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Marques se despide del Barça tras 12 años: un sueño cumplido

Doce años después de entrar en La Masia con apenas ocho, Marques ha cerrado su etapa en el Barça con una carta de despedida tan larga como sentida. El canterano, que debutó con el primer equipo ante el Mallorca en febrero de 2026, anunció su adiós a través de su cuenta oficial de Instagram, donde repasó un viaje que definió como “un sueño” hecho realidad.

“Después de 12 años, ha llegado el momento de decir adiós al club que me ha visto crecer desde los ocho años”, escribió el centrocampista, abriendo un mensaje cargado de agradecimiento y memoria.

“Todo lo que he vivido en este camino ha valido la pena: cada temporada, cada entrenamiento, cada partido, cada viaje, cada victoria”.

No se quedó solo con lo bonito. Marques quiso subrayar también la otra cara de la formación en la élite: “Pero también he tenido que afrontar el otro lado de las cosas: los momentos más duros, las lesiones y las etapas llenas de dudas y sufrimiento”. Esos golpes, explicó, le han marcado tanto como los triunfos. “Todos ellos me han enseñado lecciones valiosas y me han ayudado a llegar a donde estoy hoy”.

El jugador aseguró que se marcha con la conciencia tranquila. “Me voy con la paz de haberlo dado todo y con la sensación de haber cumplido un sueño por el que he luchado tantos años: debutar con el primer equipo del Barça. Es un sueño que nunca imaginé que haría realidad cuando llegué con ocho años”. De ese trayecto se lleva algo que considera imborrable: “He vivido momentos inolvidables, únicos, que me acompañarán para siempre”.

En su mensaje, Marques encadenó agradecimientos. Primero, hacia el fútbol. Después, hacia las personas. “Quiero dar las gracias a todos los entrenadores, compañeros (muchos de los cuales se han convertido en grandes amigos), fisios, médicos, empleados y a todos los que han estado a mi lado en estos 12 años. Cada uno ha tenido un papel en la formación del jugador y de la persona que soy hoy”.

El círculo se cerró en casa. “Gracias también a mi familia –especialmente a mis padres y hermanas–, a mi pareja y a mis amigos, que me han apoyado y acompañado de forma incondicional, ayudándome a hacer realidad este sueño”. Y dejó una frase que resume su sentido de pertenencia: “He llevado este escudo en el pecho con un orgullo enorme todos estos años, y siempre será así”.

La decisión, confesó, le duele. No lo esconde. “No voy a negar que me duele irme. La forma en la que ha llegado este momento ha sido inesperada y no es como había imaginado despedirme del club de mi vida”. Aun así, presentó su salida como un paso necesario para seguir creciendo, un punto de inflexión más que una ruptura. “Si hago esto es porque de verdad amo a este club; en estos 12 años también he aprendido a entender y respetar las decisiones que se han tomado por el camino”.

En las últimas líneas de su carta, el tono se volvió casi de declaración definitiva. “El Barça me lo ha dado todo. Gracias por estos 12 años. Gracias por ayudarme a crecer, por enseñarme, por exigirme y por permitirme vivir un sueño –en el club de mi vida– que recordaré para siempre”. Y cerró con una frase que deja claro que el vínculo emocional no se rompe con un comunicado ni con un cambio de vestuario: “Visca el Barça, sempre”.