumió con una condición: “Si Arsenal tuviera un Ian Wright arriba, Ødegaard sería todavía mejor. Havertz y Gyökeres quieren venir al pie. Si llegara un Álvarez, él (Ødegaard) subiría un nivel”. La idea es clara: o el club logra ese nueve de élite… o Havertz se encarga de demostrar que ya lo tiene en casa.

Yildiz, entre el deseo y el muro de la Juventus

En esa búsqueda de pólvora, otro nombre ha ido y venido del radar: Kenan Yildiz. El turco de la Juventus gusta mucho en el Emirates. Tanto que, según The Independent, ha vuelto a situarse en lo alto de la lista tras el cierre definitivo del sueño Vinícius, renovado por el Real Madrid.

Once goles la pasada temporada, polivalencia en todo el frente de ataque y un precio que ronda los 70 millones de euros. El perfil encaja. El coste, no tanto. Y el problema real está en Turín.

“Les gusta Kenan Yildiz, pero las puertas están cerradas desde Juventus”, explicó Ornstein en TNT Sport. El club italiano no quiere vender… a menos que reciba una oferta que le resuelva varios problemas de golpe.

Ahí aparece la carta Gabriel Martinelli. The Guardian apunta que Arsenal estudia incluir al brasileño en un posible intercambio con la Juve. Para el club sería una forma de liberar salario, hacer caja y, al mismo tiempo, traer un talento de 21 años con margen de crecimiento.

Para Martinelli, de momento, es un verano incómodo.

El caso Martinelli: un símbolo que se siente apartado

El brasileño viene de una mala temporada y el club ha decidido escuchar ofertas. Inter, Roma, Atlético y Juventus vigilan la situación. Arsenal pide 60 millones de euros. La señal más clara de su caída en la jerarquía llegó anoche: fuera de la convocatoria en el 3-0 ante Coventry, primer partido de la Premier.

Ian Wright no escondió su malestar en Sky Sports: “En cuanto a Martinelli y la forma en que está siendo tratado, me hace sentir incómodo. Sé que quizá quieran que se vaya y la gente diga que es momento de moverlo, pero hay maneras de hacerlo. Tiene que encajarle a él también. No estar en la plantilla, no ser hablado, no saber qué está pasando… lo sé, lo sé”.

El fichaje de Christos Tzolis ha terminado de tensar la cuerda. El griego, llegado desde Club Brugge por 34 millones, ha irrumpido con fuerza: dos asistencias en la Community Shield ante el City, otro partido notable ante Coventry y elogios inmediatos. El comentarista de Sky dudó entre él y Martin Ødegaard para el premio al mejor del partido. Ganó el capitán, pero el mensaje quedó claro: Tzolis ya compite en la élite del vestuario.

Jamie Carragher fue directo: “Es una mejora respecto a Trossard y Martinelli”. Neville replicó que le gusta mucho el brasileño, pero la sensación es que el relevo generacional en la banda izquierda ya está en marcha. Leandro Trossard se ha marchado al Besiktas. Tzolis, con 24 años, llega para ocupar ese espacio. Martinelli ve cómo el suelo se mueve bajo sus pies.

“Me siento un poco triste por él”, añadió Wright. “Ha hecho mucho en este equipo como para ser tratado mejor. Ojalá todo salga bien para Martinelli”. La duda ya no es si Arsenal está dispuesto a vender. Es cómo y cuándo va a salir un jugador que hace no tanto era intocable.

Konsa, Guimarães y el giro hacia la madurez

En medio del ruido ofensivo, el club ha dado un golpe firme atrás. Ezri Konsa ya es jugador del Arsenal. El central inglés llega desde Aston Villa por unos 51 millones de libras, más 4 en variables. Refuerza una defensa castigada por las lesiones, con William Saliba fuera de combate, y ofrece una alternativa fiable al lado de Gabriel.

