De Zerbi asegura el futuro de Bergvall y plantea dudas sobre Sarr en el nuevo Tottenham
Roberto De Zerbi no dudó un segundo con un nombre. Lucas Bergvall. “100 por cien se queda”. Contundente. Sin matices.
Con Pape Matar Sarr, en cambio, el italiano bajó el tono. Y ahí se abrió la grieta de un centro del campo que Tottenham está rehaciendo a una velocidad que asusta a la Premier.
Bergvall, de la puerta de salida a pieza de proyecto
A comienzos de verano, antes de marcharse al Mundial, Bergvall había hecho saber al club que buscaba “un nuevo reto”, más minutos, más peso como interior. Newcastle y Nottingham Forest llamaron a la puerta. Tottenham dijo no.
De Zerbi, recién aterrizado, le dio lo que pedía: titularidades, minutos, responsabilidad en la pretemporada. El mensaje caló.
“Lucas Bergvall, 100 por cien se queda. Hablamos mucho en pretemporada. Es un jugador top, un potencial top. Me gusta que se quede y creo que ahora quiere quedarse, no tenemos problema”, explicó el técnico.
El sueco, de 20 años, pasa así de posible venta millonaria a símbolo del nuevo proyecto. Un giro que dice mucho de cómo De Zerbi entiende el desarrollo de talento: cerca, bajo su mano, no cedido a la primera oferta.
Sarr, atrapado en el nuevo embudo del centro del campo
La seguridad con Bergvall contrasta con la incógnita que rodea a Pape Matar Sarr. El senegalés, de 23 años, arrancó tarde la pretemporada tras permanecer en su país hasta la primera semana de agosto. Y, mientras tanto, el club le cambió el ecosistema.
Han llegado Sandro Tonali y Mateus Fernandes por un total de 185 millones de libras. Dos fichajes que redibujan la jerarquía en la medular.
“Es un buen jugador. No sé si se queda o no, tenemos que analizar la situación, pero es otro jugador muy, muy importante”, admitió De Zerbi, sin poder ofrecer la misma garantía que con Bergvall.
El reloj del mercado corre hacia el 1 de septiembre. Y Sarr sabe que, si se queda, la competencia será brutal.
Un verano de gasto descomunal y promesa cumplida
Si se cierran las operaciones por los atacantes de Manchester City, Savinho y Omar Marmoush, el gasto de Tottenham este verano puede elevarse hasta los 377 millones de libras. Una cifra que rompe con la inercia reciente del club.
Los propietarios, la familia Lewis, prometieron “acciones, no palabras” tras una temporada coqueteando con el descenso. De Zerbi sostiene que han cumplido.
“Estoy muy feliz. En mi experiencia, han mantenido su palabra, lo que me dijeron antes de que llegara en marzo. Muy feliz”, afirmó el italiano, de 47 años.
Pero quiso despejar cualquier lectura personalista: “Lo que estamos haciendo no es para el entrenador. Es para el club, para los aficionados, para la historia, para el orgullo y para el nivel del club. Este momento es crucial. Después de dos temporadas como las que hemos tenido, hay que cambiar el ánimo, cambiarlo por completo, darle un impulso”.
La idea es clara: pegar un gran salto ahora para no tener que reconstruir cada verano. “Cuando terminemos este mercado, durante mucho tiempo no necesitaremos muchas cosas y podremos trabajar todos juntos en las condiciones adecuadas, en la dirección correcta, para construir paso a paso algo especial o competir por la parte alta de la tabla”.
Ambición sin freno… y una advertencia
¿Está ya este Tottenham listo para mirar a los ojos a cualquiera? De Zerbi no rehúye la ambición, pero pisa el freno en lo discursivo.
“Tenemos la plantilla para jugar en cualquier estadio de la manera correcta. Cara a cara. Sabemos que tenemos que mejorar, convertirnos en un equipo, pero creo que tenemos todas las cualidades para hacerlo”, aseguró.
Sobre el potencial del grupo, no dudó: “Sí. Gran potencial. Al final del mercado seré más preciso en mi opinión. Tengo que mantener el equilibrio porque a veces, con Tonali y JP Van Henke, hemos traído mucho”.
El italiano quiere ver cómo encajan las piezas antes de lanzarse a proclamas grandilocuentes. El mensaje interno, sin embargo, es inequívoco: este Tottenham ya no se conforma con sobrevivir.
El ruido externo como gasolina
El gasto ha desatado quejas de rivales y analistas. Se habla de Tottenham, de su músculo, de si está “rompiendo” el mercado. De Zerbi escucha, pero no compra el discurso.
“No lo sé, tendríais que explicármelo. Para mí, ninguna presión, no es un problema. No sé por qué la gente no quiere que Tottenham mejore. Es una motivación más para nosotros. La temporada pasada, todos los demás clubes querían matarnos. Es otra parte del fútbol”, lanzó.
Ese victimismo competitivo lo ha convertido en herramienta de vestuario. “Se lo recuerdo a los jugadores cada semana. Cada semana tenemos que recordar la temporada pasada. El último amistoso contra Hoffenheim, el anterior fue contra Everton. Puedes imaginar la diferencia entre ese partido y el de Everton cuando nos jugábamos la permanencia con toda esa presión”.
El pasado reciente como cicatriz. Y como motor.
“Sobre el papel, muy cerca” del equipo soñado
Con la Premier a punto de arrancar, la pregunta es inevitable: ¿qué tan cerca está este Tottenham del equipo que De Zerbi tiene en la cabeza?
