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Julián Álvarez: Salida del Atlético hacia el Arsenal

Julián Álvarez solo tiene una salida real de Madrid este verano. Y no pasa por Barcelona.

El Atlético ha blindado al delantero argentino frente al club azulgrana y ha elevado el tono hasta el máximo. Según publica el diario español Marca, citando fuentes internas del club, la postura es tajante: la “posibilidad de venderlo al Barcelona es igual a cero”. Sin matices. Sin fisuras.

Mientras tanto, Álvarez aprieta desde su lado: lleva tres días consecutivos sin presentarse a los entrenamientos, aferrado a su deseo de vestir la camiseta del Barça. El pulso es evidente. Y la tensión, creciente.

Guerra fría con Barcelona

Joan Laporta había asegurado que el Barcelona seguiría intentando el fichaje de Álvarez hasta el cierre del mercado. Ese mensaje no gustó nada en el Metropolitano. Lejos de abrir una rendija, el Atlético se enrocó todavía más.

La directiva rojiblanca emitió un comunicado respaldando la decisión de no negociar con el club catalán. El clima entre ambas entidades, ya de por sí delicado, se ha ido enrareciendo con cada declaración y cada filtración. El resultado es un muro político y deportivo que hoy parece imposible de derribar.

El contexto no ayuda. El futuro de Álvarez ya estaba en el aire desde el episodio contra el Villarreal, cuando parte de la afición del Atlético le dedicó silbidos y el jugador se marchó solo al vestuario, sin mirar atrás. Aquel gesto encendió las alarmas sobre su continuidad en la capital.

150 millones o nada… pero fuera de España

Con la puerta del Barcelona cerrada a cal y canto, al Atlético solo le queda una vía que contemple la salida del argentino: un traspaso al extranjero. El club está dispuesto a vender a Álvarez a un equipo de fuera de España por 150 millones de euros.

Ahí entra en escena el Arsenal, que se ha colocado como el destino más realista a cinco días del cierre del mercado. El club inglés sigue de cerca la situación, valora el encaje deportivo del delantero y seduce al jugador con su proyecto.

El interés es firme. La operación, compleja. Y no solo por el precio.

El obstáculo inesperado: los papeles

El gran problema ahora no está en el césped, sino en los despachos de inmigración. La familia de Álvarez vive con él en España y cualquier mudanza a Londres implica un laberinto burocrático.

Las leyes migratorias británicas se han endurecido tras el Brexit y eso complica la obtención de visados y permisos de residencia. Algunas autorizaciones de familiares del jugador caducaron tras su anterior etapa en Inglaterra, lo que añade una capa más de dificultad a la posible operación.

El caso de su esposa, sin embargo, se presenta menos enrevesado. La periodista Verónica Brunati explicó que ella podría obtener la residencia como pareja dependiente de un trabajador con visado, lo que le permitiría instalarse legalmente en el Reino Unido junto al futbolista.

El Arsenal, por su parte, transmite tranquilidad. En el club confían en poder gestionar todo el expediente de visados de la familia si Álvarez da el sí definitivo al proyecto del Emirates Stadium. De momento, eso sí, no han presentado una oferta formal y decisiva al Atlético, aunque en Londres creen que todavía hay margen para cerrar un acuerdo antes del 1 de septiembre.

El reloj corre. Barcelona está fuera de la ecuación. Madrid se tensa. Londres espera. ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar Julián Álvarez para forzar su próxima jugada?