De Zerbi y el futuro de Bergvall en Tottenham
En una noche de pretemporada que terminó con victoria en los penaltis ante Sydney FC, el marcador quedó en segundo plano. El verdadero foco en Tottenham estuvo en el futuro de Lucas Bergvall… y en el mensaje contundente de Roberto De Zerbi.
El técnico italiano, que alineó al sueco de inicio por primera vez en esta gira, evitó cualquier promesa o certeza sobre lo que viene para el centrocampista de 20 años. Prefirió marcar territorio.
“Me gustaría que se quedara con nosotros, creo que es un potencial jugador ‘top, top, top’, pero al final no quiero convencer a nadie para que se quede”, lanzó De Zerbi, sin rodeos.
No fue un comentario al pasar. Fue una declaración de principios.
“Tottenham es un club ‘top’ sin mí”
Bergvall, pretendido por Newcastle United y Nottingham Forest, sigue en una encrucijada. Tottenham ha rechazado los acercamientos, pero la decisión final aún no está tomada. De Zerbi, lejos de suplicar, elevó el listón de exigencia.
“Creo que Tottenham ya es, sin mí, un club ‘top’, y no estamos aquí para convencer a nadie de que se quede”, insistió. “Creo que puede encontrar su espacio porque la competencia entre los jugadores será muy fuerte. Somos Tottenham y tenemos que construir una plantilla fuerte, no solo 11 jugadores”.
El mensaje va directo al vestuario: aquí no hay puestos garantizados, ni estrellas intocables, ni jóvenes a los que se les regale el camino. Más aún después del historial reciente.
“Sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de lesiones que sufrimos en las dos, tres últimas temporadas. El fútbol va en una dirección clara: para competir por los puestos más altos en la tabla tienes que manejar 22, 23, 24 jugadores”.
De Zerbi explicó que la relación con Bergvall no es nueva ni improvisada. Lo ha trabajado a distancia y ahora empieza a moldearlo en el día a día.
“Estoy hablando con él desde antes del final de la última temporada, durante el Mundial dos veces, ahora hablamos mejor cara a cara, sin la presión de la competición en este momento. Ahora he empezado a trabajar con él como sé, con mi estilo. La temporada pasada, cuando preparábamos los partidos, trabajábamos más la cabeza, la mentalidad, que el estilo de juego”.
Con el sueco, el técnico asegura tener ya una idea nítida.
“Creo que su posición está muy clara para mí ahora, también porque necesitaba tiempo para entender las características de los jugadores, pero me gustaría que se quedara con nosotros. Es un jugador muy joven, muy bueno, buen chico, y no es tan fácil ni tan rápido encontrar un jugador joven de ese nivel”.
El balón, ahora, está en el tejado de Bergvall. Y De Zerbi no piensa rebajar el discurso.
Tonali, el “diamante precioso” de la nueva era
Mientras el futuro del sueco sigue en el aire, el entrenador ya se abraza a una certeza: Sandro Tonali. El fichaje estrella, llegado desde Newcastle, es la pieza que De Zerbi quiere pulir hasta el extremo.
Lo definió con una imagen que pesará durante toda la temporada: “un diamante precioso”.
“Pero tenemos que manejarlo como un diamante precioso. Tenemos que ayudarle a mejorar en la última decisión, igual que en el trabajo físico”, explicó. “Tiene que trabajar duro para hacerse más fuerte porque este futbolista diamante necesita ser fuerte y saber cuándo soltar el balón en el momento adecuado”.
No es un elogio vacío. Es un plan de trabajo. Tonali llega con el cartel de fichaje récord y con la responsabilidad de darle un salto de calidad inmediato al centro del campo. De Zerbi, que siempre ha presumido de saber esperar a los jóvenes, lo dejó claro.
“Suelo dar tiempo a todos los jugadores jóvenes con los que he trabajado en mi carrera, y con su potencial, es un jugador especial”.
Entre la firmeza con Bergvall y la devoción controlada por Tonali, el nuevo Tottenham de De Zerbi empieza a dibujarse: exigente, profundo, con una plantilla larga y sin espacio para las medias tintas.
La gira es amistosa. El mensaje, no.






