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Manchester United cae ante Hull City: ¿Problemas en defensa?

El nuevo proyecto de Manchester United tropezó en la primera curva. Derrota por 2-0 ante el recién ascendido Hull City en el arranque de la Premier League y viejos fantasmas en defensa que vuelven a aparecer justo cuando el club pretendía mirar hacia adelante.

Con Lisandro Martínez y Matthijs de Ligt aún poniéndose a tono físicamente, Michael Carrick tuvo que improvisar atrás. Sin su pareja titular, el técnico tiró de jerarquía y experiencia: Harry Maguire, 33 años, volvió al once para formar tándem con Ayden Heaven. El experimento salió caro. Dos goles encajados a balón parado, tres puntos regalados y una sensación incómoda: el eslabón más débil sigue estando en el corazón de la zaga.

El dardo de Obi Mikel

El partido en Hull no solo dejó daño en la clasificación. Encendió también un debate que parecía haberse enfriado. En The Obi One Podcast, Obi Mikel, campeón de la Premier League en su etapa en Inglaterra, no se guardó nada al analizar la situación de Maguire en Old Trafford.

«Cuando tu mejor central es Harry Maguire, tienes un problema», sentenció. Para el excentrocampista, el encaje del inglés en el club nunca fue el adecuado: «Harry Maguire nunca fue jugador para Manchester United, nunca se adaptó al sistema ni al club».

Mikel fue más allá, sorprendido por la longevidad del defensa en la plantilla: «El hecho de que haya conseguido quedarse allí siete, ocho temporadas es increíble. ¿Cómo ha pasado eso? No lo entiendo, y sigue allí, y es el defensa número uno. Eso es un problema».

Una acción que lo resume todo

La crítica más dura llegó al revisar el primer gol de Hull City. Mikel se detuvo en una imagen que ha circulado con fuerza desde el final del encuentro: «En el primer gol, estaba agarrando a su propio compañero e impidiéndole ir a defender al jugador que marcaba. ¿Qué estaba haciendo? No tengo ni idea».

Esa jugada, en un córner, condensó la sensación de desorden en la zaga improvisada de United. Falta de coordinación, dudas en las marcas y un líder defensivo que no transmite seguridad. Justo lo contrario de lo que Carrick necesita en un inicio de temporada marcado por las ausencias.

Mikel recordó que el club no anda precisamente corto de opciones en el puesto: «Tienen a Lisandro Martínez, Matthijs de Ligt, Leny Yoro; tienen jugadores ahí. Pero no sé por qué él sigue siendo titular. ¿Es bueno como jugador de plantilla por su experiencia? Sí. Pero no para ser titular, no para ser tu central número uno».

Lento con el balón, lento en la cabeza

El exjugador también apuntó a un defecto recurrente en el juego de Maguire: el ritmo con la pelota. «Es lento con el balón; lo toca tres o cuatro veces antes de soltarlo. No sabe qué hacer con el balón, está confundido cuando lo tiene», disparó.

Para Mikel, eso choca frontalmente con lo que exige el fútbol moderno en la salida desde atrás: «Un central tiene que mover el balón más rápido, pero Maguire no sabe hacerlo con la suficiente velocidad ni conseguir que el equipo juegue al ritmo adecuado».

Las palabras golpean con más fuerza porque llegan en un momento en el que el internacional inglés venía de recomponer su imagen. En la segunda mitad de la temporada pasada, Maguire había firmado una notable mejoría bajo las órdenes de Carrick, hasta el punto de rozar un puesto en la lista de Thomas Tuchel para el Mundial con Inglaterra. La noche ante Hull, sin embargo, reabre la herida y devuelve al primer plano la discusión sobre su valor a largo plazo en el proyecto.

Carrick sale en defensa del vestuario

En medio del ruido, Carrick optó por proteger a los suyos. El técnico no escondió su enfado por la forma en que el equipo encajó los goles, pero evitó señalar a nadie en concreto y se aferró a la idea de que se trata de un tropiezo, no de una condena.

«Encajar dos goles de cualquier manera es frustrante», admitió tras el pitido final. «Hemos sido bastante buenos defendiendo las jugadas a balón parado durante un periodo de tiempo, pero hoy decidieron el partido».

El entrenador quiso cortar cualquier sensación de drama desmedido en pleno mes de agosto: «Un partido no cambia la dirección de todo, pero tenemos que ser conscientes de en qué debemos mejorar».

La pregunta, inevitable, queda flotando sobre Old Trafford: ¿puede United construir una defensa fiable con Maguire como referencia o este estreno liguero marca el principio del fin de su etapa como central titular? La respuesta no tardará en llegar. La Premier no espera a nadie.