Liverpool empata en Newcastle: análisis del partido
En agosto pasado, la visita de Liverpool a Newcastle terminó en éxtasis: un gol de Rio Ngumoha en el minuto 100 desató la locura. Esta vez también hubo un tanto en el descuento, el penalti de Dominik Szoboszlai en el 99, pero el grito fue distinto. Sonó más a alivio que a alegría. Un 2-2 que sabe a rescate… y a aviso.
Iraola salva el punto, no las dudas
Andoni Iraola lo dejó claro tras el partido: su equipo no mereció perder. Y la noche en St James’ Park le da la razón. Su Liverpool fue a remolque dos veces, sobrevivió a un ambiente feroz y nunca bajó los brazos. El empate, trabajado hasta el último segundo, refuerza el carácter del grupo, pero no tapa los problemas que quedaron al desnudo.
“Probablemente no es el resultado que quieres antes del partido, pero definitivamente merecemos este punto y hasta más”, dijo a BBC Radio 5 Live. “El equipo nunca se ha rendido y hemos recuperado un punto; quizá el sabor es mejor porque marcamos en el último minuto”.
Iraola puede volver a Merseyside con la conciencia tranquila por el marcador. Por el juego, no tanto. El encuentro expuso, con crudeza, la falta de profundidad de su plantilla.
Un Liverpool sin brillo de ‘top 4’
“Esperas que Liverpool acabe entre los cuatro primeros esta temporada como mínimo, pero hoy no han parecido un equipo de top 4”, analizó el exinternacional escocés Pat Nevin en 5 Live. Su frase retrata bien la sensación general.
Hay fichajes por llegar, el equipo aún está en construcción, pero las carencias saltan a la vista. Falta creatividad, falta peso en las áreas y falta sacar la mejor versión de sus estrellas ofensivas. Nevin apuntó directamente a dos nombres: Florian Wirtz y Alexander Isak.
Los focos estaban sobre ellos. Isak, fichado desde Newcastle tras una larga saga el pasado septiembre, fue recibido a base de abucheos cada vez que tocaba el balón. Wirtz arrancó con energía, pero se apagó y acabó sustituido poco después de que Newcastle se pusiera 2-1.
Isak tocó el balón 28 veces, se mostró intenso, pero desperdició una ocasión clarísima en la segunda parte, del tipo que solía convertir sin pestañear cuando vestía la camiseta de Newcastle. Ambos llegaron por cifras de nueve dígitos el verano pasado. Ambos saben que su conexión y su impacto deben crecer, y rápido.
Hoy, este Liverpool genera más preguntas que respuestas.
El caso Gakpo y un mercado agitado
Una de esas preguntas tiene nombre propio: Cody Gakpo. Su futuro planea sobre la última semana de mercado. Si el club incorpora dos atacantes más, su salida entra en escena.
Liverpool ha sido vinculado con Bradley Barcola (Paris St-Germain) e Ibrahim Mbaye, y ya ha visto rechazadas dos ofertas por Yankuba Minteh, de Brighton. En medio del ruido, Gakpo respondió en el campo: fue el mejor de los de Iraola en St James’ Park y firmó su gol con frialdad y calidad.
También dejó buenas sensaciones Victor Munoz en su debut. El delantero español entró desde el banquillo y se fabricó el penalti del 2-2. Su irrupción fue una de las pocas noticias inequívocamente positivas para el nuevo técnico.
Ngumoha, fuera de sitio y sin impacto
El relevo que dio entrada a Munoz dejó otra lectura. Iraola decidió retirar a Ngumoha pasado poco más de una hora. Un gesto que resumió la noche del joven inglés.
Ngumoha, que cumplirá 18 años la próxima semana, ha crecido jugando preferentemente por la izquierda en categorías inferiores. En Newcastle, arrancó por la derecha… y casi no se le vio. No encontró espacios, no desequilibró, no pesó en el partido.
Iraola quiere extremos capaces de actuar en ambas bandas. El experimento con el adolescente encaja en esa idea, pero su continuidad dependerá de los refuerzos que lleguen. Si la competencia aumenta, será difícil sostener pruebas que resten impacto ofensivo.
Banquillo corto, defensa blanda
La fotografía del banquillo tras los cambios fue elocuente. Después de que Munoz y Alexis Mac Allister entrasen en el minuto 63, las alternativas que le quedaban a Iraola eran: Giorgi Mamardashvili, Ronald Araujo, Wataru Endo, Kostas Tsimikas, Trey Nyoni, James McConnell y Lewis Koumas. Mucho portero, mucho fondo de armario defensivo y de cantera, poco desequilibrio arriba.
Atrás, las señales de alarma fueron igual de claras. Milos Kerkez y Jeremie Frimpong firmaron un partido flojo en los laterales. Liverpool encajó los dos goles al contragolpe, desnudado a campo abierto.
La ausencia de un mediocentro defensivo puro se notó en cada transición. Tanto, que Iraola acabó retrasando a Mac Allister para situarlo justo por delante de la zaga tras el 2-1 de Joe Willock. Un parche más que una solución estructural.
El dato es demoledor: desde el inicio de la pasada temporada, Liverpool ha recibido más goles en contraataques rápidos que cualquier otro equipo de la Premier League en todas las competiciones: nueve. No es una anécdota. Es un patrón.
Un inicio ilusionante… dentro del caos
En medio de todo, el estreno de Iraola deja brotes verdes. El técnico, que prefiere analizar en frío al día siguiente del partido, se quedó con la energía de su equipo, especialmente con la de los suplentes.
“Me han gustado muchas cosas del equipo”, aseguró. “Hay cosas que mejorar, como los goles, pero he visto muchas cosas que me han gustado. Me ha gustado la energía, especialmente de los jugadores que han salido desde el banquillo. Creo que hemos acabado el partido bastante fuertes físicamente”.
Szoboszlai fue en la misma línea, con un mensaje de compromiso total: “Nunca nos rendiremos. Puedo garantizarlo”, declaró a Sky Sports. “Tenemos que luchar siempre, durante los 90 minutos. Todos los que han salido desde el banquillo también han tenido impacto. Necesitamos a toda la plantilla y tenemos que estar preparados”.
La actitud no se discute. El carácter, tampoco. Lo que sí está en juicio es la calidad y la cantidad de este Liverpool.
El empate en Newcastle evita un tropiezo inaugural que no sufrían desde la temporada 2012-13. Mantiene el orgullo y la inercia competitiva. Pero también deja una pregunta flotando en el aire: con este nivel de recursos y esta fragilidad a la espalda, hasta dónde puede llegar realmente el Liverpool de Andoni Iraola esta temporada.






