Derby County se retira del mercado tras la salida de Turki Alalshikh
El proyecto saudí se ha desvanecido justo cuando parecía inevitable. Turki Alalshikh, alto cargo del gobierno de Arabia Saudí y figura de enorme peso en la industria del entretenimiento y el deporte, ha renunciado a su intento de hacerse con el control de Derby County.
La operación, canalizada a través de su empresa Lion Sport, había superado los filtros clave: contaba ya con el visto bueno de la English Football League (EFL) y del nuevo regulador independiente, el Independent Football Regulator (IFR). El camino parecía despejado. Hasta este lunes.
Ese día, el club fue informado de que Alalshikh no deseaba seguir adelante con la compra, que según entiende BBC Radio Derby le habría otorgado una participación de control en la entidad.
“Para evitar cualquier duda, el club ya no está en venta”, señaló la entidad en un comunicado. “Seguirá operando bajo el apoyo leal, comprometido e inquebrantable de Clowes Developments”.
El tiempo, enemigo del acuerdo
Alalshikh, que también es cofundador de la promotora de boxeo Zuffa, explicó su marcha atrás en un mensaje en redes sociales. Agradeció al Derby County su implicación en la negociación, pero apuntó directamente a los plazos del proceso de aprobación.
Según el saudí, la duración del procedimiento del IFR le ha dejado sin margen para preparar el club y el equipo con la temporada ya en marcha. “Entendíamos que el proceso del IFR lleva tiempo y respetamos plenamente su importancia”, escribió en X. “Pero, por desgracia, con la temporada ya empezada, nos dejaría sin tiempo para preparar al equipo o al club para la campaña que viene”.
La conclusión fue clara: “Tras una cuidadosa consideración, no creemos que sea correcto seguir en este momento sin la preparación necesaria, pero seguiremos en conversación con el club y veremos qué es posible en el futuro”.
El dossier de la oferta de Alalshikh estaba sobre la mesa del regulador desde mayo. El IFR, obligado por ley a escrutar a cualquier posible dueño de un club de las cinco primeras categorías del fútbol masculino, defendió su actuación y sus plazos.
Un examen acelerado, pero insuficiente
Un portavoz del IFR detalló que la evaluación se completó en 55 días, muy por debajo de los 90 que permite la normativa. El organismo ya había adoptado una “minded-to decision”, es decir, una decisión provisional favorable a la oferta antes del inicio de la temporada 2026-27, y esa postura se comunicó a todas las partes la semana pasada.
El regulador recordó que su examen se basa en una lista amplia pero cerrada de criterios fijados por ley: solidez financiera, recursos suficientes, origen de la riqueza, honestidad e integridad. Todo ello acompañado de comprobaciones sobre posibles causas penales, condenas, acciones civiles y otras investigaciones regulatorias.
Sobre el papel, el filtro se había superado. En la práctica, el calendario ha tumbado el acuerdo.
Presión de los derechos humanos
El intento de desembarco de Alalshikh en el Championship no solo se jugaba en los despachos del regulador. También estaba bajo el foco de las organizaciones de derechos humanos.
Amnesty International ya había advertido en junio de que el caso representaba una “prueba definitoria” para el nuevo regulador independiente en materia de inversiones en el fútbol inglés. El perfil del saudí, presidente de la General Entertainment Authority de su país y figura cercana al gobernante de facto Mohammed bin Salman, encendió las alarmas de los colectivos que denuncian el llamado “sportswashing”.
Arabia Saudí ha sido acusada de utilizar el deporte como escaparate global para lavar su imagen internacional y desviar la atención de su historial en materia de derechos humanos, el trato a las mujeres, el uso de la pena de muerte y su postura contra el colectivo LGBT. El nombre de Alalshikh aparece con frecuencia en ese debate.
No es un recién llegado al fútbol europeo: fue propietario del club egipcio Pyramids entre 2018 y 2019 y hasta mayo del año pasado controló el Almeria, antes de venderlo a un grupo inversor saudí.
Derby, entre la estabilidad y la incógnita
Con la retirada saudí, el Derby County vuelve a un punto conocido: la continuidad bajo el paraguas de Clowes Developments. Estabilidad, sí. Pero también la sensación de haber dejado pasar una inyección de capital que prometía cambiar el techo competitivo del club.
El mensaje oficial es firme: el Derby “ya no está en venta”. El matiz lo pone Alalshikh, que deja la puerta entreabierta a futuras conversaciones. La pregunta, inevitable, es cuánto tiempo podrá el club resistirse a volver al mercado si el fútbol moderno sigue empujando hacia propietarios cada vez más poderosos.






