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Noni Madueke: De fichaje criticado a estrella de la Premier League

Hace menos de un año, una parte ruidosa de la afición del Arsenal no quería ver a Noni Madueke ni en pintura. Hoy, el extremo zurdo es campeón de la Premier League, titular con Inglaterra en un Mundial y protagonista de un giro de guion que pocos habrían imaginado cuando apareció el hashtag #NoToMadueke en las redes.

De fichaje discutido a campeón de liga

El verano pasado, Arsenal pagó alrededor de 50 millones de libras al Chelsea por Madueke. El precio, el pasado blue y la duda sobre su encaje encendieron a un sector de la grada. Peticiones en línea, mensajes furiosos, rechazo frontal. No era precisamente la bienvenida soñada.

Menos de 12 meses después, el relato es otro. El futbolista de 24 años ha levantado la primera liga del club en 22 años bajo el mando de Mikel Arteta, ha disputado 43 partidos en todas las competiciones, con ocho goles y cuatro asistencias, y se ha ganado un lugar en la selección de Thomas Tuchel para el Mundial.

No ha sido un camino limpio. Solo 16 titularidades en Premier, una lesión de rodilla que cortó su ritmo y una competencia feroz con Bukayo Saka por el costado derecho. Pero cada vez que ha tenido minutos, ha dejado huella. Incluida la final de la Champions League, donde salió desde el banquillo por Saka y fue uno de los pocos focos de luz del Arsenal antes de caer en los penaltis ante Paris Saint-Germain.

El plan Tuchel y un rol a medida

Tuchel, que ha dejado claro que quiere una Inglaterra con el físico y la intensidad de la Premier, se ha apoyado en perfiles potentes, capaces de correr, chocar y repetir esfuerzos. Madueke encaja perfecto en ese molde.

El técnico alemán ha construido su idea ofensiva alrededor de Harry Kane, máximo goleador histórico y capitán, rodeándolo de extremos que atacan la espalda de la defensa para liberar al delantero, que se descuelga y organiza. Ante Croacia, el plan se vio con nitidez: Madueke en la derecha, Anthony Gordon en la izquierda, y un equipo lanzado a castigar los espacios.

Los números acompañan la sensación. Madueke dio cuatro pases a Kane, la cifra más alta del equipo junto al guardameta Jordan Pickford. Tuvo cinco toques en el área rival, completó su único regate y, sobre todo, provocó el penalti que transformó Kane para adelantar a Inglaterra en el 4-2 final. Su uno contra uno, esa virtud que Tuchel ha destacado públicamente, volvió a marcar diferencias.

El seleccionador no se ha escondido: ve en Madueke a un “jugador determinante”, alguien que puede romper partidos desde la banda. Y el futbolista le está dando motivos para mantenerle en el once.

Madueke y Saka: competencia y complicidad

La otra cara de la historia está en el banquillo. Bukayo Saka, compañero de Madueke en el Arsenal y hasta hace poco dueño casi indiscutible de la banda derecha de Inglaterra, observa el inicio del Mundial con paciencia forzada. Arrastra un problema en el tendón de Aquiles desde marzo y, aunque sumó su 50ª internacionalidad en la victoria ante Croacia, no está todavía para ser titular.

La situación es tan extraña como fascinante: dos jugadores que pelean por el mismo puesto en el club y en la selección, pero que se definen como “hermanos” fuera del campo. Saka lo resumió con sencillez: es una situación “única” y, aunque ni él mismo sabe muy bien cómo se gestiona, “funciona”.

Arteta ya encontró la fórmula para que funcionara. En la temporada del título, el técnico español abrió el tablero: Madueke apareció también por la izquierda, Saka se movió a veces por dentro, en la posición de mediapunta, y el Arsenal encontró la manera de juntar talento sin pisarse. No sería extraño que Tuchel acabe explorando algo similar si el torneo avanza y los rivales se cierran.

Por ahora, el contexto manda. Saka sigue con su plan de recuperación y no se le espera como titular hasta el último partido del Grupo L, ante Panamá, en New Jersey, el sábado a las 22:00 (BST). Hasta entonces, la banda derecha tiene dueño.

Otra oportunidad para consolidarse

Todo apunta a que Madueke repetirá en el once frente a Ghana el martes (21:00 BST). Otro escaparate, otra prueba de fuego, otra ocasión para reforzar la idea de que ya no es el “sustituto de Saka”, sino un titular legítimo en esta Inglaterra musculosa y vertical de Tuchel.

Su temporada habla de resiliencia: de ser un fichaje contestado a ser pieza importante en un campeón de liga; de pasar por una lesión de rodilla a destacarse en una final de Champions; de llegar a la selección por la puerta de atrás a ganarse un sitio en un Mundial. Todo en menos de un año.

Si Inglaterra avanza hacia las rondas decisivas, es probable que Madueke vuelva a vivir un rol mixto: a veces titular, a veces revulsivo, siempre bajo la sombra —y la amistad— de Saka. Pero el escenario ha cambiado.

Hace unos meses, muchos se preguntaban si valía los 50 millones. Ahora la pregunta es otra: ¿quién se atreve a sacarle del once cuando el Mundial está en juego?