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Enzo Maresca y el futuro de Tijani Reijnders en el Manchester City

Enzo Maresca no se anduvo con rodeos al hablar del futuro de Tijani Reijnders en Manchester City. El técnico italiano reconoció que la situación del neerlandés se parece mucho a la de Omar Marmoush y James Trafford: un curso pasado que condiciona las decisiones de este.

“Probablemente, sí”, admitió Maresca cuando le preguntaron si el caso de Reijnders encaja en ese patrón. “Trabajan todos los días, hacen sesiones todos los días y al final de la semana todos quieren jugar un partido. Cuando no juegan, les cuesta entender o ver el motivo. Puedo entender que después de una temporada algunos quieran jugar un poco más. Es una situación normal”.

Ahí está el punto de fricción. Reijnders quiere minutos. Y Maresca sabe que, cuando un jugador ya ha tomado una decisión, poco margen queda para darle la vuelta.

“Es un poco difícil convencer a jugadores cuando ellos ya están convencidos, no es siempre fácil. Es la situación de Tijani”, explicó el entrenador. “Creo que cuando el club, los jugadores, el entrenador, todos piensan de la misma manera, probablemente la mejor decisión para un jugador es irse. Se van”.

La operación todavía no está cerrada, pero el desenlace parece cercano. Maresca lo dejó claro: todo puede resolverse en cuestión de horas.

“Tij no está oficialmente hecho, pero veremos en la próxima hora”, deslizó. “Ya hablé con él varias veces en pretemporada, luego veremos si se va o si se queda”.

Detrás de ese posible adiós hay también un matiz futbolístico. Maresca conoce bien a Reijnders de su etapa en Italia, en Milan, y tenía una idea clara de cómo integrarlo en su City.

“En la forma en que estaba jugando en los partidos de pretemporada, yo estaba bastante contento con su rendimiento en general”, subrayó. “Conozco a Tij de Italia, de Milan, cuando estaba allí, así que le conozco bastante bien. Sé que allí jugaba en una posición diferente, le gusta jugar un poco más atrás, más profundo, que más arriba en el campo”.

El técnico veía encaje, veía utilidad, veía nivel. Pero también percibe la impaciencia lógica de un jugador que no quiere otro año a medias.

“En la pretemporada estuvo bien, luego veremos qué pasa y decidiremos”, cerró Maresca.

El balón ya no está tanto en sus pies como en los de Reijnders… y en los despachos del club.