Liverpool acelera por Yan Diomande: el nuevo proyecto de Iraola
El verano en Anfield se mueve rápido. Con Arne Slot ya fuera y Andoni Iraola instalado en el banquillo, Liverpool ha dado un paso adelante en las negociaciones con los representantes de Yan Diomande para intentar llevar al joven talento de RB Leipzig a la Premier League, según entiende GIVEMESPORT.
No es un capricho. Es una necesidad.
Con la marcha de Mohamed Salah tras la rescisión anticipada de su contrato, el club se ha quedado sin su faro en banda derecha. Y alrededor de Federico Chiesa y Cody Gakpo sobrevuelan dudas: ninguno tiene garantizado su futuro a largo plazo en el noroeste de Inglaterra. El dibujo ofensivo de Liverpool está en plena reconstrucción y, en ese contexto, Diomande aparece como la pieza deseada.
Un objetivo claro para el nuevo Liverpool de Iraola
Iraola tendrá sus propias ideas, pero el nombre de Diomande ya estaba subrayado en rojo incluso antes de su llegada. El atacante de RB Leipzig viene de una temporada llamativa en la Bundesliga: 12 goles y 9 asistencias en 33 partidos de liga, cifras que, con solo 19 años, explican por qué media Europa le sigue la pista.
Leipzig lo sabe y se ha blindado. El contrato del futbolista se extiende hasta 2030 y el club alemán ha fijado un precio de salida de al menos 100 millones de euros, alrededor de 87 millones de libras. No es una cifra simbólica, es una barrera de entrada.
El conjunto alemán intenta, en paralelo, negociar una mejora de contrato para convencer al jugador de seguir en el Red Bull Arena. Pero el calendario no ayuda: el internacional marfileño está concentrado con su selección en el Mundial, y cualquier avance en esa renovación ha quedado aparcado.
Ahí huele la oportunidad Liverpool.
El club inglés ya ha iniciado contactos con el entorno del jugador para explorar un acuerdo que le lleve a Anfield. No se trata solo de un tanteo: en el interior de la operación se habla de “progreso” en el lado del futbolista, un matiz que, en un mercado tan duro como el actual, pesa.
Leipzig sube el precio, Liverpool no se asusta
Ben Jacobs, corresponsal senior de fútbol de GMS, describió con ironía la estrategia del club alemán en el podcast Market Madness: Leipzig “parece estar sumando un millón al día” al precio de Diomande. Detrás de la broma hay una realidad muy seria.
Según explicó Jacobs, el club de la factoría Red Bull quiere, ante todo, ganar tiempo. Hasta que Diomande no responda si está dispuesto a firmar un nuevo contrato, Leipzig mantendrá la tasación por encima de los 100 millones de euros para frenar cualquier intento de cerrar una operación rápida. Es una forma de congelar el mercado mientras el jugador decide.
Cuando Diomande se pronuncie, el escenario cambiará. Si el atacante opta por quedarse, el verano se cerrará sin traspaso. Si, por el contrario, deja claro que quiere salir, Leipzig se verá obligado a ajustar el paquete económico. No se espera una rebaja dramática, pero sí un margen más realista para negociar.
Liverpool, pese a esa táctica, no da un paso atrás. El club mantiene una buena relación tanto con la agencia que representa al futbolista como con el propio Leipzig, un detalle clave cuando se trata de negociar con estructuras tan rígidas como las de los clubes Red Bull.
Diomande, prioridad absoluta
Dentro de la planificación deportiva de Liverpool, Diomande no es un nombre más. Es el objetivo principal para reforzar las bandas. Jacobs lo define como la “opción número uno” del club y asegura que en Anfield son “relativamente optimistas” respecto a la voluntad del jugador.
Hay un matiz interesante: hace apenas unas semanas, Diomande declaró en una entrevista su admiración por PSG. Ese guiño no ha cambiado la percepción en Liverpool de que el marfileño ve con buenos ojos la posibilidad de jugar en la Premier y, en concreto, de vestirse de rojo en Anfield.
La apuesta tiene sentido. Diomande se define a sí mismo como un extremo “explosivo”. En una entrevista con la web oficial de la Bundesliga, el joven describió su juego como rápido, fuerte físicamente, ágil y con instinto de finalizador. Admitió que aún no es un rematador perfecto, pero recordó algo que en Liverpool conocen bien: con 19 años, el margen de crecimiento es enorme y el tiempo juega a su favor.
“Con el tiempo llegará –y me convertiré en un killer delante del gol”, aseguró.
Ese tipo de discurso encaja con el proyecto que Iraola quiere construir: un equipo agresivo, vertical, con extremos capaces de romper líneas y castigar a la espalda de las defensas. En el vacío que ha dejado Salah, Diomande representa futuro, desequilibrio y gol.
Ahora la pelota está en el tejado del jugador y de Leipzig. Liverpool ya ha mostrado sus cartas. Falta saber si el próximo gran talento de la Bundesliga decide que su siguiente paso debe escucharse bajo el You’ll Never Walk Alone.