“Sobre el papel está muy cerca. En el césped tenemos que verlo y trabajar. Tengo suficiente experiencia para no decir demasiado. Estoy muy feliz con la plantilla. Tenemos que completarla, pero por el momento estoy muy feliz”, explicó.
El técnico, no obstante, marcó la línea roja del discurso: “Al final, habla el césped, como decimos en italiano. Si empezamos ahora con grandes palabras… Me encanta la presión, no es un problema, pero si queremos ser honestos y correctos, tenemos que esperar la respuesta del campo”.
Y ahí entró en su terreno favorito: la conexión. “El fútbol es conexión. Es como magia. A veces encuentras esa conexión entre jugadores cuando todos piensan como el entrenador o nos juntamos en una idea de fútbol y los que no juegan son los mayores aficionados de los que sí juegan. Tenemos que crear algo dentro y fuera del campo para competir como queremos”.
Tonali, el fichaje de 100 millones que supera las expectativas
El gran símbolo de este giro es Sandro Tonali. Fichaje récord desde Newcastle, tasado en 100 millones de libras, y ya colocado en el centro del proyecto.
De Zerbi lo conocía de años atrás, pero el día a día le ha sorprendido: “Sandro Tonali es mejor de lo que pensaba antes de trabajar con él, como jugador y como persona. Conozco a su familia, a sus agentes, y sé que son buena gente. Estoy muy feliz de trabajar con él y creo que es el jugador adecuado en el lugar adecuado”.
El plan con el internacional italiano va más allá del corto plazo: “Queremos meterle dentro del proyecto. Tiene las cualidades, la personalidad y los valores adecuados para estar aquí”.
Competencia salvaje o puerta de salida
Con once días todavía por delante en el mercado, el italiano no tiene intención de endulzar la realidad a su vestuario. El nivel sube. Y quien no lo acepte, sabe lo que hay.
“Nada que hacer. Me encanta hablar claro. Hoy es 21 de agosto, creo que todos esos jugadores ya conocen la plantilla. Si alguno no quiere aceptar la competencia en el campo y en el vestuario, puede irse”, sentenció.
“Intento ser honesto y tomar la mejor decisión posible en el campo para encontrar el mejor once inicial, pero los jugadores tienen que aceptarlo. Si queremos ser mejores, si queremos competir por la parte alta de la tabla, 11 jugadores no son suficientes, 15 jugadores no son suficientes”.
Y tiró de ejemplos de élite: “Si analizas los equipos –Liverpool hace dos años, Arsenal, Chelsea, Manchester City, Bayern Munich, Barcelona, Real Madrid, Juventus, Milan–, en esas plantillas hay una gran competencia dentro del vestuario”.
El mensaje es nítido: Tottenham quiere jugar en esa liga. Y eso tiene un precio interno.
El futuro de Mikey Moore y la nueva hornada
En medio de este desembarco de estrellas, surge una duda lógica: ¿qué pasa con los chicos de la casa? Mikey Moore, 19 años, apunta a tener minutos ante Brentford en el estreno liguero mientras se habla de una posible cesión al Köln en la Bundesliga.
“Ahora no es el momento adecuado para hablar de los últimos 10 días de mercado. Creo que todavía no ha terminado. Estoy muy feliz con Mikey Moore, está trabajando bien, es un buen jugador, no sé si se irá cedido o no”, explicó De Zerbi.
El técnico amplió el foco a otros dos nombres: “Creo que tiene un gran potencial para el club y tratamos de encontrar la mejor solución para cada jugador que tenemos, también para Luca Williams-Barnett o Malachi [Hardy], dos potenciales grandes jugadores. Orgulloso de que salgan de nuestra academia. Tenemos que gestionarlos de la mejor manera posible”.
Estrellas de 100 millones y canteranos adolescentes, todos bajo el mismo paraguas de exigencia.
Recuperar el alma: las leyendas vuelven al vestuario
Para sostener esta revolución económica y deportiva, De Zerbi quiso anclar al equipo en su historia. Organizó un encuentro con un amplio grupo de exjugadores, entre ellos Glenn Hoddle, Gary Mabbutt y Steve Perryman, para que explicaran a la plantilla la “alma” del club.
“Los jugadores, y especialmente los extranjeros, tienen que entender el nivel de este club. Aunque hayamos terminado dos temporadas seguidas en el puesto 17, nada cambia y el nivel del club no puede cambiar porque las dos últimas temporadas no hayan sido grandes”, subrayó.
“Las leyendas pueden explicar mejor que yo o que tú lo que ha sido Tottenham en la Premier League y en Europa”.
Hubo, sin embargo, una ausencia que el técnico lamentó de forma muy personal. “Siento no haber visto a Chris Waddle. Chris Waddle era uno de mis jugadores favoritos cuando era niño y jugaba en Marseille. En Marseille dije lo mismo. Waddle habría sido bueno para Kudus, para Kulusevski, para Xavi Simons, para Mathys [Tel] porque fue un gran jugador”.
La nostalgia por Waddle, el vértigo de Tonali, la incógnita de Sarr, la fe en Bergvall y en los chicos de la academia. Todo mezclado en un Tottenham que ha dejado de mirarse al espejo del descenso para apuntar, sin disimulo, a la parte alta.
La pregunta ya no es cuánto puede gastar este club. La verdadera cuestión es hasta dónde será capaz de llegar este vestuario cuando, como insiste De Zerbi, empiece a hablar el césped.





