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Carlos Baleba: El fichaje de 94 millones que aún no ha jugado

El fichaje de 94 millones de dólares que aún no ha jugado: Baleba ya ve la luz

Carlos Baleba llegó a Manchester United este verano como pieza clave del nuevo mediocampo… y todavía no ha tocado el césped en partido oficial. La espera, sin embargo, está cerca de terminar.

El centrocampista camerunés aterrizó desde Brighton & Hove Albion arrastrando una lesión de tobillo que ya le había dejado sin toda la pretemporada en la costa sur de Inglaterra. United sabía lo que compraba: talento, físico y también un periodo de recuperación. El plan interno marcaba el parón de selecciones de septiembre como punto de inflexión. Y, según Michael Carrick, el calendario se está cumpliendo.

“Estará de vuelta en torno al grupo en algún momento de la próxima semana, así que eso significa que después del parón internacional debería estar en buena forma”, explicó el técnico ante los medios.

Tras varias semanas de trabajo individual, gimnasio, sesiones específicas y paciencia, Baleba está a un paso de integrarse por completo en los entrenamientos con sus nuevos compañeros. El vestuario ya lo tiene cerca. El público, todavía no.

Sin Baleba ante Brighton ni Fulham

Lo inmediato no cambia: Baleba sigue descartado para el reencuentro de mitad de semana ante Brighton en la Carabao Cup en Old Trafford. Tampoco estará cuando United visite a Fulham el domingo 20 de septiembre, último compromiso antes de que el calendario se detenga.

Su ausencia en la convocatoria de Camerún para los próximos clasificatorios de la Copa Africana de Naciones frente a Comoras y República del Congo tampoco sorprende. Nada de vuelos, nada de minutos precipitados. El club y el jugador han elegido el camino largo pero seguro: dos semanas y media en Manchester para afinar la condición física y acelerar su adaptación.

“Está desesperado por salir ahí fuera, formar parte del grupo y entrenar al completo con los chicos”, admitió Carrick. La ansiedad competitiva ya está. Falta el visto bueno médico definitivo.

Debut apuntado en rojo: Tottenham en Old Trafford

La primera gran fecha posible ya está marcada: el 10 de octubre de 2026, contra Tottenham Hotspur en Old Trafford, en el regreso de la Premier League tras el parón. Para entonces, si no hay contratiempos, Baleba habrá acumulado unas tres semanas de trabajo a máxima intensidad con el grupo, beneficiado por una ventana internacional inusualmente larga aprobada por FIFA, que ha fusionado los parones habituales de septiembre y octubre. Algunas selecciones llegarán a jugar hasta cuatro partidos en dos semanas y media. United, mientras tanto, gana tiempo con su fichaje.

Y lo va a necesitar.

Un calendario sin respiro

Lo que espera a Manchester United tras el parón es una auténtica prueba de resistencia. Entre el 10 de octubre y el 7 de noviembre, el equipo tiene programados ocho encuentros oficiales… y puede ser uno más si supera a Brighton en la Carabao Cup.

El calendario marca:

  • 10 de octubre de 2026: Tottenham Hotspur (casa), Premier League
  • 13 de octubre de 2026: Atlético Madrid (fuera), Champions League
  • 18 de octubre de 2026: Leeds United (fuera), Premier League
  • 21 de octubre de 2026: Como (fuera), Champions League
  • 25 de octubre de 2026: Bournemouth (casa), Premier League
  • 28 de octubre de 2026: posible partido de Carabao Cup
  • 31 de octubre de 2026: Chelsea (fuera), Premier League
  • 3 de noviembre de 2026: Roma (casa), Champions League
  • 7 de noviembre de 2026: Aston Villa (casa), Premier League

Es una secuencia que no perdona. Rotaciones obligadas, gestión de esfuerzos y, sobre todo, necesidad de piernas frescas en el centro del campo. Ahí es donde Baleba entra en escena.

El engranaje que faltaba en el mediocampo

El camerunés de 22 años fue señalado desde el inicio del mercado como la pieza que completaba la reconstrucción del mediocampo del United este verano. Un perfil distinto: más destructor, más defensivo, pensado para proteger, corregir y sostener, después de las llegadas de Andrey Santos, más versátil, y de Youri Tielemans, especialista en el pase y la creación.

El club ya lo había tenido en su radar en 2025, pero entonces el precio se disparaba hacia una cifra que lo habría colocado entre los cuatro centrocampistas más caros de la historia de la Premier League, superando los 100 millones de libras. Un año después, la operación se cerró por un montante mucho más asumible, 70 millones de libras, sin perder al objetivo principal.

“Es obviamente un jugador de calidad”, recordó Carrick esta semana. “Es la razón por la que lo trajimos y equilibra muy bien las dinámicas del mediocampo”.

Ese equilibrio es la clave. Baleba está llamado a ser titular en la mejor versión del once, sobre todo en los grandes partidos, cuando el rival aprieta, el equipo se parte y el espacio a la espalda de los interiores se convierte en una zona de riesgo. Con él, United gana músculo, lectura defensiva y agresividad en la recuperación.

En encuentros ante rivales más modestos, cuando se espera que el equipo monopolice la posesión y tenga que romper defensas cerradas, Carrick puede optar por sacrificar ese perfil y apostar por más talento creativo entre líneas. Pero en noches de máxima exigencia, el plan es claro: Baleba en el campo.

La pregunta ya no es si encaja. La pregunta, con un calendario que se viene encima como una ola, es cuánto tardará en convertirse en imprescindible.

Carlos Baleba: El fichaje de 94 millones que aún no ha jugado