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Derby County cierra la puerta a Lion Sport: acuerdo fallido

Derby County amaneció con la noticia que nadie en Pride Park quería escuchar: el acuerdo de compra por parte de Lion Sport, el consorcio encabezado por el presidente de la General Entertainment Authority saudí, Turki Alalshikh, se ha venido abajo. De golpe. Sin red. Cuando muchos ya contaban con una nueva inyección de capital y un horizonte distinto para el club.

El proceso había superado los principales filtros regulatorios para un cambio de propiedad. Parecía cuestión de tiempo. Pero el giro final fue otro. La operación se rompe y los Rams seguirán en manos de David Clowes y de Clowes Developments “por el futuro previsible”, según comunicó la entidad.

El club reaccionó rápido para cortar cualquier tipo de especulación. En un mensaje contundente, dejó claro su estatus: Derby County ya no está en venta. “Para evitar cualquier duda, el club está ahora fuera del mercado y seguirá operando bajo el apoyo leal, comprometido e inquebrantable de Clowes Developments. Nuestros preparativos continúan para la nueva temporada de la EFL, que comienza contra Charlton Athletic el sábado. El club no hará más comentarios”, señaló la nota oficial.

Un cierre de puerta. Y un aviso: la conversación sobre el futuro inmediato será futbolística, no corporativa.

Alalshikh se retira… por ahora

Poco después, llegó la versión del otro lado de la mesa. Turki Alalshikh emitió su propio comunicado para explicar por qué Lion Sport decidió retirarse en este punto del proceso. El argumento central: el tiempo.

“Agradezco a todos en Derby County Football Club y a todos los implicados en este proceso por su duro trabajo durante los últimos meses”, comenzó el saudí, subrayando el esfuerzo realizado. Reconoció que entendían que el proceso de aprobación (IFR) requiere tiempo y que respetan la importancia de esos controles. El problema, según su versión, es que el reloj competitivo ya había empezado a correr.

“Con la temporada ya iniciada, no tendríamos tiempo para preparar al equipo ni al club para la campaña que tenemos por delante”, explicó. Sin margen para implementar su proyecto desde el inicio del curso, Alalshikh decidió frenar.

“Tras una cuidadosa consideración, no creemos que sea correcto seguir adelante en este momento sin la preparación necesaria, pero mantendremos la conversación con el club y veremos qué es posible en el futuro. Deseo personalmente al equipo y al club todo el éxito para la temporada”, añadió.

No cerró la puerta del todo. Pero el desembarco que muchos imaginaban inmediato se congela, como mínimo, a medio plazo.

Otro capítulo en la compleja relación de Alalshikh con los clubes

La caída del acuerdo con Derby County se suma a una trayectoria agitada de Alalshikh en el fútbol de clubes. El saudí ya pasó por la propiedad de Pyramids FC en Egipto y del Almería en España, y lleva tiempo buscando una entrada sólida en el fútbol inglés.

Su nombre ha sonado ligado a Millwall, Southampton y Sheffield Wednesday en distintos momentos. Ninguna de esas operaciones cristalizó. Pese a un patrimonio estimado en torno a los 2.800 millones de dólares y a su enorme influencia en el mundo del boxeo y el entretenimiento, el salto al control estable de un club inglés se le resiste.

No es solo cuestión de dinero. El entramado regulatorio, el escrutinio público y la sensibilidad de las aficiones convierten cada intento en una carrera de obstáculos. Derby County es, por ahora, el último ejemplo.

Derby mira al césped, no al mercado

Mientras tanto, en Pride Park el mensaje es claro: basta de distracciones. El club se prepara para su regreso a la Championship tras una década convulsa, marcada por problemas financieros, un paso por la administración concursal y una dolorosa caída a la League One.

En ese contexto, la estabilidad que ofrece Clowes Developments se ha convertido en un pilar. No es el tipo de titular que deslumbra en los mercados internacionales, pero sí el que sostiene un proyecto cuando arrecia la tormenta. El acuerdo con Alalshikh prometía otra dimensión: exposición global, músculo financiero, una nueva narrativa para el escudo. Ese relato, de momento, se congela.

La dirección del club, sin embargo, ha optado por un camino distinto: cerrar el cartel de “se vende” y blindar el entorno. El foco vuelve a los entrenamientos, a la planificación deportiva, a ese debut de temporada frente a Charlton Athletic.

Derby County ha vivido demasiados sobresaltos en los últimos años como para añorar otro giro de guion corporativo. Ahora la pregunta es otra: con la propiedad estabilizada y el ruido apagado, ¿hasta dónde puede llegar este equipo en el regreso a la Championship?