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Virgil van Dijk: El año pasado fue inaceptable para el Liverpool

El brazalete de capitán pesa, y Virgil van Dijk lo sabe. En la víspera de un nuevo curso de Premier League, el líder del Liverpool ha lanzado un mensaje directo al vestuario y a la grada: nada de repetir la temporada “inaceptable” que dejó al equipo lejos de la pelea por el título.

El Liverpool arranca el curso el domingo, a domicilio ante el Newcastle United, con una cara nueva en el banquillo y una vieja herida aún reciente. El equipo inició la 2025/26 como campeón de Inglaterra y la terminó desfigurado: 12 derrotas en liga, 20 en todas las competiciones, y un quinto puesto que salvó por la mínima la presencia en la Champions League. Demasiado poco para un club que se mide por trofeos.

Ese desplome le costó el puesto a Arne Slot menos de una semana después del final de la campaña. La directiva no esperó. El elegido fue Andoni Iraola, libre tras su salida del Bournemouth, y con una idea de juego que ya empieza a encender la ilusión en Anfield.

Un nuevo ciclo con Iraola

El técnico vasco firmó por dos años a principios de junio y la pretemporada ha dejado entrever un Liverpool más agresivo, más vertical, más valiente con balón. Justo lo que Van Dijk necesitaba sentir para encarar su décima temporada en el club.

“Para mí, personalmente, siendo jugador del Liverpool, lo del año pasado fue inaceptable”, admitió el capitán. No rebajó ni una palabra. No maquilló nada.

Pero cerró de inmediato el capítulo: “Eso fue el año pasado. Este año tenemos la oportunidad de darle la vuelta, junto con nuestros aficionados”.

El mensaje va por dentro del vestuario, pero también hacia fuera. No se trata de demostrar nada al mundo, insiste, sino de honrar el escudo: “No creo que tengamos que demostrarle nada a nadie. Tenemos que mostrar cuánto nos importa, cuánto queremos pelear por este escudo y darnos cuenta de lo privilegiados que somos por jugar en el Liverpool”.

El desafío y la exigencia

Van Dijk no rebaja el nivel de exigencia ni a medio tono. “Todos sabemos lo duro que será, pero si no estás preparado para el desafío, no estás en el lugar adecuado”, lanzó. Una frase que suena a filtro interno, a aviso para navegantes en un vestuario que viene de un año gris.

Lo que percibe ahora le convence: “Lo que siento en este momento es que todos están preparados para el desafío. Veremos cómo lo afrontamos. Pero tengo muchas ganas de esta temporada”.

La referencia a Iraola no es casual. El central neerlandés miró al pasado inmediato del técnico para dibujar el futuro: “Si miras al Bournemouth del año pasado (con Iraola), creo que fueron bastante emocionantes”. Un equipo intenso, atrevido, agresivo. Justo el molde que el Liverpool quiere recuperar.

“Diría que si seguimos trabajando, creyendo, mostrando nuestra calidad, manteniéndonos en forma y, ojalá, ganando muchos partidos, podemos estar muy ilusionados. Ese es el objetivo, por eso peleamos, pero todos sabemos lo duro que es”, remarcó.

La carga de partidos no será una excusa. Premier League, Champions League y las copas domésticas vuelven a dibujar un calendario apretado. Van Dijk lo asume como parte del privilegio: “Sabemos lo duro que es jugar en la Premier League, competir en los cuatro frentes, pero tienes que abrazarlo. Tienes que disfrutar del viaje. Somos muy afortunados aquí y tenemos que seguir adelante y disfrutarlo, eso es lo que haré y animo a todos a hacer lo mismo. Eso es lo que sigo diciéndole a los chicos, así que ya veremos”.

Nuevo socio en el centro de la zaga

El estreno de temporada traerá también una novedad importante para el propio capitán: un nuevo compañero en el eje de la defensa. Iraola debe decidir si apuesta de inicio por Jeremy Jacquet, fichaje de 60 millones de libras, o por la experiencia de Ronald Araujo, recién llegado cedido desde el Barcelona.

Sea cual sea la elección, Van Dijk tiene claro que el éxito no dependerá solo del once, sino de la profundidad del grupo: “Necesitamos una plantilla capaz de competir en los cuatro frentes y esa es la única manera de intentar tener éxito”.

El mercado todavía puede mover piezas. Y el capitán también mira de reojo esas últimas semanas: “Veremos qué traen las últimas semanas de la ventana de fichajes y luego iremos a por todo”.

El mensaje queda lanzado. El recuerdo del curso pasado no se borrará, pero el Liverpool ha decidido usarlo como combustible. Ahora falta ver si el discurso se convierte en algo más que palabras cuando el balón eche a rodar en Newcastle.