jornadadeportiva full logo

Jordan Pickford: Del Ruido a la Reivindicación en el Mundial

El torneo no empezó con buena letra para Jordan Pickford. Ante Croacia no estuvo mal, pero sí por debajo del listón que él mismo se ha impuesto. Llegó a tocar el disparo de Martin Baturina, pero no lo suficiente: gol y 1-1 en la primera parte. Su juego de pies tampoco ayudó. Algún pase tembloroso y las cámaras cazaron a Thomas Tuchel en Dallas, furioso en la banda, reprochándole la distribución.

Contra Ghana, más dudas. Pickford salió del área, midió mal, no tocó la pelota y se llevó por delante a Prince Adu. Se salvó de la roja por el fuerte impacto del delantero ghanés en la acción. En un 0-0 gris, la jugada pudo haber cambiado el torneo y su historia.

En el cruce de dieciseisavos ante RD Congo, otro borrón: Brian Cipenga le batió por su palo corto para abrir el marcador en Atlanta. Si Harry Kane no hubiera remontado el duelo en el tramo final, gran parte de las críticas habrían apuntado al guardameta de Everton.

Con ese contexto, lo que ocurrió en el Azteca tuvo un peso especial. Inglaterra sabía que iba a sufrir oleadas de presión en Ciudad de México. Y que su portero tenía que firmar una noche grande.

La noche del Azteca

El primer aviso serio fue para México. Centro al primer palo, cabezazo de Raúl Jiménez —que acabó harto de ver a Pickford delante— y mano baja, rapidísima, para desviar a córner. Poco antes del descanso, mismo duelo, diferente final: otro testarazo del ‘9’ mexicano y esta vez el inglés voló para palmear por encima del larguero. Habría sido un mazazo, el 2-2 justo antes del intermedio. Inglaterra se fue al vestuario con un 2-1 frágil, pero vivo.

Y luego llegaron los últimos 30 minutos. Ahí Pickford pareció disfrutar de cada segundo. Gritó a sus centrales, ordenó la zaga, mandó en su área. Salió una y otra vez a por centros en medio del vendaval. Cuando todo terminó, el parte de guerra era el de un portero gigante: cinco despejes de puños, tres paradas decisivas, varias intervenciones limpiando balones sueltos en zona caliente.

Joe Hart, que sabe lo que es ponerse esa camiseta, lo resumió en la BBC con crudeza y admiración: no será el más estético, pero es efectivo, fiable y pide el foco en los grandes momentos. Para un vestuario, eso vale oro.

El eterno infravalorado

Hart tocó un punto sensible: Pickford nunca ha recibido todo el cariño que sus números reclaman. Antes del torneo, el propio Tuchel recordó que había competencia en todas las posiciones, también en la portería, con Dean Henderson brillando en Crystal Palace.

Sin embargo, el historial de Pickford con Inglaterra roza lo impecable. Debutó en noviembre de 2017 y se adueñó del arco bajo el mando de Sir Gareth Southgate. Desde entonces ha sido titular en todos los partidos de cinco grandes torneos consecutivos. Si nada extraño ocurre ante Noruega el sábado, se convertirá en el jugador inglés con más partidos de Copa del Mundo, superando las 17 apariciones de Peter Shilton.

El propio Shilton no escatimó elogios: para él, Pickford es probablemente el mejor guardameta inglés desde que él colgó los guantes, por trayectoria, semifinales mundialistas, penaltis detenidos y regularidad. Nombres como David Seaman aparecen en la comparación, pero el balance general inclina la balanza hacia el actual número uno.

Y hay recuerdos de sobra para sostener ese argumento. En 2018 fue pieza clave en la catarsis inglesa en el Mundial: paró un penalti decisivo en la tanda ante Colombia en octavos y firmó una actuación de jugador del partido frente a Suecia en cuartos. En la final de la Euro 2020, en Wembley, volvió a responder: detuvo dos lanzamientos en la dolorosa derrota ante Italia. En 2024 repitió papel de héroe, atajando el disparo de Manuel Akanji en la tanda frente a Suiza, otra vez en cuartos.

En total, ha parado cuatro de los 14 penaltis que ha encarado en tandas de Mundial y Eurocopa. Un especialista.

Ben Foster lo definió con una imagen perfecta: cuando llega la tanda, Pickford entra en modo espectáculo, como si le hubieran inyectado seis dobles espressos. Y lo demuestra.

Casi sin errores… y siempre bajo el foco

En juego abierto, los datos son igual de contundentes. Desde 2018, los modelos estadísticos solo le adjudican un error directo que acabó en gol con la selección. Muy pocos porteros en la élite pueden presumir de una fiabilidad semejante.

En su club, el panorama es parecido. Pickford es el guardameta titular con más antigüedad en la Premier League, dueño del arco de Everton desde hace casi una década. Ha sido elegido Jugador de la Temporada de los ‘Toffees’ en 2022, 2023 y 2024. Desde la campaña 2022-23, según Opta, ningún portero ha evitado más goles que él en la liga.


Por supuesto, también ha cometido errores. Algunos muy visibles. Su nombre quedará siempre ligado a aquella durísima entrada sobre Virgil van Dijk que le destrozó el ligamento cruzado anterior. Y, pese a todo, cada entrenador que ha pasado por Goodison Park desde 2017 ha apostado por él sin titubeos.

En Everton es líder, voz autorizada y salvavidas recurrente. Sus manos han sostenido al equipo en varias campañas al borde del abismo, con paradas que han valido permanencias.

El reto Haaland

El sábado, en Miami, necesitará otra noche perfecta. Enfrente estará un viejo conocido: Erling Haaland. El noruego ha hecho de Everton una de sus víctimas favoritas desde que aterrizó en la Premier League con Manchester City: siete goles a Pickford, y solo cuatro porteros han recogido más veces el balón de su red tras un disparo suyo.

El momento de forma de Haaland con Noruega asusta. Ha marcado en sus últimos 14 partidos oficiales con la selección y suma 27 goles en esa racha. Ante Brasil, en octavos, casi ganó el partido él solo con apenas unos toques de balón: dos golazos y la ‘Seleção’ de vuelta a casa.

Ahora mismo es el delantero más letal del planeta. Y con diferencia.

Pero si algo ha demostrado Inglaterra en los últimos torneos es que Pickford se agranda cuando la presión aprieta. Los ‘Three Lions’ llegan como ligeros favoritos, sí, pero saben que Noruega ha recorrido un camino más duro para plantarse aquí. Y llega con más gasolina, después de un triunfo relativamente cómodo ante Brasil, mientras Inglaterra sobrevivía a un infierno físico y emocional en México.

Todo apunta a otro partido en el que el portero inglés tendrá que responder en momentos límite. La buena noticia para Inglaterra es que, cuando suena la alarma, Pickford casi siempre contesta. Y el sábado, con Haaland acechando, esa respuesta puede marcar el rumbo de todo un Mundial.