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Neymar se pierde entrenamiento por gripe, pero apunta al clásico

Alarma breve, pero alarma al fin en el CT Rei Pelé. Neymar Jr. tuvo que ausentarse del entrenamiento táctico de Santos tras presentar síntomas leves de gripe y fue apartado de la sesión decisiva previa al viaje para enfrentar a su clásico rival.

Justo cuando el equipo de Cuca afinaba los últimos detalles para el derbi, el capitán se quedó en reposo. Nada de balón, nada de cancha. Solo prevención.

El departamento médico del club optó por el camino más conservador para evitar cualquier empeoramiento antes de una serie de partidos que puede marcar la temporada. En un comunicado oficial, Santos explicó la situación de su estrella:

«El atleta Neymar Jr. presentó síntomas gripales y fue apartado del entrenamiento de este viernes (28 de agosto), siguiendo la recomendación del Departamento de Salud».

La buena noticia para el hincha llega a renglón seguido: los informes apuntan a que Neymar volverá a los trabajos este sábado y seguirá disponible para ser elegido en el derbi. No hubo susto mayor. Solo un paréntesis.

Un Santos que no se entiende sin su capitán

La influencia del brasileño en el ataque es innegociable. Nueve goles y ocho asistencias en 24 partidos esta temporada sostienen gran parte del peso ofensivo del Peixe. Cuando él no está, el equipo lo siente.

La prueba más dura quedó registrada en la Copa do Brasil: derrota 3-0 ante Palmeiras sin su capitán, un golpe que todavía condiciona el presente del club. Ese resultado dejó una montaña por escalar en la vuelta de los cuartos de final.

Cuca, mientras tanto, suma dolores de cabeza. Además de la preocupación por el estado físico de Neymar, el entrenador no podrá contar con Joao Schmidt, suspendido por acumulación de tarjetas, ni con Gabriel Menino, fuera de combate por un esguince de rodilla. El margen de maniobra se achica justo cuando los partidos se vuelven más pesados.

Un clásico con sabor a final

Santos visita a Corinthians con la tabla respirándole en la nuca. La zona de descenso del Campeonato Brasileiro está apenas a dos puntos. Cada error puede costar carísimo, cada punto vale como oro.

En ese contexto, la presencia de Neymar no es solo una cuestión de jerarquía, sino de supervivencia deportiva. El equipo necesita un resultado positivo para tomar aire antes de una secuencia brutal.

Tras el derbi, espera la misión casi imposible: remontar esos tres goles de desventaja ante Palmeiras en la vuelta de los cuartos de final de la Copa do Brasil. Después, un viaje complicado para enfrentar a Internacional, justo antes de la pausa en el calendario doméstico.

Santos encara una semana que puede redefinir su año. Y todo pasa, inevitablemente, por un mismo interrogante: ¿cuánto más puede cargar Neymar sobre sus espaldas para sostener al Peixe lejos del abismo?