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Roma enfrenta dilema de fichajes: Summerville o Godts

La Roma se asoma a una encrucijada de mercado que puede marcar su ataque para los próximos años. El nombre en grande, subrayado en rojo en la libreta de Tony D’Amico, sigue siendo el mismo: Crysencio Summerville. Pero, mientras las negociaciones se enredan en el punto más delicado, otro perfil empieza a escalar posiciones con fuerza silenciosa: Mika Godts.

Summerville, objetivo número uno… con salario de estrella

Según informa Corriere dello Sport, citado por TuttoMercatoWeb, la prioridad de la Roma continúa siendo Summerville. El club giallorosso está dispuesto a poner sobre la mesa unos 40 millones de euros, bonus incluidos, para convencer al West Ham.

El freno ya no está en el traspaso. Está en el jugador.

El extremo neerlandés pide entre 6 y 7 millones de euros netos por temporada. Cifras de jugador consolidado de élite, que han encendido las alarmas en Trigoria y enfriado una negociación que, a comienzos de semana, parecía encaminada hacia un acuerdo en los términos personales.

La Roma no duda de la calidad de Summerville. Duda del impacto que un salario así puede tener en la escala interna del vestuario y en el margen de maniobra futuro. Y en ese vacío de certezas se ha colado otro nombre.

Godts, la versión joven y asumible del mismo perfil

Ahí aparece Mika Godts. No como simple plan B, sino como alternativa real, con argumentos deportivos y económicos.

El director deportivo Tony D’Amico ha empezado a explorar vías paralelas, y el belga de Ajax es el que más impulso está ganando. El coste del traspaso se movería en una franja similar a la de Summerville, pero la diferencia está en la ficha: el salario de Godts encaja sin forzar la estructura salarial de la Roma.

Tiene 21 años. Cuatro menos que Summerville. Y viene de una temporada que habla por él sin necesidad de adornos: 17 goles y 15 asistencias en 44 partidos con Ajax el curso pasado. Un año de explosión que ha despertado miradas importantes por toda Europa, con Bayern Munich y Chelsea señalados en el pasado como clubes atentos a su progresión.

Para la Roma, el dilema es clásico: pagar un extra en sueldo por un futbolista más hecho, o invertir una cantidad similar en un perfil con techo más alto y margen de evolución.

Gasperini aprieta los tiempos

Todo esto sucede con un factor de presión añadido: Gian Piero Gasperini espera su gran extremo para afrontar una temporada con Champions League. El técnico quiere su pieza de banda cuanto antes, para integrarla en un sistema que exige precisión y automatismos.

El tiempo, en este contexto, no es un lujo. Es un enemigo.

Si Summerville mantiene sus exigencias salariales y el bloqueo se prolonga, la Roma tendrá que decidir si rompe su escala para cerrar al objetivo principal o si apuesta por Godts, un proyecto de estrella que llega más barato en términos de sueldo y con varios años por delante para explotar.

La elección no solo definirá el once de Gasperini. Dirá mucho de qué Roma quiere construir el club: una que compre presente a precio de estrella o una que se atreva a moldear su propio futuro.