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Burnley rompe su acuerdo con Finotive One antes del inicio de la temporada

Burnley ha dinamitado, de un plumazo, el acuerdo comercial que debía sostener buena parte de su estrategia de ingresos para 2026-27. A solo días del inicio de la campaña en Inglaterra, el club ha anunciado la ruptura inmediata con su socio principal, Finotive One, tras apenas seis semanas de relación.

El giro es brusco. Y caro. Vídeos promocionales con estrellas de primer nivel, ya grabados y difundidos, han quedado directamente inservibles. Un golpe de imagen justo cuando el club necesita proyectar estabilidad.

El anuncio llegó el viernes por la mañana, en un comunicado seco y directo que certificaba el fin de la relación con el ecosistema de trading registrado en Chipre. Sin adornos, pero con un mensaje claro hacia su propia afición.

“Burnley Football Club está decepcionado al confirmar que su acuerdo con Finotive ha sido rescindido”, expuso la entidad en una comunicación oficial a sus seguidores. El texto subrayaba que el consejo había “actuado de forma decisiva para proteger los intereses del Club y de nuestros aficionados, garantizando al mismo tiempo que los preparativos para la nueva temporada continúan sin interrupciones, tanto dentro como fuera del campo”.

El contexto no puede ser más incómodo: este domingo, Turf Moor abre el telón del Championship con la visita de West Ham United. El foco debía estar en el césped. Se ha desplazado al pecho de la camiseta.

Porque ahí está otro incendio. Los aficionados que ya habían comprado las nuevas equipaciones, tanto la local como la de visitante —una llamativa camiseta crema lanzada con una campaña viral masiva protagonizada por Arnold Schwarzenegger y JJ Watt— se encuentran ahora con un producto desfasado. El club se ha visto obligado a retirar todo el stock de su tienda online y de los puntos de venta físicos hasta poder sustituir las camisetas por versiones actualizadas con el nuevo patrocinador, Vertu Motors.

La reacción para contener la ola de críticas ha sido inmediata: Burnley ha puesto en marcha un programa integral de reembolsos y cambios para cualquier aficionado que adquiriera las camisetas con el logo de Finotive. Habrá quien decida conservarlas como pieza de coleccionista, casi una edición limitada fruto de un acuerdo fugaz. Muchos otros optarán por canjearlas por la nueva versión con Vertu Motors en el frontal.

Las sospechas de que algo no cuadraba empezaron a circular días antes del comunicado. En contenido promocional difundido por las televisiones para el choque frente a los Hammers, el defensa Kyle Walker apareció con una camiseta de Burnley completamente limpia en el pecho. Sin rastro de patrocinador.

La imagen chocaba. El equipo había lucido el logo de Finotive One durante toda la pretemporada y, de hecho, lo vistió tan recientemente como el pasado sábado, en la primera ronda de la Carabao Cup ante Notts County. La duda estaba servida.

La intriga creció cuando, 24 horas antes del anuncio oficial, todas las menciones al acuerdo con Finotive One desaparecieron de la web del club y de sus redes sociales. Un borrado total que encaja con un patrón ya conocido en Turf Moor desde la llegada de ALK Capital al accionariado: volatilidad en el principal patrocinio de la camiseta.

Este último episodio añade otra página a una relación complicada de Burnley con sus sponsors en los últimos años. Pese a las declaraciones públicas de Alan Pace sobre la intención de alejar al club de la industria de las apuestas, la camiseta ha vuelto una y otra vez a marcas de juego como W88 o SpreadEx.

El contexto regulatorio tampoco ayuda a limpiar la imagen. El año pasado, la Gambling Commission lanzó advertencias a Burnley y a otros clubes por sus vínculos con sitios operados por TGP Europe, tras una investigación que detectó fallos en las normas de prevención de blanqueo de capitales y en los controles sobre socios comerciales.

El giro hacia Finotive One pretendía ser precisamente eso: un cambio de sector, un paso hacia un tipo de patrocinio distinto. No ha llegado ni al primer balón de liga. La apuesta se ha roto antes de que el árbitro señale el inicio de la temporada. Y ahora queda por ver si Burnley logra que este nuevo nombre en el pecho, Vertu Motors, traiga por fin la estabilidad que el club no encuentra en sus camisetas.

Burnley rompe su acuerdo con Finotive One antes del inicio de la temporada