Yves Bissouma cerca de Ajax: talento y dudas británicas
Yves Bissouma está a horas de convertirse en nuevo jugador de Ajax. El centrocampista maliense, libre tras su etapa en Tottenham Hotspur, ya se encuentra en Ámsterdam para pasar el reconocimiento médico. Si todo va según lo previsto, firmará hasta mediados de 2027, con opción a un año más.
El movimiento, potente a nivel deportivo, llega acompañado de un ruido que no se apaga. En Inglaterra no hablan solo del futbolista. Hablan del expediente.
Talento indiscutible, expediente cargado
Durante cuatro años, Bissouma perteneció a Tottenham Hotspur. La Premier League conoce bien su zancada, su agresividad en la presión, su capacidad para dominar el centro del campo. Nadie cuestiona eso.
Lo que sí cuestionan, y con fuerza, es todo lo que rodea al jugador fuera del césped.
El periodista Jack Johnson, de talkSPORT, fue directo al analizar por qué el club londinense no amplió su contrato: “Que no se le renovara en Spurs no fue una sorpresa. No solo por su lesión de rodilla en la última temporada, sino también por los diversos problemas que tuvo fuera del campo. Tras llegar tarde en varias ocasiones, el entonces entrenador Thomas Frank lo dejó fuera de la convocatoria por ‘falta de disciplina’”.
Desde Inglaterra subrayan que ese episodio no fue aislado. talkSPORT recuerda que el castigo estuvo ligado a un vídeo que el propio Bissouma publicó en redes sociales, en el que aparecía consumiendo óxido nitroso. Después de aquella suspensión, aseguran que fue grabado por segunda vez utilizando un globo de óxido nitroso.
El peso de un robo y la salud mental
The Mirror añade un matiz clave en esta historia. Bissouma explicó más tarde que un robo en su casa marcó un antes y un después en su vida personal. El jugador relató que el asalto tuvo un impacto enorme en su estado mental y desembocó en ansiedad, ataques de pánico, depresión y paranoia. Según su versión, ese fue el contexto en el que entró en contacto con el óxido nitroso.
El relato no ha suavizado del todo la mirada británica. Comprenden el trasfondo, pero no rebajan la alerta.
Advertencia a Ajax: “Habrá que vigilarle de cerca”
En Reino Unido el fichaje se analiza casi como una apuesta de alto riesgo. The Sun lanza un mensaje nítido hacia Ámsterdam: “Ajax tendrá que vigilar a Bissouma más de cerca que sus predecesores, para evitar que se repita esa situación”.
El foco no está en si puede rendir. La duda es si Ajax será capaz de contener todo lo que viene en el paquete: un centrocampista de nivel para competiciones europeas, pero con un historial reciente que obliga al club a extremar el control.
Escepticismo también en Países Bajos
Las reservas no llegan solo desde Inglaterra. En los Países Bajos también se mira el movimiento con recelo.
En el programa Vandaag Inside, Valentijn Driessen se mostró especialmente crítico con la inminente llegada del maliense: “Es un maliense que está más metido en el óxido nitroso que presente en los entrenamientos. Óxido nitroso para uso recreativo, ¡y tratándose de un futbolista! Jordi Cruyff no quiso a Noa Lang porque supuestamente era un jugador difícil, pero si traes a este… entonces sí que estás trayendo problemas”.
El contraste es evidente. Mientras la dirección deportiva de Ajax ve una oportunidad de mercado para reforzar el centro del campo con un jugador contrastado, voces influyentes en el entorno mediático avisan de una operación que puede salir cara si se repiten viejos patrones.
Un fichaje entre la ilusión y la desconfianza
Bissouma encara estos días decisivos en Ámsterdam con dos frentes abiertos: el médico, rutinario en cualquier fichaje, y el reputacional, mucho más complejo de superar. El club neerlandés apuesta por su calidad y por la posibilidad de recuperar a un futbolista que, a sus 27 años, aún tiene margen para reencauzar su carrera.
En Inglaterra, sin embargo, el juicio ya está emitido: talento, sí; riesgo, también.
Ajax está a punto de firmar a un mediocentro capaz de cambiar partidos. La cuestión es si también está preparado para gestionar todo lo que sucede cuando el balón deja de rodar.





