Paul Scholes y su prioridad defensiva: Christian Romero
Paul Scholes lo tiene claro: sin un central de talla mundial, el proyecto no despega. El excentrocampista del Manchester United ha puesto nombre y apellidos a su prioridad para el eje de la zaga: Christian Romero, líder defensivo del Tottenham y campeón del mundo con Argentina.
Lo hizo en el podcast The Good, The Bad & The Football, donde dibujó sin rodeos el plan que seguiría. Para él, la delantera ya quedó bien armada el verano pasado. El problema, insiste, está atrás. Y no se arregla con un solo fichaje.
“Creo que solucionaron las zonas de ataque el verano pasado, pero creo que probablemente necesitan dos centrales”, explicó. Ahí apareció el nombre de Romero, una apuesta tan ambiciosa como polémica. “Te puedes reír de esto y me pueden caer palos por decirlo, pero yo iría a fichar a Christian Romero del Tottenham”.
Scholes no ignora el peaje que implica el argentino. Al contrario, lo subraya. “Sé que está loco, sé que tiene problemas disciplinarios”, reconoció, antes de remarcar por qué, pese a todo, lo considera ideal. Para él, Romero es “un muy buen central” y, sobre todo, un futbolista al que Michael Carrick podría domar desde la banda, aprovechando su carácter sereno para templar el fuego del zaguero.
La lógica de Scholes es simple: experiencia de élite y precio asumible para un club que, a su juicio, ya no puede permitirse medias tintas en defensa. “Están hablando de 30 o 40 millones de libras por un jugador que ha sido central en una final de un Mundial”, recordó. Y remató con un diagnóstico contundente sobre la plantilla actual: “Creo que están desesperados por un central, los que tienen ahora no son lo suficientemente buenos”.
Wharton, el pivote que se les escapa
Scholes no se quedó en la línea de atrás. Su radiografía del equipo también señaló el centro del campo, donde ve otra oportunidad que el club, según él, está dejando pasar: Adam Wharton, motor del Crystal Palace.
El exjugador enlazó su nombre con otro objetivo que se esfumó: Sandro Tonali, que finalmente eligió el proyecto del Tottenham. Para Scholes, el italiano era la primera opción. Perdido ese tren, el siguiente debería ser Wharton.
El contexto no podría ser más favorable para el joven mediocentro. Viene de una temporada consagratoria, en la que levantó la FA Cup y la Conference League con el Palace, afianzándose como pieza clave en el doble pivote. Un perfil que encaja de lleno con lo que Scholes cree que necesita el equipo: criterio en la salida, personalidad con balón y piernas para sostener el ritmo de la Premier.
El problema, como casi siempre, es el precio. El Palace ha fijado una tarifa de 85 millones de libras, una cifra que convierte cualquier intento en una operación de alto riesgo. Ambiciosa, cara y con competencia al acecho.
Scholes, sin embargo, no entiende que el club ni siquiera esté en la pelea. “No puedo creer que no estén intentando fichar a Adam Wharton”, lanzó en el mismo podcast. Y dejó clara su jerarquía de preferencias: “Sandro Tonali habría sido mi primera opción, pero con él ya fuera, Adam Wharton me parece perfecto”.
Entre un central campeón del mundo con un carácter volcánico y un mediocentro emergente que ya sabe lo que es ganar títulos en Inglaterra y en Europa, Scholes ha trazado un mapa muy nítido. Falta saber si alguien en los despachos está dispuesto a seguirlo.






