West Brom acelera en el mercado: Morrison busca más fichajes
James Morrison no quiere bajar el ritmo. Con el West Bromwich Albion lanzado en el arranque de Championship, el técnico escocés aprieta también fuera del césped: confía en cerrar más incorporaciones antes del cierre del mercado y está a un paso de recuperar a Toby Collyer desde Manchester United.
El club negocia los últimos detalles de un acuerdo que podría alcanzar los 7,6 millones de libras para volver a contar con el centrocampista, que ya estuvo cedido en The Hawthorns durante la primera mitad de la pasada temporada. Esta vez, el movimiento apunta a ser definitivo y a reforzar una columna vertebral que ya funciona.
Mientras la operación Collyer avanza, Morrison ya trabaja sobre el terreno con otra cara nueva: Kareem Tunde, extremo español llegado esta semana desde Levante.
«Es una gran oportunidad para él, venir a una nueva cultura, con solo 21 años», explicó el entrenador en BBC Radio WM. «Es un proyecto ilusionante y un jugador emocionante, así que estamos encantados de tenerlo».
Morrison llevaba tiempo pidiendo precisamente ese perfil. Velocidad. Potencia. Capacidad para estirar partidos atascados.
«Nos da opciones diferentes ahora y sentía que siempre nos había faltado ese puntito en los partidos para poder estirar al rival. Él tiene esa velocidad y ese poder que buscábamos», remató.
Con Tunde ya convertido en el octavo fichaje del verano, cualquiera pensaría que el West Brom levanta el pie. Morrison, no.
«Soy optimista», admitió. «Se ha hecho mucho trabajo duro entre bastidores. Tenemos que hacer las cosas de forma un poco diferente, ser inteligentes, y creo que lo hemos logrado porque hemos incorporado a muchos jugadores».
El técnico está rematando una plantilla que ha arrancado el curso con autoridad: dos victorias en dos jornadas en Championship, sensaciones de bloque sólido y un vestuario que empieza a creerse candidato a todo.
Ahora llega una prueba de carácter. El sábado, visita a Middlesbrough, el club de su ciudad natal y donde comenzó su carrera. Un viaje cargado de recuerdos, pero que ya no le pesa.
«He vuelto muchas veces y he jugado allí, así que eso ya lo tengo superado», confesó. «Recuerdo la primera vez que regresé y estaba en todas partes, estuve terrible. Aprendí de esa experiencia».
La última vez que pisó ese césped como jugador, marcó. Y esa imagen sigue muy viva.
«Creo que en mi última vez allí como futbolista acabé marcando y aún recuerdo esa sensación», apuntó. «Tengo muchas ganas del partido, pero también sé que va a ser uno de los desplazamientos más duros que tendremos».
Ese es el listón que maneja ahora el West Brom: ganar, fichar con cabeza y competir en los escenarios más exigentes. Morrison lo tiene claro.
«Han marcado un estándar y no pueden dejar que baje», advirtió sobre sus jugadores.
La ventana se cierra el 1 de septiembre. El equipo ya vuela, el mercado aún se mueve. La cuestión es hasta dónde puede llegar este West Brom si Morrison consigue las últimas piezas que persigue.






