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El Madrid responde con autoridad: goleada al Rayo y récord para Mbappé

El golpe de la derrota ante el Real Betis duró exactamente una jornada. El Madrid salió herido y respondió como suelen hacerlo los equipos grandes: 4-1 al Rayo, cuatro victorias en cinco jornadas de La Liga y un mensaje claro al resto del campeonato. En el Bernabéu, el castigo llegó pronto y con nombres propios.

Kylian Mbappé abrió la noche desde el punto de penalti, rompió el partido y nunca dejó de mandar. Poco después, el francés se inventó la jugada del segundo para que Álvaro Carreras firmara el 2-0. El estadio apenas había terminado de celebrar cuando Jude Bellingham apareció para empujar el pase atrás de Vinicius Jr y colocar un 3-0 que olía a sentencia antes del descanso.

Durante 45 minutos, el Madrid fue un rodillo. Vertical, agresivo, con una facilidad insultante para llegar al área. El Rayo sobrevivía como podía, atrapado en su propio campo, sin apenas tiempo para respirar entre ataque y ataque.

La fatiga se nota

Tras el descanso, el guion cambió. No el resultado, pero sí el ritmo. El calendario apretado y los esfuerzos de la Champions a mitad de semana pasaron factura. Las piernas pesaban, las decisiones se tomaban un segundo más tarde. El Rayo lo olió.

Sergio Camello aprovechó ese pequeño bajón para recortar distancias y encender una chispa de inquietud. El 3-1 no parecía suficiente para derrumbar al Madrid, pero sí para desnudar el desgaste físico del equipo de José Mourinho. El tramo final fue más espeso, con menos claridad y más oficio que brillo.

Mourinho no lo escondió tras el encuentro. Orgulloso del golpe ofensivo, pero crítico con lo que vio en la segunda parte, el técnico portugués puso el foco en la falta de puntería y en la gasolina justa de los suyos.

“Marcamos muchos goles, pero también fallamos muchas ocasiones. Le dije a mi staff que un día habrá un equipo que pagará por todas estas ocasiones falladas (risas). Habrá un partido en el que marcaremos siete goles”, advirtió. Y añadió una confesión que resume el estado físico del vestuario: “Jugamos 45 minutos y luego se acabó. Sabía que los jugadores estaban cansados y no podían hacer otra mitad como esa. Mirad cómo jugó Bellingham los últimos diez minutos, sin energía”.

Mbappé alcanza a Benzema

Entre la preocupación por el desgaste, el partido dejó un dato de peso. Mbappé igualó el registro de Karim Benzema en la temporada 2021-22: seis goles en las cinco primeras jornadas de La Liga. Mismo escudo, mismo escenario, otro delantero que empieza a escribir su propia historia.

El francés cerró la noche en el tiempo añadido, con el 4-1 que terminó de sellar el marcador y estiró a 17 la racha de partidos sin perder del Madrid en casa ante el Rayo, una serie que se remonta a 1996. Un dato que habla de tradición, pero también de jerarquía en los duelos vecinales.

Bernardo Silva, el otro director

Mientras Mbappé acapara los focos, Bernardo Silva va ganando terreno en silencio. Fichaje estelar este verano, el portugués se va convirtiendo en la brújula del equipo. No necesita goles para pesar: marca el ritmo, ordena las posesiones, ofrece líneas de pase donde otros ven tráfico.

Su papel, cada vez más central, encaja al milímetro con lo que Mourinho le pide. El propio centrocampista lo explicó tras el triunfo: “Estamos contentos con los tres puntos, pero ahora tenemos que prepararnos para el próximo partido. ¿Qué me pide José Mourinho? Ayudar en la salida con balón. Quiere que le dé al equipo más fluidez para que podamos progresar con la pelota. Estoy intentando adaptarme y dar mi mejor versión”.

El mensaje es claro: menos estridencias, más control. Un perfil que el Madrid llevaba tiempo buscando y que ahora empieza a asentarse en el once como pieza estructural.

Un aviso a la Liga… con interrogantes

El resultado refuerza al Madrid tras el tropiezo ante el Betis y sostiene un arranque liguero potente, pero deja también una advertencia interna: el equipo vuela durante tramos, pero sufre cuando la gasolina se agota. El calendario no va a aflojar y Mourinho lo sabe.

El Bernabéu ya ha visto de lo que es capaz este grupo cuando conecta todos los cables. Falta por descubrir si podrá sostener ese nivel cuando lleguen los meses decisivos y las piernas pidan auxilio. Porque si un día, como promete su entrenador, llegan esos siete goles… ¿en qué momento de la temporada caerán y cuánto pueden valer en la pelea por el título?