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CSKA Sofia domina a Maccabi Tel Aviv en la UEFA Europa League

Maccabi Tel Aviv se vio ampliamente superado en Batumi Arena en un 0-3 que reflejó bien la claridad del plan de CSKA Sofia en esta 3rd Qualifying Round de la UEFA Europa League. Con un 4-2-3-1 de partida, el equipo de Kenny Miller nunca encontró estabilidad ni con balón ni sin él, mientras que el 4-3-3 de Hristo Yanev se impuso desde los primeros minutos, especialmente a través del triángulo de mediocentros y la agresividad de sus tres hombres de ataque. El 0-2 al descanso condicionó por completo la segunda parte, donde las correcciones tácticas israelíes no bastaron para alterar la dinámica del encuentro.

Desde el inicio, Maccabi Tel Aviv buscó construir desde atrás con una línea de cuatro bien abierta y el doble pivote I. Noy – I. Shahar tratando de ofrecer líneas de pase por dentro. Sin embargo, la presión alta de CSKA Sofia, con L. Godoy e I. Pittas saltando sobre los centrales y M. Ebong activándose sobre el mediocentro más cercano, obligó a los israelíes a jugar en largo con demasiada frecuencia. El dato de 2 tiros a puerta, sin goles, frente a los 7 remates a portería de los búlgaros, resume la dificultad de Maccabi para progresar de forma limpia y llegar al último tercio con ventajas.

El 4-3-3 de CSKA Sofia fue muy funcional: la línea de cuatro defensas se mantuvo compacta, con Pastor y A. Martino contenidos en salida para no desproteger la transición defensiva. Por delante, el trío M. Ebong – B. Jordao – S. Sensi manejó ritmos y alturas. Ebong, partiendo como interior derecho, fue clave atacando el espacio entre lateral y central de Maccabi, algo que se vio reflejado en el 0-1 temprano a los 9', con el propio M. Ebong llegando desde segunda línea y finalizando tras asistencia de L. Godoy. Ese patrón —interior que rompe a la espalda del mediocentro rival— se repitió varias veces y Maccabi no encontró cómo ajustar ni desde el doble pivote ni con ayudas de los centrales.

El segundo gol, de L. Godoy a los 29' asistido por I. Pittas, confirmó la superioridad de CSKA Sofia atacando los intervalos entre central y lateral. La zaga de Maccabi, formada por I. Ben Hamo, M. Camara, R. Shlomo y S. Rosen, sufrió para coordinar coberturas y achiques. El 0 en “Blocked Shots” para Maccabi frente a los 6 disparos bloqueados por CSKA Sofia revela también la distinta intensidad defensiva en zona de remate: los búlgaros defendieron su área con agresividad, mientras que los israelíes permitieron demasiados tiros limpios.

Con balón, Maccabi Tel Aviv intentó aprovechar la mediapunta de H. Varela y la movilidad de S. Abu Farkhi, pero el equipo se partió con frecuencia. El 49% de posesión indica un reparto relativamente equilibrado de balón, pero la diferencia estuvo en la calidad de esa posesión: CSKA Sofia, con un 51%, convirtió su dominio en profundidad y ocasiones claras; Maccabi movió el balón más en zonas inofensivas, condicionado por la presión orientada de los de Yanev que cerraba pasillos interiores y obligaba a circular hacia fuera sin ventaja.

La gestión de las sustituciones de Kenny Miller fue una reacción directa al marcador y a la impotencia ofensiva. El doble cambio al descanso, con T. Asante (IN) por I. Ben Hamo (OUT) y N. Ben Harush (IN) por S. Rosen (OUT), buscó darle más profundidad y agresividad a los laterales, además de reequilibrar una línea defensiva que había sufrido mucho en los duelos individuales. Posteriormente, la entrada de E. Sokler (IN) por S. Abu Farkhi (OUT) y de O. Davida (IN) por I. Shahar (OUT) en el 66' intentó añadir presencia en el área y más conducción desde la segunda línea. Finalmente, E. Madmon (IN) por H. Varela (OUT) en el 77' fue un intento de refrescar la mediapunta, pero ninguna de estas modificaciones se tradujo en un incremento significativo de ocasiones, como evidencia el escaso volumen de remates claros.

Por su parte, Hristo Yanev gestionó con pragmatismo la ventaja. En el 66', J. Zwarts (IN) por I. Pittas (OUT) y J. Eto'o (IN) por B. Jordao (OUT) ajustaron el frente de ataque y el mediocampo, manteniendo piernas frescas para seguir amenazando la espalda de la defensa rival y sostener la presión. Más tarde, M. Brahimi (IN) por L. Godoy (OUT) en el 78' y Leo Pereira (IN) por Pastor (OUT) ya en el 90+1' consolidaron un enfoque más conservador en banda y lateral, sin renunciar a la posibilidad de contraatacar. La recompensa llegó con el 0-3 en el 90', obra de J. Zwarts tras asistencia precisamente de Pastor, culminando una transición que ejemplificó la claridad del plan búlgaro: bloque medio-bajo ordenado, recuperación y salida rápida hacia un delantero fresco atacando espacios largos.

En el plano disciplinario, los 21 “Fouls” de Maccabi frente a los 17 de CSKA Sofia reflejan un equipo local obligado a cortar el juego con infracciones ante la imposibilidad de controlar las transiciones rivales. Las tres tarjetas amarillas para Maccabi y las cuatro para CSKA Sofia muestran un duelo intenso, pero tácticamente las faltas de los israelíes llegaron muchas veces tarde, como recurso de emergencia, mientras que las de los búlgaros estuvieron más ligadas a la agresividad en la presión y la protección de su área.

La ausencia de datos de pases y xG impide un análisis cuantitativo fino de la circulación y la calidad de las ocasiones, pero los indicadores disponibles son claros: 7 tiros a puerta y 6 disparos bloqueados para CSKA Sofia hablan de un volumen ofensivo alto y de una presencia constante en zonas de finalización. Maccabi, con solo 2 remates entre palos, nunca consiguió someter de verdad a la defensa rival. En síntesis, el 0-3 no fue un accidente, sino la consecuencia lógica de un plan visitante mejor estructurado, una ocupación de espacios más eficiente y una lectura de partido muy superior tanto en el inicio como en la gestión de la ventaja.