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El Barça frena su ofensiva por Julián Álvarez y busca un nuevo ‘9’

El Barcelona ha decidido frenar, al menos por ahora, su ofensiva por Julián Álvarez y se ha lanzado a explorar otras opciones para el ‘9’ antes del cierre de mercado, según ha explicado una fuente a ESPN. No es un adiós definitivo, pero sí un “ahora no”.

Desde dentro del club insisten en que el argentino sigue en la lista y que no se descarta volver a la carga más adelante, incluso en enero. Sin embargo, la firme negativa del Atlético de Madrid a negociar por el internacional albiceleste ha obligado a Deco a desplegar el plan B… y el C.

Flick aprieta por un delantero, el club duda

Hansi Flick lo tiene clarísimo: quiere un ‘9’ puro que cubra las salidas de Robert Lewandowski y Ferran Torres. El técnico alemán considera que el equipo necesita una referencia fija arriba para sostener su idea de juego y su presión alta.

Dentro del club, no todos ven la situación igual. Hay voces de peso que sostienen que la plantilla ya ofrece suficientes soluciones ofensivas como para sobrevivir sin un fichaje específico para la delantera. Esa tensión interna marca buena parte del mercado azulgrana.

Julián Álvarez ha sido siempre el objetivo prioritario. Tal como adelantó ESPN hace meses, el Barça llegó a presentar una oferta cercana a los 100 millones de euros este verano. El Atlético se mantuvo inflexible: el exdelantero del Manchester City no se toca.

Ni siquiera las declaraciones públicas del propio Álvarez, admitiendo a ESPN que quiere cambiar de club, han movido la postura rojiblanca. En el Barça confiaban en que esas palabras abrieran una grieta en el muro del Atlético. No ha ocurrido.

La sensación ahora en los despachos del Camp Nou es clara: salvo un giro “radical” e inesperado de última hora, el fichaje de Álvarez no se hará este mes.

Un ‘9’… o un rompecabezas ofensivo

El deseo de Flick sigue siendo incorporar un delantero centro, aunque no sea Álvarez. Si no llega nadie, el entrenador tendrá que construir su ataque con lo que ya tiene… y ahí es donde otros dirigentes ven margen suficiente.

En la lista interna de soluciones aparecen nombres de sobra conocidos: Raphinha, Karim Adeyemi, Anthony Gordon e incluso Lamine Yamal, todos ellos contemplados como opciones para actuar por dentro en determinados contextos.

Fermín López y Dani Olmo también han sido utilizados como falsos nueves, una variante que gusta en la ciudad deportiva por la movilidad y la capacidad de asociación que ofrecen. De momento, el único ‘9’ natural que ha trabajado con el primer equipo en la pretemporada es Hamza Abdelkarim, internacional egipcio de 18 años.

Juventud, talento y muchas incógnitas para un equipo que aspira a pelear por todo desde ya.

Objetivos que se caen, precios que se disparan

El Barça ya había tanteado otras vías durante el verano. Se estudiaron movimientos por João Pedro y Junior Kroupi. La puerta se cerró rápido: el primero renovó su contrato con Chelsea y el delantero del Bournemouth estará hasta cuatro meses de baja por una lesión en el pie.

En las últimas semanas han aparecido otros dos nombres de peso: Lautaro Martínez, de Inter Milan, y Luis Suárez, de Sporting CP. Dos nueves contrastados, dos operaciones que hoy por hoy se consideran inasumibles por coste.

Una fuente interna apunta también a Benjamin Sesko, seguido “desde hace años” por el club. Pero la realidad económica vuelve a imponer límites: fichar al atacante del Manchester United se califica ahora mismo como imposible.

Ante tanta puerta cerrada, el radar se ha ampliado dentro de LaLiga. El Villarreal ha colocado dos candidatos inesperados sobre la mesa: Ayoze Pérez y Georges Mikautadze. Según una fuente consultada, en el Barça han quedado especialmente impresionados con los datos y el rendimiento del delantero georgiano desde su llegada al fútbol español.

El mercado se agota, las alternativas se estrechan y el debate interno crece. ¿Apostar por un gran golpe de efecto en enero con Julián Álvarez o confiar ya en un ataque construido a base de versatilidad y jóvenes emergentes? El desenlace, esta vez, no admite demasiado margen de error.