Liverpool y Everton compiten por Jamie Leweling antes del cierre del mercado
Liverpool y Everton se cruzan en el último gran pulso por Jamie Leweling, el atacante de Stuttgart que se ha convertido en una de las piezas más codiciadas del mercado a pocas horas del cierre.
Un verano intenso en Anfield
Liverpool ya ha tenido un verano de gasto fuerte y decidido. Jeremy Jacquet llegó desde Stade Rennais por 55 millones de libras. Victor Munoz, desde Osasuna, por 34,5 millones. Ronald Araujo aterrizó cedido desde Barcelona. Ifeanyi Ndukwe costó 2,57 millones procedente de Austria Vienna. Y el golpe más sonoro: Bradley Barcola, fichado desde PSG por 106 millones.
El plan inicial contemplaba otro gran movimiento para el costado derecho del ataque. Todo dependía de una pieza: Cody Gakpo.
Manchester City puso 85 millones de libras sobre la mesa. El neerlandés estaba en el radar del campeón inglés hasta el último momento. Pero el giro llegó este lunes. Fabrizio Romano desveló que Liverpool ha decidido retener a Gakpo, al no encontrar un relevo de garantías, y que el propio jugador ha aceptado seguir en Anfield. City, según el periodista, ha desplazado ahora su atención hacia otros objetivos como Ndiaye y Enzo Fernández.
Con Gakpo blindado, el gran fichaje de banda parecía aparcado. Parecía.
Leweling, el hombre del momento
Desde Alemania, Sky Deutschland ha encendido de nuevo el mercado de Liverpool. El medio sostiene que el club de Anfield intenta incorporar a Jamie Leweling, atacante de Stuttgart, antes del cierre de la ventana.
No están solos. Everton ya ha presentado una oferta concreta por el jugador, capaz de actuar en cualquiera de las posiciones del frente ofensivo. Liverpool, por su parte, se mantiene atento y “sigue interesado” en el futbolista en pleno día de cierre.
Leweling todavía no ha tomado una decisión sobre su futuro. Permanecer en Stuttgart sigue sobre la mesa. Y no es una opción menor.
El atacante es uno de los jugadores más deseados de la plantilla suaba. La pasada temporada fue clave para VfB: 23 contribuciones de gol (goles + asistencias) en 50 partidos oficiales. Un registro que explica por qué el club alemán se prepara para una avalancha de propuestas en estas últimas horas.
La gran incógnita es si el traspaso llegará a concretarse ahora. Lo único seguro es el contexto: hay interés fuerte y repetido, y Stuttgart sabe que el teléfono no dejará de sonar hasta el martes, fecha límite.
Señales contradictorias desde dentro de Liverpool
Mientras desde Alemania se insiste en el intento por Leweling, la información que llega desde Inglaterra enfría el ambiente. Gregg Evans y James Pearce, en un informe conjunto para The Athletic, sostienen que Liverpool “es poco probable que haga otra incorporación sénior” para las bandas.
El mensaje es claro: el gran movimiento ofensivo podría no producirse, al menos para el primer equipo. La dirección deportiva, sin embargo, no se ha quedado quieta.
Los nombres que se acercan ahora apuntan al futuro, no al presente inmediato. Dos futbolistas de 18 años están en la rampa de entrada: Lucca Brughmans, de Genk, y Djylian N’Guessan, de Saint-Etienne.
Evans y Pearce detallan que Brughmans, guardameta, está muy cerca de llegar por 33 millones de euros. El plan pasa por ficharlo y devolverlo cedido a Genk para lo que resta de temporada, salvo que aparezca a última hora interés serio por Giorgi Mamardashvili, escenario que podría alterar la hoja de ruta bajo palos.
En paralelo, Liverpool acelera por el extremo Djylian N’Guessan. El club inglés ha acordado un precio cercano a los 5 millones de euros con Saint-Etienne por el internacional sub-20 francés. El proyecto con él es distinto: se incorporaría a la disciplina de Liverpool el próximo verano.
Entre el presente y el mañana
El cuadro de Anfield se mueve en dos tiempos. Por un lado, resiste la tentación de remodelar de nuevo su ataque tras decir “no” a 85 millones por Gakpo. Por otro, invierte con decisión en talento adolescente para blindar las próximas temporadas.
En medio de ese equilibrio aparece el nombre de Jamie Leweling, disputado por los dos clubes de Merseyside y vigilado por media Europa. Stuttgart aguanta. Everton aprieta. Liverpool calcula.
La cuestión es sencilla y brutal al mismo tiempo: ¿se atreverá Liverpool a dejar pasar esta última bala ofensiva del mercado o decidirá que el futuro puede esperar un año más?





