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Gattuso apaga el incendio con Taylor y rinde homenaje a Baresi

Rino Gattuso salió del amistoso con victoria por 6-3 ante Avellino con algo más que un buen marcador. Salió, sobre todo, decidido a bajar el volumen del ruido que rodeaba el reciente choque interno con Taylor. Lo hizo a su manera: directo, sin rodeos, marcando territorio.

Según declaraciones recogidas por Alfredo Pedullà, el técnico dejó claro que el episodio quedó cerrado casi tan rápido como estalló. Para él, el caso no pasó de ser un breve paréntesis en la preparación del equipo. Media hora, ni un minuto más en su cabeza. Después, a trabajar y a competir, como si nada.

Sobre ese enfrentamiento con Taylor, Gattuso fue tajante: hubo quien “se divirtió escribiendo” sobre el tema, pero lo encuadró dentro del juego, del circo que siempre rodea al fútbol. Recordó que quienes le conocen saben perfectamente cómo piensa y cuál es su estilo, y subrayó que todo quedó resuelto en esos treinta minutos. La respuesta, dijo, se vio sobre el campo esa misma tarde: intensidad, compromiso, espíritu colectivo. Eso es lo que le importa.

Un equipo que empieza a parecerse al de su entrenador

Más allá del ruido extradeportivo, Gattuso se mostró satisfecho con lo que vio en el césped. No tanto por los seis goles, sino por la identidad que empieza a asomar. El equipo, explicó, comienza a hacer exactamente lo que él quiere: presión alta, defensa adelantada, duelos individuales por todo el campo.

Se reconoce su sello: agresividad sin balón, valentía para defender lejos del área propia, una apuesta por el hombre a hombre que exige concentración y carácter. Gattuso habló de entusiasmo, de un grupo que trabaja bien y de lo mucho que disfruta entrenándolo. Para un técnico tan emocional, esa conexión con la plantilla es casi tan valiosa como cualquier resultado de pretemporada.

El adiós a un capitán eterno

Al terminar de hablar de táctica y vestuario, el tono cambió por completo. Gattuso se quebró hacia un registro más íntimo al recordar a una figura que marcó su carrera y la historia del Milan: Baresi, fallecido el viernes.

El excentrocampista describió a su antiguo capitán con una mezcla de respeto y admiración que traspasa generaciones. Contó que, cada vez que hablaba con él, se ponía firme, casi en posición de saludo. Para Gattuso, Baresi era “el capitán” en el sentido más estricto: un hombre que hablaba poco, sonreía poco, pero cuyas pocas palabras nunca eran equivocadas.

El entrenador envió sus condolencias a la familia y dejó claro que no se trata solo de una pérdida para un club o una afición, sino para todo el fútbol. Baresi, dijo, fue único, una auténtica leyenda, alguien que cambió para siempre el papel del líbero en el juego moderno.

Gattuso fue más allá al afirmar que Baresi habría merecido un Balón de Oro por su carrera, precisamente por la forma en que revolucionó esa posición. A su juicio, el exdefensa se marcha demasiado pronto, pero lo hace para reunirse con otros grandes campeones. Y, sobre todo, se queda donde realmente importa: en la historia del fútbol mundial, en la memoria de quienes lo vieron mandar desde atrás como pocos en este deporte.

Gattuso apaga el incendio con Taylor y rinde homenaje a Baresi