jornadadeportiva full logo

Juventus busca un delantero físico: Mateta como opción clave

Juventus ha puesto una condición clara para su nuevo curso: quiere un delantero centro físico, capaz de dar profundidad y presencia en el área al ataque de Luciano Spalletti. No se trata de un simple ajuste, sino de un perfil concreto que el club considera clave para completar la idea de juego del técnico.

Según informa Calciomercato, la dirección deportiva bianconera rastrea el mercado con intensidad. Joshua Zirkzee ha estado en la agenda y gusta, pero no es la única vía. Desde Turín se mira con atención a varios perfiles de la Premier League, con la intención de encontrar un atacante potente, directo, que aporte gol y duelos ganados de espaldas a portería. Frederic Massara, nuevo hombre fuerte en la parcela deportiva, mide cada movimiento: hay prisa competitiva, pero no hay margen para errores caros.

Mateta se ofrece y gana peso

En este contexto, un nombre ha vuelto a ganar fuerza. De acuerdo con La Gazzetta dello Sport, Jean-Philippe Mateta se ha reabierto paso como objetivo importante después de ofrecerse a la Juventus. El delantero francés, todavía con contrato en Crystal Palace hasta junio de 2027, ve con buenos ojos un cambio de aires tras el relevo en el banquillo del club londinense.

Mateta encaja en varios de los requisitos que maneja la Juve: corpulento, buen rematador, acostumbrado al ritmo físico de la Premier y con margen para dar un salto competitivo en un grande europeo. Desde Turín siguen de cerca su situación, atentos a cualquier ventana que permita negociar en condiciones favorables.

La Juventus no se limita, eso sí, a una sola carta. Mateta es una opción seria, pero forma parte de una lista más amplia que la dirección deportiva mantiene viva mientras se acerca el tramo decisivo del mercado.

Jóvenes delanteros en el radar

Más allá del francés, el club ha vigilado de cerca a varios atacantes jóvenes del fútbol europeo para reforzar la rotación ofensiva y el fondo de armario. Entre los nombres que han entrado en el radar figuran Arnaud Kalimuendo, de Nottingham Forest, y Nick Woltemade, de Newcastle United. Perfiles distintos, pero con un denominador común: proyección y capacidad para adaptarse a un contexto de alta exigencia.

No solo la Juventus los sigue. Otros grandes, como Napoli, también han mostrado interés, lo que eleva la competencia y obliga a los bianconeri a moverse con precisión. El talento está ahí; el problema, como casi siempre, está en los números.

Porque en Turín no solo se habla de fichajes. Se habla de equilibrios. De masa salarial, de límites de plantilla, de no bloquear el crecimiento de jugadores ya presentes en el vestuario. Antes de apretar el gatillo por un delantero, el club quiere tener claro el encaje deportivo y financiero de cualquier incorporación.

Salidas obligatorias antes del gran golpe

Hay una condición que lo marca todo: antes de cerrar la llegada de un nuevo atacante, Juventus debe resolver varias salidas. Sin hueco en la plantilla y sin liquidez suficiente, cualquier operación de cierto peso queda en pausa.

En este escenario, la marcha del delantero canadiense Jonathan David se ha convertido en un paso esencial para desbloquear el resto del plan. La operación, todavía por concretar, es vista internamente como la llave que permitiría acelerar por Mateta o por cualquiera de los otros objetivos ofensivos.

La recta final del mercado se acerca y el margen de maniobra se estrecha. Cada día que pasa sin resolver las salidas complica la posibilidad de dar a Spalletti el ‘9’ que reclama el proyecto. La pregunta ya no es solo a quién quiere fichar la Juventus, sino si llegará a tiempo para golpear de verdad el mercado antes de que se cierre la ventana.