jornadadeportiva full logo

Wolves destituye a Edwards y busca nuevo entrenador en Portugal

En Molineux no han esperado a que se enfríe el recuerdo del descenso. Wolves ha destituido a Edwards justo cuando el club parecía empezar a armar una plantilla para asaltar el ascenso desde el Championship. El técnico, ex de Middlesbrough, apenas llevaba en el cargo desde noviembre, pero la caída a la segunda categoría ha sido una losa demasiado pesada.

La decisión llega en un momento llamativo. El club ya había pisado el acelerador en el mercado para reconstruirse en la Championship: fichaje de relumbrón en el lateral con Trippier y regreso de Jimenez para liderar el ataque en su segunda etapa en Molineux. Refuerzos de primer nivel para la división. Pero no será Edwards quien los dirija.

El comunicado difundido el jueves por Wolves fue tan medido como contundente: tras “una revisión exhaustiva al término de la temporada”, el club concluye que “un cambio en el liderazgo es necesario” para afrontar “la siguiente fase de su desarrollo”. Reconoce las dificultades que afrontó Edwards, el compromiso del cuerpo técnico, la profesionalidad. Y, acto seguido, traza una línea: el rumbo deportivo debe ser otro.

De bombero de urgencia a víctima del descenso

La llegada de Edwards al West Midlands se interpretó como un intento de estabilizar un barco que hacía agua por todas partes. Sustituyó a Vitor Pereira a finales del año pasado con el equipo hundido en la parte baja de la tabla. Hubo pequeños brotes verdes, tramos de mejoría, pero nunca lo suficiente como para escapar de la zona de peligro.

El castigo se consumó en abril: descenso y fin a un periodo prolongado de presencia en la Premier League. El golpe deportivo y económico ha obligado al club a reaccionar con frialdad. Aunque Edwards tenía un contrato de larga duración, el peso de una campaña de sufrimiento y la necesidad de un giro táctico para competir en la segunda categoría han empujado a la directiva a actuar antes incluso del inicio de la pretemporada.

El mensaje es claro: Wolves no quiere instalarse en la Championship. Quiere pasar de largo.

Vuelta al mercado portugués: Peixoto, objetivo número uno

Con el banquillo vacío, el club no ha perdido tiempo. Las miradas en los despachos han vuelto a girarse hacia un territorio conocido: Portugal. Un mercado que ya dio grandes réditos en etapas recientes y que vuelve a marcar el camino.

Las negociaciones con el entrenador de Gil Vicente, Cesar Peixoto, se han acelerado en las últimas 24 horas. Distintos medios, entre ellos O Jogo, apuntan a que ya existe un acuerdo entre las partes. Falta la oficialidad, pero el escenario está prácticamente dibujado: otro capítulo portugués en Molineux.

Peixoto se ha ganado el reconocimiento en la Primeira Liga tras firmar un meritorio sexto puesto con Gil Vicente, exprimiendo una plantilla modesta hasta el límite. Esa capacidad para sobrepasar las expectativas con recursos limitados seduce a una directiva que necesita un técnico capaz de construir un bloque competitivo de inmediato y manejar la presión de un objetivo innegociable: regresar a la Premier League a la primera oportunidad.

Un vestuario de Premier en la segunda categoría

La llegada del nuevo entrenador supondrá un giro profundo en la propuesta de juego para adaptarse al ritmo feroz del Championship. No es lo mismo sobrevivir en la élite que dominar una liga maratoniana, plagada de viajes, partidos entre semana y rivales que viven del físico y la intensidad.

Wolves, sin embargo, parte con una ventaja poco habitual en la segunda división: experiencia internacional y nombres de peso. Trippier y Jimenez elevan el listón del vestuario y marcan el tono de la ambición. El desafío para el próximo técnico será armonizar esas figuras con el núcleo ya existente, construir un equipo reconocible y, al mismo tiempo, flexible para lidiar con los diferentes registros de la categoría.

Mientras el club perfila su banquillo, el trabajo en los despachos no se detiene. Habrá más movimientos: entradas, salidas, ajustes para cuadrar las cuentas y cumplir con las regulaciones financieras. El margen de error es mínimo.

En Molineux nadie disimula el objetivo. El descenso ha sido un golpe, pero también un aviso. Con Edwards fuera y Peixoto a un paso, Wolves se prepara para un año sin red: o vuelve de inmediato a la Premier League, o se arriesga a descubrir lo larga que puede hacerse la vida en la Championship.

Wolves destituye a Edwards y busca nuevo entrenador en Portugal