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Hearts y Celtic definen el título en Celtic Park

La Scottish Premiership se encamina a un final de temporada de los que marcan época. Hearts hizo los deberes en Tynecastle, Celtic sobrevivió al abismo en Fir Park y el campeonato se decidirá, cara a cara, en Celtic Park el sábado. No habrá red de seguridad.

Hearts cumple y mantiene vivo el sueño

El equipo de Edimburgo necesitaba una combinación casi perfecta: ganar a Falkirk y que Celtic tropezara en su penúltimo partido para cerrar su primer título doméstico en 66 años. Solo consiguió la mitad del plan. Pero lo hizo con autoridad.

Tynecastle fue un caldero. Hearts salió a mandar y resolvió el trámite con una ráfaga demoledora en la primera parte. En el minuto 29, Frankie Kent abrió el marcador con un cabezazo contundente, atacando el balón con determinación para firmar el 1-0. Cinco minutos más tarde, Cameron Devlin cazó un balón suelto dentro del área y fusiló para el 2-0. Dos golpes rápidos, directos, sin concesiones.

Con la ventaja bajo control, Hearts manejó el encuentro y no dejó respirar a Falkirk. La racha liguera en casa, intacta. La fe en el título, todavía viva.

En la recta final, cuando las miradas se dividían entre el césped y los móviles, llegó el tercero. Blair Spittal se perfiló y colocó un disparo con rosca, un tiro elegante para el 3-0 que desató la euforia. Casi al mismo tiempo, empezaban a llegar los rumores desde Fir Park: Motherwell había empatado a Celtic en los últimos minutos. Por un instante, Tynecastle contuvo la respiración.

Celtic se asoma al desastre… y lo evita en el último suspiro

En Fir Park, el guion fue mucho más caótico. Celtic sabía que un tropiezo podía entregar el título a Hearts, y aun así arrancó mal. Elliot Watt adelantó a Motherwell con un tanto temprano que encendió la grada local y puso nervioso al líder.

Daizen Maeda respondió, como tantas veces, en un momento clave. El japonés igualó el partido y devolvió a Celtic a la pelea. Pero la noche no iba a ser sencilla. Benjamin Nygren apareció para adelantar de nuevo a Motherwell, obligando al conjunto de Glasgow a remar contracorriente otra vez.

El reloj corría, la presión aumentaba y el título parecía tambalearse. Entonces, Liam Gordon firmó un empate tardío que cambió el pulso del encuentro y del país. Ese 2-2 reavivó la esperanza visitante y, por unos minutos, pareció el último giro de una noche loca.

No lo era.

Ya en el tiempo añadido, el partido entró en territorio de infarto. Nueve minutos más allá del 90, llegó la jugada que puede perseguir a Motherwell durante años. Sam Nicholson, excentrocampista de Hearts, saltó para despejar de cabeza dentro del área. El balón impactó en su mano, levantada frente a su rostro. El VAR intervino. Penalti.

Kelechi Iheanacho asumió la responsabilidad. Silencio denso en Fir Park. Carrera corta, golpe seco, balón dentro. 3-2. Celtic se aferraba al liderato y el campeonato daba otro giro sensacional en una de las carreras por el título más dramáticas de las últimas décadas.

Tynecastle, Fir Park… y ahora Celtic Park

La combinación de resultados dejó la liga en un escenario perfecto para el espectáculo: Hearts y Celtic se medirán en Celtic Park en un duelo directo por el título. Nada de cálculos, nada de cuentas en otros campos. Noventa minutos, dos aspirantes, un campeón.

Hearts llega con la inercia de un equipo que no se arruga en casa y que ha roto complejos históricos. Celtic, con la resistencia de quien se niega a ceder la corona, incluso al borde del colapso.

Golpe de Hibernian en Ibrox

Mientras el foco se centraba en la lucha por el título, Ibrox vivió su propio terremoto. Hibernian asaltó el feudo de Rangers con un triunfo agónico por 2-1 que deja una cicatriz en Glasgow.

Martin Boyle abrió el marcador pronto, castigando a una defensa local descolocada. Rangers reaccionó y Thelo Aasgaard encontró el empate, devolviendo algo de calma a la grada. Parecía que el punto estaba firmado.

Dane Scarlett se encargó de romper esa sensación. En el minuto 89, el delantero apareció en el área pequeña para convertir, a bocajarro, un centro tenso de Felix Passlack. 2-1 para Hibs, silencio en Ibrox y un resultado que añade otra capa de tensión a una temporada ya de por sí abrasadora.

La liga escocesa ha preparado su escenario final. El resto, lo escribirán Hearts y Celtic en Celtic Park, con un país entero pendiente de cada pase.