Lesión de Dimitrios Konstantelias preocupa al Borussia Dortmund
Un estreno brillante que acaba en gesto de preocupación
El Signal Iduna Park celebraba. El marcador señalaba 2-0 y el nuevo fichaje brillaba con una personalidad impropia de un debutante en la Bundesliga. Y entonces, en un giro seco de rodilla, el ambiente se heló.
Dimitrios Konstantelias, 23 años, cayó al césped poco después del descanso tras un duelo por el balón. Se retorció, se quedó tendido y se llevó las manos a la cara. No hizo falta mucho más para entender que algo no iba bien.
Los fisioterapeutas de Borussia Dortmund entraron de inmediato y ejecutaron sobre el césped la llamada “prueba del cajón” para comprobar la estabilidad de la articulación. La escena, por sí sola, ya encendía todas las alarmas.
Konstantelias intentó seguir, pero fue imposible. Cojeando, abandonó el campo en el minuto 54, despedido con una cálida ovación de la grada. Marcel Sabitzer entró en su lugar. Las repeticiones televisivas no tranquilizaron a nadie: las imágenes sugerían una lesión seria.
En la banda, Niko Kovac fue directo hacia su nuevo extremo derecho para consolarlo. Intentó levantarle el ánimo, pero el gesto del jugador y el rostro del entrenador hablaban de otra cosa.
Preocupación en el Dortmund
Tras el partido, el director deportivo Ole Book no escondió la inquietud en declaraciones a Sky: “Debemos ser cuidadosos con lo que comunicamos hoy. Pero desde luego estamos preocupados por una lesión grave”.
Cuando le preguntaron si temía un desgarro del ligamento cruzado, fue claro: “Esa preocupación desde luego existe”. Añadió que ahora seguirán más exámenes para determinar el alcance exacto del daño.
Kovac tampoco transmitió optimismo: “Lo que me ha dicho el médico desde luego no ha sonado bien”. El técnico no quiso entrar en más detalles, pero el mensaje quedó nítido.
Un debut perfecto hasta la lesión
Hasta el momento del infortunio, Konstantelias estaba firmando un estreno impecable con la camiseta negra y amarilla. Junto a su compatriota griego Konstantinos Karetsas, participó en prácticamente todas las acciones de peligro del subcampeón de la pasada Bundesliga.
Su actuación tuvo premio justo antes del descanso. En el 45+1, atacó el espacio desde la derecha, recibió un pase preciso de Maximilian Beier desde la izquierda y encaró. Se metió hacia dentro y remató raso; el balón pasó entre las piernas del defensa de HSV Sebastiaan Bornauw, que llegó a desviarlo ligeramente, dejando sin opción al guardameta Daniel Heuer-Fernandes.
Un golpe seco, 2-0 al marcador y la sensación de que Dortmund había encontrado un nuevo desequilibrante para la banda.
Un fichaje caro que había empezado a justificar su precio
El contexto hacía la escena aún más cruel. Konstantelias aterrizó hace apenas unos días procedente de PAOK Saloniki por 26 millones de euros, después de que se cayera el fichaje de Said El Mala, de 1. FC Cologne. Llegaba con la etiqueta de relevo de Karim Adeyemi, traspasado a Barca, y con la misión de ocupar ese vacío en el costado derecho del ataque.
Ya había dejado buenas sensaciones en la Supercopa frente a Bayern Munich (1-2) una semana antes. Ante HSV, su primer partido liguero, estaba empezando a convertir las expectativas en hechos.
Ahora, todo queda en suspenso. Dortmund espera los resultados de las pruebas médicas. El club ha invertido fuerte, el jugador había respondido desde el primer día y el plan deportivo giraba en parte a su alrededor.
La pregunta es evidente: ¿ha perdido el Borussia a su nuevo extremo justo cuando empezaba a encender el Signal Iduna Park?





