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Marc Guiu se une a RB Leipzig tras su paso por Chelsea

El experimento de Marc Guiu en Stamford Bridge se ha terminado casi antes de empezar. Chelsea ha alcanzado un acuerdo para traspasar de forma definitiva al delantero español a RB Leipzig, poniendo punto final a una etapa breve, intensa y llena de expectativas que nunca llegaron a cuajar del todo en Londres.

El acuerdo se cerró lejos de los focos. Las conversaciones entre Chelsea y el club alemán se mantuvieron en silencio hasta la noche del viernes, cuando Fabrizio Romano destapó la operación con su habitual “here we go”, confirmando que el trato estaba completado tanto por parte del jugador como de las dos entidades.

Guiu tiene previsto viajar a Alemania para ultimar el fichaje antes del cierre del mercado. El traspaso incluye una cláusula de porcentaje sobre una futura venta, aunque la cantidad fija que ingresa Chelsea no ha trascendido. El movimiento pone fin a una aventura fugaz en el oeste de Londres para un delantero que aterrizó desde Barcelona en julio de 2024 y que llegó con la etiqueta de gran apuesta de futuro.

De La Masia a un adiós silencioso en Stamford Bridge

Chelsea activó en su día la cláusula de rescisión de 6 millones de euros que le vinculaba al Barcelona. Guiu llegaba avalado por su impacto inmediato en el primer equipo azulgrana: gol en su debut frente al Athletic Club en octubre de 2023 y otro tanto posterior en la Champions League. Un nueve de 1,89 metros, potente, agresivo en el área y con instinto rematador. El perfil que muchos clubes buscan y pocos encuentran.

En Londres dejó destellos. En muy poco tiempo y con oportunidades contadas, el español enseñó colmillo. Firmó un ‘hat-trick’ en la primera parte ante Shamrock Rovers en la UEFA Conference League 2024-25 y vio puerta también frente a Ajax en la Champions League. Cada vez que aparecía, dejaba la sensación de que el gol lo acompañaba.

Pero la Premier League fue otra historia. El salto a la titularidad regular nunca llegó. Competencia feroz, cambios constantes en el proyecto y la sensación de que el reloj siempre corría en su contra.

En agosto de 2025, Chelsea decidió cederlo al Sunderland para que acumulara minutos. Ni eso duró demasiado. Una lesión de Liam Delap obligó al club londinense a activar la cláusula de retorno en cuestión de semanas. Guiu regresó, sumó más apariciones, pero siguió sin consolidarse como primera opción.

El golpe definitivo llegó con el inicio de la temporada 2026-27. Con Xabi Alonso al mando, el delantero se quedó sin número de dorsal. El mensaje era claro: la plantilla debía aligerarse y la zona ofensiva ya estaba bien cubierta con nuevas incorporaciones.

Leipzig apuesta por otro proyecto de delantero

Ahí entra en escena RB Leipzig. El club alemán, especialista en reclutar y pulir jóvenes atacantes, ve en Guiu un perfil reconocible: físico, juego aéreo, margen de crecimiento y experiencia temprana en escenarios europeos. Un molde que en la Bundesliga suele encontrar espacio para explotar.

El traspaso sigue la línea que Chelsea había marcado en conversaciones previas con otros equipos. El club londinense llegó a pedir en torno a 25 millones de euros y exigía incluir una cláusula de porcentaje sobre una futura venta. El acuerdo con Leipzig respeta esa estructura: salida definitiva, retorno económico inmediato y una ventana abierta a beneficios si el delantero se revaloriza en Alemania.

Antes de que apareciera Leipzig, Napoli había estado muy cerca. El club italiano llegó a un acuerdo en lo personal con el jugador, pero nunca logró cuadrar las cifras con Chelsea. Manchester City siguió la situación de cerca, sin pasar a la acción, mientras que Sevilla tanteó la opción de una cesión que le devolviera a LaLiga. Ninguno de esos caminos prosperó.

Leipzig sí fue hasta el final. Sin filtraciones, sin ruido, hasta que la operación estuvo encarrilada.

Un nuevo comienzo… y una oportunidad que no admite excusas

Para Guiu, el cambio es radical. Pasa de un Chelsea superpoblado en ataque, con rotación constante y poco margen para los jóvenes que no se consolidan al instante, a un Leipzig que ha convertido la Bundesliga en un laboratorio perfecto para delanteros emergentes.

La ecuación es clara: si rinde, jugará. Si juega, se revalorizará. Y si se revaloriza, todos ganan: el club alemán, el propio futbolista y un Chelsea que se guarda un porcentaje de una posible futura venta.

El fichaje quedará oficializado cuando el delantero complete el reconocimiento médico y estampe su firma en el contrato. Hasta ese momento, el informe de Romano sigue siendo la única confirmación pública de una operación que cambia de golpe el mapa de su carrera.

De marcar en su debut con el Barcelona a irse de Chelsea sin haber tenido una verdadera continuidad, Guiu llega a Alemania con algo que no se compra ni se negocia: la sensación de que esta vez no puede dejar pasar el tren.