Santos levanta veto de FIFA y busca fichar a Arthur Melo
Santos vuelve a moverse en el mercado. El club brasileño ha quedado oficialmente liberado del embargo de fichajes impuesto por la FIFA tras saldar una deuda de R$ 12 millones (alrededor de £1,7 millones / $2,3 millones) con Monaco por el traspaso del centrocampista Jean Lucas. La sanción había paralizado cualquier operación desde julio y asfixiaba la planificación deportiva en plena lucha por evitar el descenso.
La llave para destrabar el bloqueo llegó desde NR Sports. La empresa vinculada a la familia de Neymar realizó una inyección inmediata de capital que permitió a Santos cerrar la deuda pendiente. A cambio, el club y la agencia negociarán de forma conjunta y explotarán comercialmente los espacios de patrocinio aún disponibles en la camiseta.
En un comunicado oficial difundido este jueves, la directiva del Peixe confirmó el fin del castigo y el regreso a la normalidad en el mercado de pases. El mensaje fue claro: la entidad ha resuelto el “Transfer Ban” y vuelve a estar habilitada para registrar jugadores, gracias al apoyo financiero de NR Sports y al nuevo acuerdo sobre el inventario de patrocinios de la indumentaria.
Golpe de urgencia para un club al límite
No se trata solo de un alivio administrativo. Santos arrastra una deuda total estimada en torno a £13 millones y vive una crisis de profundidad de plantilla que se refleja en la tabla del Campeonato Brasileiro. El movimiento, de emergencia, apunta a sostener el equipo a corto plazo mientras el club intenta ordenar sus cuentas.
Con el veto levantado, la dirigencia puede avanzar ahora en su gran objetivo inmediato: la contratación de Arthur Melo, ex centrocampista de Juventus. Según Diario Sport, el brasileño es la prioridad absoluta para reforzar el medio campo. Su llegada está pensada como un impacto directo, casi quirúrgico, para darle control, pase y personalidad a un equipo que camina sobre el filo de la zona de descenso.
Arthur, si se concreta la operación, aterrizaría en un contexto de máxima presión. Santos solo dispone de un colchón de dos puntos sobre la zona roja. Cada partido pesa como una final. Cada error, como una sentencia.
Semana decisiva: Corinthians en liga y una montaña en la Copa do Brasil
El calendario tampoco concede respiro. Este fin de semana, Santos se mide a Corinthians con la obligación de proteger —y si es posible estirar— esa frágil ventaja sobre el descenso. El clásico paulista llega cargado de urgencia deportiva y de ruido externo, con la situación económica del club todavía en el centro del debate.
Neymar apunta a reaparecer en el once inicial tras haberse perdido la derrota por 3-0 ante Palmeiras en la ida de los cuartos de final de la Copa do Brasil. Su regreso no solo suma talento: también añade foco mediático y presión sobre un equipo que necesita reaccionar ya.
El Peixe divide ahora su energía entre dos frentes: remontar el 3-0 en contra en Vila Belmiro ante Palmeiras y, al mismo tiempo, sumar puntos vitales en el Brasileirao frente a un Corinthians liderado por Memphis Depay. Dos competiciones, un mismo mensaje: no hay margen para otro golpe.
El embargo se ha ido. La deuda con Monaco está saldada. El mercado vuelve a abrirse para Santos. Falta la parte más difícil: transformar este respiro financiero en puntos, fichajes acertados y un futuro que no dependa siempre de una inyección de emergencia.






