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Vietnam defiende título en la ASEAN Championship

HANOI (Vietnam) — Vietnam se abrazó a la historia en un Mỹ Đình National Stadium en ebullición. Defendió con éxito el título de la ASEAN Championship por primera vez y levantó su cuarta corona regional, sufriendo, resistiendo y aprovechando los errores de una Tailandia tan valiente como castigada: 2-2 en Hanoi, 4-2 en el global y fiesta total en la capital.

Un golpe temprano que heló a Hanoi

Con el 2-0 de la ida en el Rajamangala Stadium de Bangkok, Vietnam arrancó la noche con la teoría de su lado: ventaja cómoda, estadio lleno, contexto ideal. El guion, sin embargo, se rompió en apenas 12 minutos.

Tailandia, sin red y con la promesa ofensiva de Anthony Hudson en la previa, salió a por todas. Intensidad, ambición y cero complejos. Tras una larga circulación por la derecha, el balón retrocedió hasta encontrar a Nattapong Sayriya, que desde muy atrás colgó un centro tenso al área.

El esférico cayó entre dudas. Seksan Ratree no logró controlar, pero sí desviar lo justo para habilitar a Yotsakorn Burapha, que no perdonó: derechazo seco, primer toque, potente. Lê Giang Patrik llegó a tocar, pero no a salvar. Silencio pesado entre los 38.646 aficionados presentes. Tailandia se metía de lleno en la eliminatoria.

Con el 0-1, los War Elephants olieron sangre. Siguieron empujando, ganando duelos, instalándose en campo rival. Vietnam, sin embargo, encontró su primera gran respuesta en una jugada aislada pero brillante: centro perfecto de Phan Tuấn Tài desde la izquierda, balón que viajó por delante de tres defensores y cayó en la cabeza de Rafaelson. El brasileño, lanzándose en plancha, remató al larguero. El estadio se levantó a medio grito. El poste empezaba a ser protagonista.

Un penalti fallado que cambió todo

El descanso llegó con Tailandia por delante en el marcador del partido, pero aún por detrás en la serie. Un pequeño triunfo psicológico. Lo que vino justo después pudo haberlo cambiado todo.

Nada más reanudarse el juego, una contra eléctrica dejó a Vietnam descolocado. El balón acabó en los pies de Kakana Khamyok, que superó a Trương Tiến Anh con una zancada y cayó dentro del área tras un claro toque en los talones. El árbitro Darwish Ahmed Eisa señaló el punto de penalti sin dudar.

Era el minuto 48. Era la jugada. Kakana, una de las grandes apariciones de esta joven Tailandia en el torneo, tomó la responsabilidad. Respiró, tomó carrera… y mandó el disparo muy por encima del travesaño. Un lanzamiento desviado, un suspiro colectivo de alivio vietnamita, una losa emocional para los tailandeses.

El castigo llegó de inmediato.

Cuatro minutos después, Phan Tuấn Tài volvió a agitar la banda izquierda. Recibió un cambio de orientación perfecto de Nguyễn Hoàng Đức y puso un centro raso medido al área para Hêndrio. El brasileño definió de interior, el balón se estrelló contra la base del poste… y rebotó hacia el corazón del área pequeña. Allí apareció la desgracia: el despeje de Chatchai Budprom terminó empujando la pelota a su propia portería.

Autogol cruel, 1-1 en el partido, 3-1 en el global. El camino de Tailandia volvía a empinarse: necesitaba dos tantos más.

Tailandia se abre, Vietnam perdona

Obligada a arriesgar, Tailandia adelantó líneas y dejó espacios enormes a la espalda. Vietnam olió la posibilidad de sentenciar a la contra.

Hêndrio probó con un disparo desde la frontal que se fue por encima del travesaño alrededor de la hora de juego. Poco después, Tiến Anh, tras ganar línea de fondo por la derecha y recortar hacia dentro, se plantó en buena posición dentro del área… pero cruzó demasiado su remate. Otra ocasión clara desperdiciada.

El poste, fiel a su papel en la noche, volvió a intervenir en el minuto 69. Saque de falta rápido, balón largo de Đoàn Văn Hậu por encima de la defensa y carrera de Nguyễn Hai Long, que controló y sacó un zurdazo potente. El disparo superó al portero, pero se estrelló contra el palo. Tailandia seguía con vida por centímetros.

Un rayo de esperanza… y otro autogol demoledor

El tiempo se consumía, pero Tailandia se negó a bajar los brazos. Y a cinco minutos del final encontró una rendija.

Jehhanafee Mamah colgó un balón desde la derecha que no parecía encerrar demasiado peligro. Sin embargo, Tiến Anh, en una noche negra, falló en el control y dejó el balón muerto en el área. Wanchai Jarunongkran no dudó: disparo raso, ajustado al palo, y 2-1 para los visitantes. De repente, el partido se encendía. Faltaba un gol para forzar la prórroga, el global marcaba 3-2 y el banquillo tailandés volvió a creer.

El tramo final fue un asedio nervioso, más por corazón que por claridad. Vietnam reculó, se protegió, trató de enfriar el ritmo. Tailandia lanzó centros, buscó segundas jugadas, apuró cada balón dividido.

Y cuando el reloj ya se movía en el descuento, el destino se mostró implacable con los War Elephants.

En el tercer minuto añadido, Nguyễn Quang Hải lanzó un pase largo buscando a Rafaelson. Wanchai, el mismo que había reactivado la esperanza con su gol, se lanzó a cortar el envío desde fuera del área. Su intento de despeje con la derecha se convirtió en un golpeo perfecto… pero hacia su propia portería. La pelota describió una parábola imposible para el guardameta y se coló en la red.

Otro autogol. 2-2 en el marcador, 4-2 en el global. Esta vez, definitivo.

Un campeón sin discusión

Tailandia se marchó con la sensación amarga de haber peleado hasta el límite y de haberse disparado en el pie en los momentos clave: penalti fallado, dos autogoles, ocasiones desaprovechadas. La propuesta fue valiente, la actitud, irreprochable. El resultado, inapelable.

Vietnam, por su parte, gestionó la ventaja de la ida, sobrevivió a los arreones, golpeó cuando debía y resistió cuando tocaba sufrir. Entre postes, rebotes y errores ajenos, acabó sosteniendo una defensa del título histórica.

En una región donde los ciclos suelen ser cortos y las coronas cambian rápido de cabeza, Vietnam acaba de lanzar un mensaje claro: no solo ha llegado a la cima, está dispuesto a quedarse ahí. ¿Quién se atreverá a bajarlo en la próxima edición?

Vietnam defiende título en la ASEAN Championship