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Pitso Mosimane regresa al mando de Sudáfrica para la CAN 2027

La Federación Sudafricana de Fútbol ha dado un giro contundente: Pitso Mosimane regresa al banquillo de la selección absoluta, llamado para liderar el proyecto apenas unas semanas antes de que arranquen las eliminatorias para la Copa Africana de Naciones 2027.

Se acaba la etapa del belga Hugo Broos. Comienza de nuevo la era Mosimane.

El técnico sudafricano vuelve con un currículum que pesa. Son 20 títulos en su carrera como entrenador, un palmarés que muy pocos pueden mostrar en el continente. Tres de esos trofeos llegaron en la CAF Champions League: uno con Mamelodi Sundowns y dos con el gigante egipcio Al Ahly. No es solo experiencia; es costumbre de ganar.

En casa, su dominio fue claro. Mosimane conquistó cinco ligas sudafricanas y se consolidó como referencia en los banquillos del país antes de dar el salto al extranjero. Su recorrido internacional lo llevó a Al Ahli Jeddah en Arabia Saudí, a Al Wahda en Emiratos Árabes Unidos y a Abha de nuevo en Arabia Saudí, antes de su etapa más reciente en Irán, al frente de Esteghlal. Un camino que lo ha enfrentado a vestuarios complejos, presiones altas y exigencias constantes.

Precisamente por eso, el momento de su regreso no es casual. La federación recurre a su figura para atravesar una fase clave: clasificar a Sudáfrica para la fase final de la Copa Africana de Naciones 2027 y, si es posible, hacerlo con autoridad. El mensaje es claro: se necesita alguien que conozca el fútbol africano por dentro y que sepa manejar la tensión de los grandes partidos.

El nuevo ciclo arranca pronto y sin margen para el tanteo. Mosimane debutará en esta nueva etapa al frente de la selección el 26 de septiembre, ante Guinea. Cuatro días después, el 30 de septiembre, llegará el duelo frente a Eritrea. Luego, en noviembre, aparecerá una prueba más compleja: la serie de ida y vuelta contra Kenia, que puede marcar buena parte del tono de la campaña.

Mosimane no tendrá un periodo largo de adaptación ni una pretemporada ideal. Tendrá partidos que ya cuentan, que pesan, que pueden definir el rumbo de Sudáfrica en el camino hacia 2027. Y ahí es donde su historial se convierte en argumento: el país vuelve a apostar por su entrenador más laureado para intentar que la selección esté, otra vez, a la altura de su ambición continental.