Inter busca mantener racha ante Cagliari en Cerdeña
El campeón aterriza en el Unipol Domus con una estadística que pesa como una losa sobre el vestuario local: el Inter lleva 13 partidos de Serie A sin perder ante Cagliari. Y los sardos, para empeorar el cuadro, encadenan 20 enfrentamientos seguidos sin dejar su portería a cero frente a los nerazzurri.
El contexto invita a pensar en una noche larga para el equipo de Fabio Pisacane. Pero su libreto, más que valiente, suele ser obstinado: bloque bajo, líneas juntas y pocos regalos.
Inter, acostumbrado a golpear primero
El arranque de temporada del Inter fue un aviso. Ante Monza, solo necesitó seis minutos para abrir el marcador: Andy Diouf sirvió y Hakan Çalhanoğlu reventó la escuadra con la derecha. Un patrón que no es casualidad.
El Inter ha marcado el primer gol en cada uno de sus últimos nueve duelos ligueros contra Cagliari. Y se fue al descanso por delante en seis de los últimos ocho. Es un equipo que no espera: acelera, hiere y después administra.
Hay un matiz, eso sí. La última vez que se vieron las caras, en San Siro, el 3-0 final engaña al cronómetro: al descanso el marcador seguía 0-0. Los tantos llegaron después, firmados por Marcus Thuram, Nicolò Barella y Piotr Zieliński. Pisacane sabe cerrar el grifo durante tramos largos. Otra cosa es aguantar 90 minutos.
Con todo, la tendencia es clara: el Inter suele mandar desde pronto y suele acabar rematando. La apuesta por un Inter por delante al descanso y vencedor al final encaja con la inercia competitiva del campeón.
Una muralla reciente en Cerdeña
La otra cara de esta historia está en la solidez. El Inter ha ganado sus tres últimas visitas ligueras a Cagliari sin encajar un solo gol.
En agosto de 2023, Denzel Dumfries y Lautaro Martínez firmaron un 2-0 contundente. En diciembre de 2024 llegó un 3-0 aún más rotundo. Y el curso pasado, otro 0-2 con Lautaro y Francesco Pio Esposito como goleadores.
No fue solo cuestión de pegada. En el enfrentamiento más reciente, Cagliari se quedó en seis remates totales… y ni uno a puerta. Una superioridad asfixiante.
El estreno liguero de este curso reforzó esa sensación. El Inter de Cristian Chivu, con una zaga de tres formada por Yann Bisseck, Manuel Akanji y Alessandro Bastoni, secó al Monza hasta el 4-1 final. El bloque defensivo se movió como un resorte, casi sin grietas.
Cagliari, eso sí, llega con señales de vida en ataque. En el 1-0 en Parma, los sardos no solo ganaron: dominaron y estrellaron dos balones en el poste. Esa capacidad para golpear, aunque sea a ráfagas, obliga a cierto respeto. Apostar por triunfo del Inter sin goles en contra tiene lógica por la tendencia, pero no está exento de riesgo.
El momento Esposito
Hay nombres que resumen una etapa. Hoy, en el Inter, uno de ellos es Francesco Pio Esposito.
El delantero de 21 años vive un auténtico despegue. Ante Monza inauguró su cuenta del curso con un recurso de puro instinto: un taconazo preciso a centro de Diouf. Gol de delantero que empieza a creérselo.
El Unipol Domus también guarda un recuerdo especial para él. Fue allí donde, la temporada pasada, convirtió su primer tanto en Serie A, rematando un centro raso de Federico Dimarco. Ese tipo de recuerdos pesa cuando uno pisa de nuevo el mismo césped.
Chivu le dio la titularidad junto a Lautaro Martínez en San Siro, relegando a Thuram y a Ange-Yoan Bonny al banquillo. No es un detalle menor: Esposito ya no es un recurso puntual, compite por un sitio fijo en el once. Con minutos asegurados y confianza al alza, su candidatura para marcar de nuevo en liga se sostiene por sí sola.
Dos victorias, dos estados de ánimo
El duelo llega con ambos equipos habiendo ganado en la primera jornada, pero con sensaciones muy distintas.
Cagliari se impuso 1-0 en Parma gracias a un zurdazo lejano de Alessandro Romano, fichaje veraniego procedente de Roma, que decidió desde 25 metros. El equipo de Pisacane mandó, generó y se topó dos veces con la madera. El problema no fue crear, sino sentenciar.
El contexto emocional, sin embargo, es delicado. Yael Trepy sigue hospitalizado tras un accidente en una piscina, aunque ha abandonado la UCI, y se perderá el choque ante el Inter. Agustin Albarracín también es baja. La nota positiva para los sardos es la incorporación a los entrenamientos de Alieu Fadera, recién llegado y ya integrado en el grupo.
Enfrente, el Inter arrancó la defensa del título con un 4-1 a Monza que sonó a aviso al resto del campeonato. Marcaron Çalhanoğlu, Zieliński, Pio Esposito y Bisseck, después de que Gustavo Varela firmara el momentáneo empate. Una exhibición coral, con centrocampistas y defensas sumándose a la fiesta.
Chivu cuenta con toda la plantilla disponible y sin sancionados. John Stones debutó saliendo desde el banquillo, mientras que Curtis Jones y Djed Spence aún no estaban listos para entrar. Spence, de hecho, sigue poniéndose a tono tras incorporarse tarde a la pretemporada.
Alineaciones probables y guion esperado
Todo apunta a un Cagliari armado desde atrás, con Gianluca Caprile bajo palos y una estructura que mezcla oficio y juventud:
- Caprile; Zé Pedro, Deiola, Rodríguez, Obert; Adopo, Winks, Romano; Fazzini, Maldini, Mendy.
El Inter, por su parte, repetirá la base que arrasó a Monza, con una línea de tres y carrileros profundos:
- J. Martínez; Bisseck, Akanji, Bastoni; Diouf, Barella, Çalhanoğlu, Zieliński, Dimarco; Lautaro Martínez, Pio Esposito.
Sobre el papel, el partido dibuja un escenario reconocible: Cagliari replegado, esperando su momento para salir, y un Inter dueño de la pelota, buscando el golpe temprano que tantas veces ha encontrado en este duelo.
Las previsiones apuntan a un 0-2 para los nerazzurri, con Esposito y Çalhanoğlu como candidatos principales al gol. Si la historia reciente sirve de guía, la pregunta ya no es si el Inter impondrá su jerarquía en Cerdeña, sino cuántas jornadas más podrá extender esta racha de dominio sobre Cagliari en la Serie A.





