Nunez: del gran fichaje al descarte y su futuro en la Premier
Hace menos de un año, el salto de Nunez de Liverpool a la Saudi Pro League parecía otro capítulo más en la gran ofensiva del fútbol saudí. Al Hilal pagó 53 millones de euros por un delantero por el que los ingleses habían llegado a comprometer hasta 85 millones de libras cuando lo sacaron de Benfica. Era una apuesta fuerte, casi una declaración de intenciones.
Hoy, el escenario es radicalmente distinto: el uruguayo se marcha libre, sin traspaso, y su nombre vuelve a sonar en la Premier League. Newcastle United y Chelsea siguen de cerca el caso. La pregunta es inevitable: ¿cómo ha podido devaluarse tan rápido un activo de ese calibre y por qué Al Hilal ha decidido cortar por lo sano?
La norma que cambió el tablero
La respuesta no está solo en el rendimiento. Está en el reglamento.
En el mercado de invierno, la llegada de Karim Benzema a Al Hilal alteró el equilibrio. La Saudi Pro League limita a 10 extranjeros por plantilla: ocho mayores de 20 años y dos menores de esa edad. Un encaje de bolillos que obligó al club a tomar decisiones duras. Nunez fue uno de los sacrificados: le retiraron la ficha para la liga y quedó fuera del cupo.
No fue una simple cuestión simbólica. Sin ficha, no hay minutos. Sin minutos, no hay escaparate. Y con un Mundial en el horizonte, el golpe deportivo para el delantero es enorme.
Números que no blindan a nadie
Antes de esa exclusión, Nunez no había sido un desastre, pero tampoco el líder ofensivo que justificara blindarle el puesto frente a cualquier circunstancia. En 22 partidos firmó nueve goles y cinco asistencias. Cifras aceptables, pero lejos de ser inamovibles en un contexto de gasto ilimitado y presión inmediata por resultados.
La comparación con Benzema terminó de sentenciarle. Desde su llegada a principios de febrero, el francés igualó esos nueve goles y esas cinco asistencias… en diez encuentros menos. El impacto fue inmediato. El peso específico, también.
La dirección deportiva de Al Hilal leyó el mensaje con frialdad: si hay que liberar un extranjero, no será el nuevo faro del proyecto.
El tiempo se detuvo en febrero
Para Nunez, el calendario se ha convertido en enemigo. Su último partido oficial de club data del 16 de febrero. Demasiado tiempo parado para un jugador de 26 años que se juega su lugar en el Mundial.
Su último gran destello con Al Hilal llegó en la fase de grupos de la AFC Champions League: un doblete en el cierre de esa ronda. Parecía un punto de apoyo para relanzar su temporada. No lo fue. En el cruce de octavos, ya no apareció ni en la convocatoria. El equipo cayó eliminado y él quedó aún más lejos del foco competitivo.
En la selección, el panorama es más matizado. En los amistosos ante Inglaterra y Argelia, a finales de marzo, entró como suplente en los minutos finales en ambos encuentros. No es un rol protagonista, pero sí una señal: sigue en el radar, y todo indica que tendrá hueco al menos en la lista.
Un futuro abierto… y una Premier que observa
Ahora, con la salida libre de Al Hilal, el escenario cambia por completo. No hay traspaso que negociar, solo contrato y proyecto deportivo. Para clubes como Newcastle United y Chelsea, acostumbrados a rastrear oportunidades de mercado, la ecuación es clara: un delantero en plenitud física, con experiencia en la élite europea y margen para revalorizarse.
La incógnita está en su respuesta competitiva tras meses casi sin ritmo. ¿Recuperará la versión que le llevó de Benfica a Liverpool por una cifra estratosférica? ¿O este parón marcará un antes y un después en su carrera?
Lo que está claro es que, tras un paso fugaz y abrupto por Arabia, Nunez se asoma de nuevo al escaparate europeo con algo que ya no se compra con millones: la urgencia de demostrar que todavía pertenece a la mesa grande.