Andrea Betra, director deportivo, no escatimó elogios: “Estamos encantados de haber completado el fichaje de Ezri Konsa. Es un defensor de alta calidad, cuya atletismo, calma y lectura táctica le han convertido en uno de los más consistentes de la Premier League. Cómodo como central y lateral derecho, aportará una versatilidad valiosa manteniendo los altos estándares defensivos que son fundamentales en nuestro desafío por grandes títulos”.

Mikel Arteta, preguntado por la apuesta por jugadores de 28 años como Bruno Guimarães y el propio Konsa, fue igual de tajante: “Miramos la plantilla como un todo. Tenemos una línea defensiva joven. En el medio ya tenemos la siguiente generación con Ethan y Max. A los 28 están en su prime y creo que van a dar cosas increíbles a nuestro equipo”.

Bruno llega como campeón de la EFL Cup con el Newcastle, el título que rompió 56 años de sequía. Konsa fue pieza clave en el Mundial con Inglaterra y en la Europa League ganada por el Aston Villa, cortando una espera de 30 años. Son fichajes pensados para ganar ya, no solo para crecer.

El coste deportivo puede llegar por otro lado: Ben White. Con Konsa como nueva opción tanto por dentro como en el lateral, el futuro del inglés se enturbia. Everton ya ha mostrado interés y el propio jugador podría abrirse a salir para tener más minutos. Anoche firmó su primera asistencia del curso, pero Arteta no ha terminado de confiar en él como pieza indiscutible. Una venta liberaría recursos para el último gran movimiento del verano.

Zubimendi, blindado pese a los rumores

En el centro del campo, el ruido viene de fuera, no de dentro. Martin Zubimendi ha perdido peso tras la llegada de Bruno Guimarães, la explosión de Ethan Nwaneri y el regreso de Declan Rice. Chelsea observa su situación, Real Madrid también lo ha tenido en agenda tras fallar en su intento por Rodri.

Arteta, sin embargo, cerró la puerta de golpe: “No, es un jugador realmente importante. Sin duda, fue uno de los mejores jugadores del Arsenal la temporada pasada. Sin él, nunca habríamos llegado a la posición en la que estuvimos en las últimas semanas”. El mensaje al mercado es inequívoco: Zubimendi no está en venta.

El futuro inmediato: ventas obligadas y un último golpe

El propio Arteta lo reconoció antes del estreno liguero: “Estamos intentando mejorar el equipo, pero depende de que salgan algunos jugadores y del dinero disponible después. Hasta ahora, estoy muy contento”. Traducido: para que llegue un gran delantero, alguien importante tendrá que salir.

La lista de posibles salidas es larga y cambiante. Un informe de CBS Sports en mayo hablaba de hasta ocho nombres: Ben White, Gabriel Jesus, Ethan Nwaneri, Gabriel Martinelli, Leandro Trossard, Kai Havertz, Martin Ødegaard y Cristhian Mosquera. Hoy, varios de esos escenarios ya no tienen sentido: Havertz y Ødegaard marcaron ante Coventry y el noruego igualó su cifra goleadora de toda la temporada pasada. Mosquera cumplió con nota junto a Gabriel en ausencia de Saliba. Trossard ya se ha marchado.

Quedan las incógnitas. White, con Everton al acecho. Jesus y Martinelli, con pretendientes en la Serie A. Nwaneri, que podría buscar más minutos en otro préstamo tras su cesión al Marsella. Y, por encima de todos, la gran pregunta: ¿será Julián Álvarez el nombre que cierre el círculo?

Atlético pelea con Aston Villa por Nicolas Jackson, con Mateu Alemany en Londres para negociar con el Chelsea. Si los madrileños amarran al delantero del club ‘blue’ y Barcelona no consigue activar la operación por Álvarez, el tablero se recolocará de golpe.

En el Emirates lo saben. Ya han fichado experiencia, han rejuvenecido bandas, han blindado el centro del campo y han apostado fuerte por la defensa. Falta el último golpe. Ese nueve que convierta un proyecto sólido en un aspirante temible a todo. La cuestión ya no es si el Arsenal está preparado para darlo. Es si el mercado le va a permitir hacerlo a tiempo.